Leonel Álvarez, el eje del crecimiento del Deportivo Cali
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Leonel Álvarez, el eje del crecimiento del Deportivo Cali

Aunque a muchas personas les cuesta aceptarlo, el DT antioqueño dio un paso adelante con el club.

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12 de julio 2013 , 04:01 p.m.

“Hay que contar con jugadores que tengan despierto el sentido de pertenencia”, fue una de las primeras frases de Leonel Álvarez el día que lo presentaron como nuevo estratega de los ‘verdiblancos’. Como siempre, parte de los escépticos que han visto cómo el banquillo del Deportivo Cali devora técnicos, tomaron la declaración como protocolo.

“Quiero un equipo ordenado, con equilibrio, que sea protagonista con la vocación ofensiva y que tenga ambición en la cancha y que los jugadores entiendan que son ellos los que pueden cambiar el destino en el terreno de juego”, explicó el DT.

Luego de anunciar su cuerpo técnico con Luis Fernando ‘chonto’ Herrera y Sergio ‘jeringa’ Guzmán como sus escuderos y William Villa en la preparación física, hombre con pasado en la institución, acercó a un trabajador de bajo perfil pero con grandes logros en el club, Robert Carabalí, entrenador de la categoría Sub 20.

“Con el ‘profe’ Robert (Carabalí) estaremos en permanente contacto para ir sumando jóvenes de proyección y generar una competencia interna sana. Él (Carabalí) conoce el crecimiento que han tenido los futbolistas y hay un gran caudal para darles responsabilidades en la cancha”, dijo Leonel al evaluar la llegada del entrenador.

Tiempo después el equipo vio sus frutos con la aparición de Carlos ‘neneco’ Rentería, Johan Silva, Harrison Mojica y Miguel Murillo, además de la consolidación de otros con algunos minutos más en cancha como Brayan Perea (transferido a La Lazio de Italia), Yerson Candelo, Gustavo Cuéllar y Carlos Lizarazo, uno de los baluartes de la campaña caleña.

Los refuerzos no llenaron de entrada la retina del hincha: Edixon Perea, Hugo Droguett, Johan Mojica, Luis Ferney Ríos y Fáiner Torijano. Sin embargo, las primeras fechas llegaron con resultados positivos y la hinchada de inmediato se ilusionó, victorias en Cali contra Once Caldas y en Tunja contra Chicó, dieron paso a una presión de pensar en título cuando apenas se armaba el equipo.

“Vamos bien, estamos felices por el comienzo pero no conformes, esto no es cómo comienza sino cómo termina. Hay que ser prudentes y seguir trabajando, con humildad y convicción para seguir sumando buenos resultados”, expresó el DT en medio de la euforia colectiva.

Deportivo Cali se mostraba como un equipo aguerrido, de buen trato por el balón y ambicioso en la ofensiva, salió en todas las plazas a ser protagonista pero le costaba mantener un resultado a favor y sus delanteros no eran precisos.

Su propuesta de juego era admirada por sus pares, sin embargo los caleños empataban fecha tras fecha y el desespero tomó algunos seguidores que pretendían ver funcionando al equipo con la precisión de un reloj suizo. Allí el ambiente fue tenso entre los hinchas y el cuerpo técnico caleño, corría la mitad del todos contra todos.

“Al equipo le falta todo: concentración en defensa, mejor manejo de balón, aprovechar mejor las oportunidades de gol, entrenarse más, más jugadores. Nosotros no vamos a estar contentos porque siempre va a faltar algo”, declaró Leonel Álvarez en la racha de ‘empatitis’. Palabras que espolearon al grupo para reaccionar.

Cali terminó la primera etapa con un equipo bastante fortalecido por los jóvenes, ante las ausencias de Álvaro Domínguez por lesión, Hugo Droguett por decisión técnica y la sequía goleadora de Edixon Perea, emergieron los nombres que animaron a los hinchas: Carlos Lizarazo, Brayan Perea y Miguel Murillo.

Los cuadrangulares semifinales

“Tenemos un objetivo que cumpliremos, entraremos a los ocho y allí nos fortaleceremos para buscar nuestro siguiente objetivo que es llegar a la final. Aquí siempre estamos pensando en grande y no nos conformamos con resultados parciales”, comentó.

Ya clasificado entre los ocho, Leonel de Jesús fue un hombre más suelto, con la satisfacción de haber aplacado a los incrédulos y responderle a unos directivos que vieron en él, al técnico que sería líder. Su reto inmediato era cristalizar el paso, había posibilidades reales.

“Hemos crecido mucho en la parte táctica e individual, pero hay que conseguir mayor concentración e intensidad. El jugador debe estar atento y despierto ante los constantes cambios del juego para lograr tomar decisiones acertadas en segundos”, decía Álvarez Zuleta previo al inicio de cuadrangulares.

Las semifinales se le fueron de las manos en casa, un empate en el debut contra Santa Fe y Once Caldas, luego sumaron cuatro puntos en duelo directo con Millonarios, pero en el choque definitivo cayeron en casa contra los ‘albos’ para decir adiós a la final. Esa noche la desazón se apoderó de todos los ‘azucareros’.

“Soy cabeza de grupo y me hago responsable del resultado. Jugamos el peor partido del semestre, con muchas equivocaciones individuales y colectivas, sumado al desespero que no debería de existir porque hay varios jugadores de experiencia”, expresó en su momento un afligido Leonel.

Allí terminó la campaña de los caleños, pero nació la ilusión verdadera para el segundo semestre, con una proyección a mediano plazo, jugadores que son una realidad y otros que deberán buscar otro destino deportivo, porque el timonel ‘verdiblanco’ quiere fortalecer su plantel para levantar la copa a final de año.

“Estamos haciendo las evaluaciones pertinentes, hay que ser pacientes y corregir porque el torneo nos ha dejado muchas enseñanzas. Vamos a fortalecer el equipo con jugadores de jerarquía que nos ayuden a ser mejores para buscar el campeonato, porque en el Cali no sirven los segundos puestos”, concluyó el técnico antes de cerrar el primer semestre.

Steven López Niño
Corresponsal de Futbolred.com
Cali
En Twitter: @lopidelagente

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