Óscar Guerrero: por Armenia, Israel y ahora en Malta
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Óscar Guerrero: por Armenia, Israel y ahora en Malta

El colombiano, que jugó en la B con Academia, contó su historia por ligas exóticas y desconocidas.

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20 de septiembre 2013 , 03:30 a.m.

Tiene 28 años, es bogotano y siempre quiso ser un aventurero y viajar por el mundo. Óscar Guerrero, un habilidoso delantero que tuvo un paso fugaz por el fútbol profesional colombiano (Academia F.C., Bucaramanga y Cortuluá), ha militado por varias de las ligas más exóticas de Europa y el lejano oriente.

Armado con una potente zurda y su ánimo de aventuras, Guerrero dejó el país hace casi una década para perseguir sus sueños de gloria. Luego de convertirse en figura en la Liga de Israel y salir campeón con uno de los equipos más importantes, los azares del destino lo llevaron a la isla de Malta.

“En el exterior me ha ido muy bien. Salí campeón con el Maccabi de Israel, pero hubo un problema con el papeleo y no se pudo extender el contrato. Salió una posibilidad en la Liga de Malta, en el Vittoriosa Stars y me vine para acá a probar suerte y me ha ido muy bien”, dijo Guerrero Alvarado, quien es oficialmente el primer colombiano en militar en el fútbol de la isla europea, ubicada al sur de Italia y bañada por las aguas del mar Mediterráneo.

“Malta es un lugar muy interesante. Fue una colonia británica y tiene mucha influencia árabe. La Liga profesional de fútbol está empezando y buscan mucho jugador extranjero. Se vive muy bien, se come mucho marisco y les encanta la carne de caballo, la consideran muy fina”, afirmó Guerrero, quien estudió en el colegio Agustiniano Norte y desde muy chico empezó a demostrar sus habilidades para el fútbol y también para los idiomas.

Desde que dejó su casa en el barrio Modelo Norte, Guerrero empezó su periplo futbolero. Luego de una corta temporada en el Bucaramanga, el primer giro del destino llevó a Óscar a la ‘tierra del fuego’, a Argentina. “Allá llegué al Deportivo Armenio de la segunda división. Jugué tres partidos y los directivos del equipo me llevaron al Pyunik de Armenia (Europa). Allá fue muy duro. Todo era muy diferente, la cultura, la religión es muy radical. Uno se sentía como si fuera el único extranjero del país, todos me miraban raro en la calle”, contó el bogotano.

Pero no todo es el balón. Guerrero ha aprovechado las oportunidades que le ha dado el fútbol para culturizarse y estudiar.“En 2010 me fui para Israel. Jugué en el Hapoel Ramat Hasharon y me dio por aprender hebreo. Me interesé, empecé a estudiar por mi lado y con los compañeros. Fue difícil aprender otro alfabeto y a escribir al contrario”, afirmó Guerrero, quien además del español dice dominar el inglés, el portugués y el idioma hebreo.

En Tierra Santa, el jugador, que por su color de piel y su estilo de juego llamaban ‘el brasileño’, alcanzó la gloria y el reconocimiento luego de 3 años de arduas labores en el campo de juego. “Con el Maccabi hice goles muy significativos. A final de año logramos salir campeones y pude ondear la bandera de Colombia. Los hinchas son muy apasionados y les gusta demostrarle el cariño a uno, alguna vez me corearon ‘melej’ que significa ‘rey’”, recordó Óscar Darío, embajador del fútbol colombiano en el mundo.

“Malta es un país muy pequeño, pero hace parte de Europa y hay posibilidad de jugar en otras ligas del continente de mayor nivel, como Italia o Inglaterra, estoy forjando mi carrera”, indicó el delantero mediapunta que no es Falcao ni es Jackson Martínez, pero que hace camino al andar.

Guerrero habla cuatro idiomas

Aprendió inglés en el colegio y gracias a varios familiares que viven en Brasil y un corto paso por el fútbol de Portugal, también domina el portugués. En Israel, con la ayuda de amigos y compañeros, aprendió hebreo, una de las lenguas más complejas.

Embajador tricolor

Aprovechando su talento y las oportunidades de la vida, Óscar Guerrero se ha convertido en un verdadero embajador de Colombia en cada país que visita. “Al principio me hablaban mucho de Pablo Escobar, del narcotráfico, de la violencia, pero yo trato de mostrarles que hay otras cosas, que hay deporte y hay cultura. La idea es que piensen más en García Márquez o en el ‘Pibe’ Valderrama, que en Escobar”, dice con orgullo Guerrero, que desde la distancia no olvida a su patria ni a la ‘mechita’, equipo del que es hincha desde la infancia.

Amante de la cultura, los viajes y la historia

Los viajes que ha hecho y las culturas que ha conocido, han dejado huella en la vida de este futbolista ‘andariego’. “De Israel me quedó el amor y el respeto por la religión y la espiritualidad. Es un país muy creyente donde se vive la religión con mucha intensidad. Jerusalén es una ciudad muy especial, llena de historia, es la cuna de las religiones. Estuve tres años sin comer carne de cerdo y me aficioné al humus, que es bien raro para los colombianos”, afirma Óscar, que ahora en la isla de Malta empieza de nuevo su aprendizaje. “Aquí se comen caracoles, conejo y carne de caballo, menos mal que yo ya había comido allá en Colombia, sin saberlo...”, dice entre risas Guerrero, quien no se cansa de viajar y de aprender.

Nicolás Rodríguez
Especial para DeporMÍO

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