Brasil puso en marcha su maquinaria camino al hexacampeonato mundial
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Brasil puso en marcha su maquinaria camino al hexacampeonato mundial

Acá les mostramos un balance de lo que dejó la Copa Confederaciones, equipo por equipo.

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01 de julio 2013 , 05:45 a.m.

Brasil: la nueva 'seleçao' con cara de hexacampeonato

Con tres golazos de la 'joya' Neymar en la primera fase y uno en la final ante España, Brasil conquistó con autoridad su cuarta Copa Fifa Confederaciones, nada menos que goleando 3-0 al campeón mundial y bicampeón europeo España en el mejor escenario donde lo podía hacer: el mítico Maracaná de Rio de Janeiro.

La nueva 'seleçao' de Luiz Felipe Scolari, artífice del quinto título mundial de Brasil, tuvo en la 'joya' Neymar a su mejor hombre, que había llegado al torneo en medio de críticas por su discreto rendimiento en la selección, distante de aquel que lo hizo brillar en el Santos y luego lo catapultó al FC Barcelona, con el que debutará la próxima temporada.

Brasil ganó el Grupo A con victorias frente Japón (3-0), México (2-1) e Italia (4-2). Uruguay, su 'fastidioso' vecino, apareció en su camino en las semifinales, y estuvo a punto de aguarle la fiesta de no ser por el polifuncional Paulinho, que a falta de cuatro minutos para el final de los 90 minutos puso el 2-1 en un partido tenso, bien planeado por la celeste y que logró frenar el ímpetu que traía el anfitrión. En la final frente a España todo le salió perfecto al elenco de 'Felipao'. Avasalló a 'La Roja' sin contemplaciones, desnudó sus defectos -lo había anticipado el 'zorro' Scolari un día antes del partido- y, de paso, terminó sellando un romance con la exigente 'torcida'.

Como lo advirtió el 'Rey Pelé' antes del torneo, Scolari logró formar una línea defensiva de primer nivel, considerada como una de las mejores del mundo a nivel de selecciones. Thiago Silva (París SG), David Luiz (Chelsea), Marcelo (Real Madrid) y Dani Alves (Barcelona) conformaron una defensa segura y equilibrada, y que contó con el cerrojo del veterano guardameta Julio Cesar, vital en el andamiaje de la 'nueva seleçao' y quien había sido desterrado por el anterior entrenador Mano Menezes.

En el medio, puso a funcionar a Luiz Gustavo (Bayern de Múnich) al lado de Paulinho -con los días contados en el Corinthians-, y como eje creativo le entregó el timón a Oscar (Chelsea), que alternó altas y bajas, pero que no termina de convencer del todo a la afición. Y en ataque, sobran las palabras para hablar de Neymar. Para acompañar al 'menino' echó mano de la potencia de Hulk (Zenit) y trajo como delantero centro a Fred, el exartillero del Lyon ahora en el Fluminense que se ganó el puesto a punta de goles -sumó cinco el torneo, los mismo que el español Fernando 'Niño' Torres-.

Brasil, campeón de cinco títulos mundiales, comenzó a tener cara de equipo en esta Copa Confederaciones, pero Scolari repitió insistentemente que aún la 'seleçao' está en formación para el Mundial, por lo que podrían aparecer nuevos nombres para complementar la exitosa base ya existente.

España: ¿el fin del ciclo?

A un año del Mundial-2014, el campeón defensor y bicampeón europeo España mostró su cara más pálida en la final de la Copa FIFA Confederaciones al caer goleado 3-0 por Brasil, que de paso le puso fin a 3 años y 29 partidos oficiales sin conocer la derrota. El equipo de Vicente del Bosque no pudo conseguir su propia versión del 'Maracanazo' y regresa con las manos vacías sin el único título que le hace falta a su palmarés. 'La Roja' recurrió a su viejo y efectivo truco de esconderle el balón al rival para allanar el camino a la final de la Copa.

Su participación comenzó con un 2-1 a Uruguay, que pudo ser peor para la celeste, luego un 10-0 a Tahití -que se constituyó en la mayor goleada de la historia en torneos FIFA para selecciones absolutas-, y un 3-0 a Nigeria, resultados que le valieron para adjudicarse el Grupo B. En las semifinales se cruzó con Italia, una especie de revancha para los 'azzurri' tras la final de la Eurocopa-2012, en la que se impuso con un categórico 4-0. 'La Nazionale' llevó el partido hasta la definición por penales luego de empatar sin goles en los 90 minutos y el tiempo extra, pero todo esto lo hizo con un fútbol vertical y de mucho vértigo, que tuvo a España al borde del nocaut y a su técnico Vicente del Bosque en puro estado de nervios. Pero la suerte estuvo del lado del campeón del mundo y terminó imponiéndose 7-6 tras el fallo de Leonardo Bonucci.

De la mano de su mejor hombre en el torneo, el 'cerebro' Andrés Iniesta -fue votado el segundo mejor jugador de la Copa detrás de Neymar-, los españoles tocaron la pelota como siempre -corto, rápido y al pie- y fueron minando a sus rivales. La alternancia entre la profundidad y el manejo del balón la puso Iniesta y su socio Xavi Hernández, mientras que en ataque el 'bigotón' Del Bosque tuvo en Fernando 'Niño' Torres a su hombre-gol más importante, finalmente el máximo cañonero del torneo con cinco anotaciones. Íker Casillas regresó al arco de 'La Roja' en buena forma, echando por tierra los argumentos de su antiguo entrenador en el Real Madrid, con el que no vio la luz en el primer semestre del año, y la defensa, liderada por unos firmes Sergio Ramos y Gerard Piqué, resolvió con altura en los momentos de apremio.

Pero todo se derrumbó en la final. España se vio superada por Brasil en todos los sectores de la cancha. Fue imprecisa en la entrega de la pelota, flaqueó por los costados, especialmente por la zona derecha de Álvaro Arbeloa y perdió el libreto del tiqui-taca, porque fue Brasil el que lo interpretó de la mejor manera con una apuesta vertical y de pocos pases en la mitad. La victoria brasileña hace que España se quede con tres años y 29 partidos oficiales sin conocer la derrota. El '30' en el Maracaná fue su calvario. La última vez que España cayó en una competición fue en el primer partido del Mundial de Sudáfrica, ante Suiza (1-0). Aquel Mundial acabó ganándolo, al igual que la Eurocopa que vino después, como había ganado la de 2008.

Italia: la 'azzurra' que gusta está de vuelta

La selección italiana se quedó con el tercer lugar de la Copa FIFA Confederaciones 2013 al vencer 3-2 en definición por penales a Uruguay, luego de un vibrante 2-2 en 120 minutos en Salvador (noreste). Lejos de aquel 'catenaccio' que la caracterizó, la selección italiana, a órdenes de Cesare Prandelli, se mostró en Brasil como un equipo agresivo en ataque, de buen manejo en el medio sector y firme en defensa, que completó con la seguridad de su capitán Gianluigi Buffon en los tres palos.

La escuadra 'azzurra' mostró suficientes argumentos para convertirse en pentacampeón mundial, y a falta de un año para la gran cita en Brasil, y como es costumbre, ya puede ser considerada en el póquer de ases para pelear por el título. Italia avanzó a las semifinales como segunda del Grupo B que ganó Brasil, con dos victorias ante México (2-1) y Japón (4-3), éste último su partido más discreto pese a terminar imponiéndose, y una derrota ante el anfitrión (4-2).

De la Italia que perdió 4-0 con España en la final de la Eurocopa-2012 queda poco. La que jugó ante los campeones del mundo una de las semifinales de la Confederaciones es otra y muy peligrosa. Los 'azzurri' pusieron en serios apuros a 'La Roja' en el calor de Fortaleza (noreste). El partido no se resolvió hasta la tanda de penales (7-6) después de que el marcador se mantuvo a cero durante los 120 minutos de partido. Los italianos no inventaron nada ante los españoles, pero lo ya conocido lo ejecutaron muy bien: un equipo perfectamente plantado atrás que robaba y salía veloz al contragolpe. Lo ejecutan jugadores más dotados técnicamente que los que solía exhibir Italia y están guiados por Andrea Pirlo, que a sus 34 años sigue dando lecciones en el eje del campo y espera quemar sus últimos cartuchos en Brasil-2014.

Arriba tuvieron a un 'Súper Mario' Balotelli con perfecto olfato de gol hasta cuando se retiró de la Copa por lesión terminada la primera fase, y no pudo echar mano de la nueva 'joya', el 'Faraón' Stephan El Shaarawy (AC Milán), que acusó dolores musculares a días de la Copa y apenas pudo ser titular frente a los charrúas. Ahora deberá enfocarse en las cuatro fechas que le restan en la eliminatoria europea para el Mundial-2014. Los italianos marchan primeros en el Grupo B con 14 puntos tras seis jornadas.

Uruguay: los charrúas tienen tanque para más

Con el equipo intacto que ganó la Copa América Argentina-2011 y terminó cuarto en el Mundial de Sudáfrica-2010, Uruguay volvió a ser protagonista y se ubicó cuarto en la Copa Fifa Confederaciones tras perder 3-2 en definición por penales frente a Italia, luego de un emocionante 2-2 en 120 minutos. A órdenes del 'maestro' Óscar Tabárez, los charrúas se quedaron con el segundo boleto del Grupo B -que España ganó con lujo de detalles- luego de dos victorias ante Nigeria (2-1) y Tahití (8-0) y una derrota de 2-1 que pudo ser peor ante los campeones del mundo en el debut.

Uruguay que gusta a la afición apareció en el crucial juego ante las 'Súper Águilas' y la mejor versión del equipo se vio ante Brasil en las semifinales pese a caer 2-1. Uruguay fue un equipo generoso en despliegue físico y su tridente ofensivo -Luis Suárez, Edinson Cavani y Diego Forlán- apareció en momentos clave: Suárez marcó un golazo en la derrota frente a España, Forlán clavó el de la victoria ante Nigeria, y Cavani puso a temblar a Brasil con el empate parcial y dejó su sello de 'capocannoniere' frente a Italia con dos golazos en el partido por el tercer puesto.

Ante Brasil, en las semifinales, estuvo a punto de amargarles la fiesta. Pero flaqueó en una de sus fortalezas, el juego aéreo, permitiendo el gol de Paulinho a cuatro minutos del cierre y con el que la 'seleçao' avanzó con dientes apretados a la final en el Maracaná. La Confederaciones también sirvió como escenario para un particular duelo de artilleros: Suárez superó a Forlán como máximo anotador de la celeste en la historia, con 35 gritos en 69 encuentros. Forlán contabiliza 34 en 102 partidos. El cuarto puesto le devuelve la confianza a un equipo que en septiembre próximo tendrá dos nuevas 'finales' ante Perú en Lima y Colombia en casa, por la eliminatoria suramericana, para tratar de volver a Brasil el año próximo.

Nigeria: las 'Súper Águilas' no levantaron vuelo

En su segunda participación en la Copa FIFA Confederaciones, la selección de Nigeria quedó eliminada en el Grupo B al perder dos partidos contra Uruguay (2-1) y España (3-0) y ganar uno contra la débil Tahití (6-1). El vuelo de las 'Súper Águilas', campeonas de África, fue corto en Brasil. Arribaron en la madrugada del 16 de junio -un día antes del debut ante Tahití- luego de superar diferencias económicas con la Federación (NFF) de su país respecto al pago de premios, y sin tres de sus principales figuras: los delanteros Victor Moses (Chelsea), Kalu Uche (Kasimpasa, Turquía) y Emmanuel Emenike (Spartak Moscú).

A pesar de ello, el elenco del DT Stephen Keshi mostró todo aquello que distingue al fútbol africano: velocidad en ataque y fortaleza física, pero careció de equilibrio y experiencia para controlar los partidos. John Obi Mikel (Chelsea), el más experimentado del plantel en suelo brasileño, no apareció en todo su esplendor pese a anotar un golazo frente a Uruguay, mientras que el volante Joseph Akpala (Werder Bremen) y el novel delantero Ahmed Musa (CSKA Moscú), una de las figuras del Mundial Sub-20 de Colombia-2011, regalaron pinceladas de buen rendimiento, pero insuficientes para guiar más lejos a su equipo.

De otro lado, el delantero Nnamdi Oduamadi, formado desde los 18 años en las inferiores del AC Milán y actualmente en el AS Varese 1910 de la Serie B italiana, se erigió como el goleador del combinado con tres tantos frente a Tahití.

México: volvió a chocar con la misma piedra

Con una victoria que sabe a poco y en medio de rumores de indisciplina, México se marchó de la Copa Confederaciones con poco protagonismo y una pálida imagen, que la obligan a corregir el presente para no perder el tren al Mundial-2014. Al mando de un cuestionado José Manuel 'Chepo' de la Torre, el 'Tri', monarca de la Confederaciones en 1999, apenas sumó tres puntos producto de la victoria 2-1 frente a Japón, al que llegó eliminado, y se llevó dos derrotas ante Italia (2-1), en el debut en Rio de Janeiro, y Brasil (2-0), en Fortaleza. Errático y sin volumen de juego frente a 'La Nazionale' pero con tímidas señales de mejoría ante los anfitriones, México presentó ante los asiáticos una cara más amable, con argumentos ofensivos y respuesta efectiva en recuperación y defensa, sus dos debilidades en los primeros compromisos. En el arco José Corona le entregó al equipo seguridad y fue el responsable de que México no se fuera goleado en los partidos que perdió. Giovani Dos Santos aportó la cuota de brillo pero sin un socio en la mitad y Javier 'Chicharito' Hernández, autor de los goles ante los campeones de Asia, lució inofensivo en los primeros choques al batallar solitario en ataque.

La victoria ante Japón le aportó confianza a un grupo cuestionado, que fue objeto de rumores de la prensa local, no confirmados por la AFP, por actos de indisciplina -se informó sobre la presencia de algunos jugadores en un club nocturno en Rio de Janeiro- y que tiene un presente complicado en la eliminatoria mundialista de la Concacaf. México es tercero en el hexagonal final de la Concacaf con 8 puntos, 3 menos que Costa Rica y a cinco de distancia del líder Estados Unidos. Honduras y Panamá, en cambio, le respiran en la nunca con 7 y 6 unidades respectivamente, mientras que Jamaica, en el último escalón, suma 2.

Japón: excursión sin éxito pero con aviso de peligro

La selección japonesa que dirige el italiano Alberto Zaccheroni perdió los tres partidos del Grupo A frente a Brasil (3-0), Italia (4-3) y México (2-1). Antes de caer ante los mexicanos, ya estaba eliminado de las semifinales y aun así el traje de cenicienta o de mero animador de juegos ya le queda muy pequeño. Los campeones de Asia, que junto a los anfitriones brasileños fueron los dos primeros clasificados al próximo Mundial, decepcionaron frente a los dueños de casa, pero dieron la gran sorpresa cuando enfrentaron a los italianos. Veloces, precisos, y con un inspirado Shinji Kagawa, el llamado 'Messi japonés', hicieron sufrir como nunca antes a los 'azzurri'. Incluso pudieron ir un poco más allá que eso: estuvieron cerca de ganarle por primera vez a los tetracampeones del mundo, pero dejaron escapar una ventaja de dos goles y luego fueron incapaces de sostener el empate.

Si bien el ímpetu japonés se esfumó luego con los mexicanos, en parte por el desgaste físico en el emocionante juego con los italianos, lo exhibido les alcanza para creer que su ascenso es cuestión de tiempo. El entrenador consiguió lo que se propuso desde el comienzo: medirse con los grandes para saber en qué punto está el fútbol japonés. En la quinta participación en una Copa Confederaciones como campeón de Asia, el cuadro nipón no logró igualar su hazaña de 2001, cuando perdió la final con Francia, pero se lleva una gran cosecha de aplausos, y el consenso de que su fútbol marcha por el rumbo correcto, dejando un aviso de peligro para sus rivales.

Tahití: crónica de un naufragio anunciado

Sorprendente campeón de Oceanía, la aventura de Tahití en la Copa Confederaciones resultó ser encantadora. Si bien era claro que los resultados no la acompañarían -como en efecto sucedió con terribles goleadas-, los polinesios ganaron el partido del cariño: conquistaron el corazón de los aficionados y fueron ovacionados como ningún otro equipo en su paso por Belo Horizonte, Rio de Janeiro y Recife. Tahití desembarcó en Brasil con apenas un jugador profesional, el delantero Marama Vahirua (Panthrakikos FC de Grecia), mientras que los otros 22 eran aficionados, amantes del fútbol pero con ocupaciones en otros oficios. La mayoría lleva una vida modesta. Una tercera parte está sin empleo, en una Polinesia Francesa duramente afectada por la crisis económica. Entre los trabajos que ejercen los que sí están empleados hay casi de todo.

El delantero Samuel Hnanyine es repartidor y a menudo tiene que cargar con sacos de harina de 50 kilogramos. El defensa Teheivarii Ludivion es alpinista y el guardameta Gilbert Meriel trabaja haciendo auditorías para una empresa. Y así se pueden enumerar otros casos más. Los 'Toa Aito' (guerreros de hierro, en tahitiano), a órdenes del seleccionador Eddy Etaeta desde 2010, integraron el Grupo B, en el que se llevaron goleadas de Nigeria (6-1), España (10-0) y Uruguay (8-0). Podrán contar a su regreso, entre otras cosas, que el mediocampista Jonathan Tehau se encargó de anotar el único gol de los polinesios en el torneo, que el golero Meriel atajó un penal al uruguayo Andrés Scotti y que a pesar de su pobreza futbolística su mayor tesoro fue el carisma, con el que ganaron sin necesidad de gritar goles.

AFP/Vía EL TIEMPO

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