Siete razones por las que Santa Fe se quedó sin el pan y sin el queso
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Siete razones por las que Santa Fe se quedó sin el pan y sin el queso

FUTBOLRED analizó los motivos del bajón 'cardenal' en fases decisivas de Liga y Copa Libertadores.

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19 de julio 2013 , 03:13 a.m.

Independiente Santa Fe ilusionó a su afición con poder lograr una doble corona -Copa Libertadores y Liga Postobón I 2013- en momentos clave de ambos torneos. Sin embargo, no pudo alcanzar la gloria en ninguno de los dos escenarios y, como dice la frase popular, "se quedó sin el pan y sin el queso".

Lea la siguiente nota: ("Nacional hizo un gran planteo, ganó bien", reconoció Wílder Medina).

¿Qué le pasó al equipo 'cardenal'? ¿Por qué defeccionó en los momentos más importantes?

Lea la siguiente nota: ("Estamos tristes porque Santa Fe hizo cosas para merecer más": Valdés).

Futbolred analizó el rendimiento individual y colectivo del equipo, su cuerpo técnico y su entorno y elaboró siete motivos por los que se quedó con las manos vacías en este primer semestre del 2013, pese a su positiva campaña que lo llevó hasta semifinales de la Copa Libertadores y a la final de la Liga I.

A continuación nuestras siete razones:

1. El bajón de Omar Pérez. El argentino, siempre fundamental por juego y carácter, no apareció en la serie contra Olimpia en la Copa ni tampoco contra Nacional en la Liga. Sus pocos pases de gol -apenas uno para Jéfferson Cuero en Medellín y otro para Wílder Medina en Bogotá, fueron decisivos para que la cuota goleadora del equipo disminuyera y fuera de 0,25 por ciento en los cuatro partidos decisivos.

2. El divorcio de Wílder Medina con el gol. Al máximo artillero de la Liga se le mojó la pólvora. Si bien marcó frente a Olimpia, en una acción muy discutida, se esperaba más de él por todo lo bueno que había mostrado antes. No estuvo en sintonía con el juego ofensivo de su equipo. Pareció que tras la confirmación de su venta al Barcelona de Guayaquil, su mente estaba en otra cosa.

3. La anemia ofensiva. Indiscutiblemente, esta es una razón que deriva de las dos anteriores. Ni Yulián Anchico ni Martínez Borja, Ni Jéfferson Cuero, ni Emmanuel Molina (lesionado), ni Julián Lalinde, ni Germán Centurión, al que utilizaron como delantero en los últimos cinco minutos contra Olimpia, fueron soluciones ofensivas. Hubo maniobras individuales, pero faltaron armas de gol.

4. La inexperiencia de Wilson Gutiérrez como entrenador. Este punto, además, fue algo que él mismo reconoció al quedar eliminado frente a Olimpia. El técnico bogotano, con un gran futuro, no supo cambiar el rumbo del equipo cuando se vio al borde del abismo. Contra Olimpia y contra Nacional, en la parte ofensiva, terminó jugando sin ideas. A lo que saliera. Contra el equipo verde sus cambios no surgieron efecto, finalizó con cinco hombres arriba: Medina, Pérez, Lalinde, Martínez Borja y Cuero…

5. A Santa Fe le faltó garra. Caracterizado por su garra, su fuerza y amor propio, el equipo 'albirrojo' olvidó esos mandamientos históricos. Si bien contra Olimpia, en Bogotá, murió de pie, contra Nacional le faltó más ambición. Luego de un buen juego en la parte defensiva en Medellín, en Bogotá quedó en deuda. Terminó mal en defensa y en ataque. Fue presa de los nervios y la ansiedad, pero nunca apeló a esa garra y a esa fuerza mental que lo caracterizó durante la mayor parte del semestre.

6. Mal manejo a traspaso de Medina. El presidente de Santa Fe, César Pastrana, no manejó como se debía el fichaje de Wílder Medina al Barcelona de Guayaquil. El dirigente eligió la prensa ecuatoriana para informar dicho negocio y permitió, en plena final, que el goleador viajara a territorio ecuatoriano, fuera presentado y regresara, todo en el mismo día. Esto, así no lo quieran reconocer, fue un desgaste físico y mental en el momento de disputar el título de la octava estrella.

7. Santa Fe, en zona de confort. Al plantel se le vio muy cómodo y algo 'sobrador' en la final de la Liga, mientras en la Copa se vio sorprendido por Olimpia, especialmente en el juego de vuelta en El Campín. Si bien en el encuentro de ida de la final de la Liga hizo su trabajo y su negocio con el 0-0, dio la sensación de estar confiado. Se vio un equipo cómodo, sin rebeldía, con mucho confort al tener la gloria entre las manos y dejarla escapar.

Redacción Futbolred

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