Lo bueno, lo malo, lo feo y siete factores más que deja la Selección
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Lo bueno, lo malo, lo feo y siete factores más que deja la Selección

Acá están, en detalle, los aspectos para tener en cuenta tras el 1-1 entre Colombia y Túnez.

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05 de marzo 2014 , 05:32 p. m.

Lo bueno. James Rodríguez. El mediocampista del Mónaco mostró, una vez más, que atraviesa un gran momento, que su fútbol contagia y que su claridad y personalidad lo hacen diferente. De su nivel, seguramente, se sabrá si Colombia avanza o no a la segunda fase del Mundial.

Lo malo. Los vacíos que dejó el equipo. Hubo varias deficiencias colectivas que preocupan previo al Mundial. Cuando Colombia fue atacado se vio mal, sufrió varios minutos en el primer tiempo cuando no tuvo la pelota. En ocasiones hubo un mal regreso de los defensores, algo que tuvo como colofón la expulsión de Amaranto Perea.

Lo feo. La lesión de Ibarbo. El atacante del Cagliari, que venía recuperando su fútbol tras una apendicitis que lo dejó afuera del Cagliari a comienzo de año, sufrió un golpe fortísimo por parte del arquero de Túnez Farouk. Una falta que lo dejó afuera del juego cuando apenas se jugaban 21 minutos del primer tiempo. Eso sí, en ese corto lapso ratificó que es hombre fijo para el Mundial.

Lo curioso. Ver tan poca gente en el estadio del Espanyol. Apenas se habilitaron dos de las cuatro tribunas del escenario de Cornellá-El Prat, en Barcelona. Informaron cinco mil personas en las tribunas.

Lo triste. Los delanteros que, definitivamente, no andan en racha y no aprovecharon su oportunidad. Jackson no pudo jugar por una lesión en el hombro. Bacca tuvo una opción clara y falló increíblemente. Ramos tuvo una sola llegada cuando lo buscaron como corresponde y tampoco 'mojó'. Teófilo ingresó, pero fue más asistidor que definidor. Muriel vio el juego desde afuera. Todos, realmente, no pueden superar la sombra de Falcao y su lesión.

Lo preocupante. El nivel de varios jugadores. Mario Yepes no estuvo bien, Amaranto Perea mostró lentitud e imprecisión. Armero baila, pero no juega. Cuadrado no tuvo la claridad de otros juegos. Aguilar no aportó mucho. Son varios los que no andan en su mejor nivel. Lo bueno es que aún falta tiempo para que levanten y llegan en su pico más alto de rendimiento para el debut contra Grecia el 14 de junio, en Belo Horizonte.

Lo sorpresivo. Sacar en el entretiempo a David Ospina y Mario Yepes. Fue sorpresiva esa decisión por parte del técnico José Pékerman. Nunca se había visto. ¿Fue un llamado de atención para los dos por el gol de Túnez?

Lo esperanzador. Ver a Falcao sin muletas y con toda la energía y fe de que estará en el Mundial es gratificante. El goleador habló, pisó el campo del estadio del Espanyol y aseguró que ver al grupo le sirve para 'recargar baterías'. Nuestro crack merece estar en el Mundial. Su presencia es determinante en el equipo. Se sabe y se ratifica luego de cada partido que se juega y se imagina sin él. Es la realidad.

Lo llamativo. El uniforme rojo de Colombia. Muchos aficionados nos escriben y nos dicen que no muestra nuestra identidad porque hace falta el color amarillo y porque ese no es 'nuestro' rojo. Me pareció que se vio sobrio ese uniforme y que con ese colo de pantaloneta, azul, 'pega' bien. Hace casi 21 años, de manera oficial, Colombia no jugaba de rojo en un partido oficial. La última vez había sido en la disputa del tercer lugar contra Ecuador en la Copa América de 1993.

Lo anecdóctico. Faryd Mondragón volvió a enfrentar a Túnez 16 años después. Sí, él fue el único jugador que repitió de aquel duelo contra los tunecinos en el Mundial de 1998, en Montpellier. El 'Turco' atajó el segundo tiempo y cumplió pese a que tuvo una mala salida en un cobro desde el costado izquierdo de Túnez.


Leonardo Duque Soto
Periodista de Futbolred
leoduq@eltiempo.com
Bogotá
En twitter: @leoduq

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