Por encima de la táctica, sobró garra en Asunción (Análisis)
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Por encima de la táctica, sobró garra en Asunción (Análisis)

Colombia jugó mejor con 10 hombres que con 11. Puso amor propio y así le dio vuelta al juego.

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15 de octubre 2013 , 05:58 p.m.

La Selección Colombia volvió a ganar en Asunción, como sucedió en las tres ediciones anteriores de las eliminatorias suramericanas. Pero en esta ocasión, además, los dirigidos por José Pékerman dieron una muestra inmensa de amor propio y, al mismo tiempo, de querer terminar de la mejor forma posible la actual ronda clasificatoria.

Colombia empezó con un esquema de cuatro defensores, dos volantes de marca, dos de creación y dos delanteros definidos, que por primera vez fueron Jackson Martínez y Carlos Bacca.

En los primeros minutos, Colombia volvió a fallar con el que quizás sea ahora su gran debilidad: la carencia de marca en la mitad del campo, algo que se vio reflejado al minutos seis cuando Jorge Rojas, luego de eludir a Fredy Guarín y aprovechar que Carlos Sánchez se tardó en llegar para evitar el remate, sacó un fuerte disparo que pegó en Mario Yepes y en el que arquero David Ospina se vio comprometido, para el tempranero 1-0.

Colombia, que mejoró después del minuto 20, recibió un segundo golpe al minuto 31 cuando fue expulsado Guarín. El equipo nacional se quedó con diez hombres y debió distribuirse mejor. Con un volante menos de marca, Pékerman pensó en una variante que llegó justo al aparecer la cabeza de Mario Yepes, el eterno capitán, para igualar el partido 1-1.

Al campo entró Aldo Leao Ramírez y salió Macnelly Torres a ocho minutos para el final del primer tiempo. En ese lapso, Colombia ganó orden y equilibrio. Aldo Leao entró bien y la figura táctica fue así: 4-2-1-2, con él y Sánchez más juntos, impidiendo que llegaran los locales.

Segunda etapa de orden y ganas

En la segunda etapa Colombia argumentó el muy buen triunfo que logró. Mejoró en la mitad del campo, fue más sólido en la defensa y en el ataque, aunque no fue tan efectivo, inquietó al equipo paraguayo.

Pékerman arriesgó, mandó al campo de juego a Juan Fernando Quintero por Bacca, para que se juntara con James Rodríguez, y cumplió. El orden se mantuvo, hubo solvencia en la mitad del campo y nuevamente Yepes convirtió, para aumentar el marcador.

Quedaban 35 minutos de juego y en ese lapso fue cuando Colombia más sólido estuvo. David Ospina, ya despierto, contuvo un par de remates complicados, Roque Santacruz falló una opción clarísima y en la mitad del campo Pékerman ordenó una línea de cuatro hombres: James, por derecha, Sánchez y Aldo Leao en el centro y Quintero, por izquierda. Todos fueron fuertes y firmes, armaron una barrera que fue sostenida por la defensa nacional que armaron Arias, Zapata, Yepes y Armero.

En los últimos dos minutos de juego, el técnico nacional mandó al campo a Álex Mejía, quien entró por James. Así, se armó una línea de 4-5-1 para cerrar el juego y sellar el triunfo,  que se confirmó con el pitazo final del árbitro argentino Diego Abal.

Colombia volvió a ganar, más que con táctica puso mucho garra y la síntesis fue la declaración de James Rodríguez, al final: “Este equipo puso huevos, estamos felices por la victoria y por ser cabezas de serie”.

Leonardo Duque Soto
Periodista de Futbolred.com
leoduq@eltiempo.com
En Twitter: @leoduq

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