¡Hasta los estudiantes se vistieron de amarillo!
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¡Hasta los estudiantes se vistieron de amarillo!

Barranquilla y el estadio Metropolitano volvieron a vibrar con la Selección Colombia.

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11 de junio 2013 , 02:57 p.m.

Sin que nadie lo ordenara, millares de estudiantes barranquilleros asistieron este martes a sus clases matinales en jardines, escuelas, colegios y universidades con camisetas amarillas, dejando a un lado sus acostumbrados uniformes.

Ellos -los únicos que faltaban- se unieron a ciudadanos del común que, al igual que calles, negocios, oficinistas, conforman la 'mancha amarilla' que desde la semana pasada muestran el apoyo a la Selección Colombia de fútbol en su campaña por regresar a un mundial de mayores, luego de 16 años de ausencia, previo al partido de este martes contra Perú.

"¡Arriba, Colombia! ¡Hoy ganamos!", gritaba José María, pequeñín estudiante de una institución privada que sobre las 12:15 de la tarde caminaba rumbo a casa en compañía de un adulto por la calle Murillo, una de las dos que conduce de manera rápida al estadio metropolitano Roberto Meléndez, tras presentar un examen semestral.

"Esto es impresionante: jamás lo había visto tantos estudiantes con un solo uniforme, el de la Selección, en ninguna parte del mundo", decía, a la 1:15 de la tarde, para su programa radial en Cali el periodista Jaime Orlando Dinas, desde el estadio, donde llevaba 10 minutos de estar cayendo la lluvia, pronosticada por las autoridades meterológicas.

Esos millares de jóvenes alumnos de amarillo mandaron a un segundo plano el caos vehicular que se produjo desde tempranas horas por la protesta de conductores de buses urbanos por el asesinato en la noche previa de dos de sus colegas a manos de desconocidos.

Eso hizo que llegar a la zona del estadio fuera lento. Y solo poco a poco el colosal escenario se vistió de amarillo, regalando la primera ovación al director técnico José Pékerman, que tras un receso de lluvia salió, a la 1:56, a pisar el campo, con su acostumbrado vestido entero.

Y oscureció temprano. A las 2:30, una hora antes del pitazo inicial, fue necesario encender las lámparas del estadio. Y el agua siguió cayendo, calentando más el ambiente, que durante el juego permaneció bien arriba, aumentando con los gritos de gol de Falcao García y Teófilo Gutiérrez y que se prolongó más allá del pitazo final, tras el 2-0.

ESTEWIL QUESADA FERNÁNDEZ
Redactor de EL TIEMPO
Barranquilla

 

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