'Chucho' Díaz, el árbitro al que los mexicanos querían linchar
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'Chucho' Díaz, el árbitro al que los mexicanos querían linchar

La historia de uno de los jueces colombianos que tuvo el honor de participar en un Mundial.

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03 de marzo 2014 , 04:29 p. m.

Le dieron una papa caliente. Le tocó arbitrar el partido del dueño de casa contra una potencia en los cuartos de final de pleno Mundial de 1986. México frente a Alemania en el estadio Universitario de Monterrey, y un colombiano llamado Jesús Díaz Palacios vestido de negro para impartir justicia.

Era el 21 de junio de 1986. Estadio a reventar. Y, como siempre, la polémica a la orden del día con México, el anfitrión.

‘Chucho’ Díaz, uno de los árbitros de mayor reconocimiento y fama en el fútbol colombiano, decidió anularle un gol a la selección ‘manita’ y ahí fue Troya. “En esa jugada hubo un empujón contra el defensa alemán Andreas Brehme que no le permitió ir por el balón, y esa situación la aprovechó Félix ‘el Abuelo’ Cruz para hacer el gol. Pero los mexicanos no vieron eso, ya estaban llevados por el furor y la pasión que los envolvía en ese momento”, le explicó a DEPORTmío el recordado ‘Chucho’, quien fue el único árbitro colombiano en asistir a aquel Mundial.

Posteriormente, y tras el 0-0 durante todo el partido, los germanos eliminaron a los anfitriones del torneo por definición desde el punto penalti. La dicha fue para los ‘pupilos’ de Franz Beckenbauer; la tristeza, para la hinchada mexicana, y todos los reclamos para el árbitro costeño.

Después del polémico partido, los días para el juez barranquillero se convirtieron en una agonía, ya que cada vez que salía a dar una vuelta, a comer o a hacer compras, la gente le reclamaba por el gol que le anuló a México. “Recuerdo que cuando iba a algún sitio me hacían cánticos y me pedían que me fuera. Algunos me insultaban y me decían que cuánta plata había recibido, que era un ladrón. Para mí fue difícil porque a veces me llenaba de rabia y también de temor por la posible reacción de algunos de esos heridos hinchas”, confesó el hombre, de 59 años de edad.

El Mundial ya estaba cerca a su final, y al no ser elegido como juez para el juego por el título, el carismático ‘Chucho’ regresó al país y en ese trayecto vivió una de las situaciones que más recuerda y que más le despertó ira. “En el vuelo que me trajo a Colombia no fui ajeno a los reclamos de los mexicanos y me cantaban: 'que se baje, que se baje, que se baje'. Yo no hice mucho caso, hasta que uno de ellos me encaró y me reclamó por haber invalidado aquel gol. En ese momento estaba tan caliente, que me fui a donde las azafatas y les dije que me dejaran viajar con ellas porque, de seguir así, le iba a dar una trompada al tipo ese”, recordó entre risas Jesús Díaz.

Y recalcó diciendo que “los mexicanos reclaman esa jugada, pero no se acuerdan de la expulsión que le hice al alemán Thomas Berthold, en una jugada en la que no todos los árbitros sacamos roja”.

Pero no solo aquella infortunada situación es la que recuerda ‘Chucho’ Díaz del Mundial de 1986, aún tiene en la memoria las imágenes de los cinco juegos en las que tuvo la posibilidad de impartir justicia. En ellos, pudo disfrutar de la magia de varias de las figuras que por esos años brillaban en las canchas del mundo, es el caso de Diego Maradona (Argentina), Michel Platini, Jean Tigana (Francia), Karl Heinz Rummenigge (Alemania), Alessandro Altobelli (Italia), entre otros.

Aunque el barranquillero no era un hombre de coleccionar camisas, ni autógrafos, si reconocía el buen fútbol. “Me siento muy afortunado de haber visto jugar tan cerca a Platini, Maradona y a Beckenbauer, quien era DT de los alemanes. Tuve la oportunidad de intercambiar saludos y me felicitaron por mi trabajo como árbitro. Demostraron que, además de ser estrellas, son caballeros y fue una muestra fehaciente de que mi labor en México 1986 fue buena, hasta la Fifa me felicitó por mi desempeño, entonces, por mi parte, la conciencia está tranquila”.

Ya han pasado 28 años de aquella cita mundialista y aunque ‘Chucho’ Díaz no tuvo la oportunidad de dirigir la final, aún mantiene ese orgullo por haber pitado en un Mundial.
‘Chucho’ tiene su cuento y los recuerdos más vivos que nunca, mucho más en el año del Mundial de Brasil 2014.

El anecdotario

Cara a cara con Diego
“Tuve la oportunidad de conversar con Maradona en un vuelo hacia Bogotá. Él me reconoció porque me vio en una portada de El Heraldo”.

Con sus buenos dólares
Durante los 45 días que estuvo ‘Chucho’ Díaz en el Campeonato Mundial de México 1986 recibió un total de 4.500 dólares. En aquel entonces, la Fifa les daba 100 dólares para sus gastos diarios.

Con el picante no va
El árbitro barranquillero no quedó muy encantado con la comida mexicana. “Recuerdo que nos ofrecían varios menús. Y la comida de México me pareció muy picante. Un día ni pude salir del hotel del malestar estomacal”.

Los de Irak metían la pierna
Recuerdo que esos iraquíes eran bravos para meter la pierna. En ese partido saqué 8 tarjetas amarillas y expulsé a uno. También me acuerdo que buscaba la forma y las señas posibles de advertirle a los iraquíes”, recordó Díaz del duelo Irak vs. Bélgica que dirigió.

Árbitro desde muy joven

Jesús Díaz nació en Barranquilla el 16 de octubre de 1954, tiene 59 años, es casado y tiene 3 hijos. Empezó desde joven a ejercer como árbitro en el fútbol colombiano. A mediados de los años setenta ya era árbitro en el fútbol profesional y entrada la década de los 80 empezó a pitar en torneos internacionales como la Copa Libertadores de América y Suramericanos juveniles.

En 1983 estuvo en su primera Copa América. Estuvo en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 y Seúl 1988 y en el Mundial Juvenil de Fútbol de la Unión Soviética de 1985. Con México 1986, también estuvo en otro gran evento como la final Intercontinental de Clubes en Japón en 1988, en aquella ocasión en el partido entre Nacional de Uruguay y PSV de Eindhoven de Holanda.

Ahora es ejecutivo de ventas

Después de dejar el arbitraje, Jesús Díaz estuvo un tiempo ligado con el fútbol. Trabajó como analista arbitral con la Federación Colombiana y durante 16 años hizo parte como comentarista con la cadena RCN Radio. Él aún recuerda la muerte de su colega y amigo Álvaro Ortega: “fue un duro golpe para mí".

"La forma en que lo asesinaron es imperdonable y perderlo me dejó secuelas en lo anímico y psicológico. Recuperación en la que le agradezco mucho a la empresa que me tendió una mano luego de retirarme del arbitraje”. Procaps Laboratorio de Barranquilla es esa entidad farmacéutica que le dio trabajo, primero como visitador médico y ahora trabaja como ejecutivo de ventas.

César Dussán
Especial para DEPORTmío

 

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