El reencuentro de Juan P. Ángel con el técnico que lo descubrió
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El reencuentro de Juan P. Ángel con el técnico que lo descubrió

Pedro Pablo Álvarez, el hombre que llevó al goleador, tuvo una extensa charla con el 9 de Nacional.

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07 de marzo 2013 , 06:58 a.m.

Se apoya para caminar en un vetusto bastón de aluminio, desde hace cuatro años. Sus rodillas se estropearon cuando apenas tenía 16 años, en esos tiempos en que soñaba con ser Adolfo Pedernera. Pudo haberlo logrado. (Nacional, castigado con dos fechas sin público en el Atanasio Girardot)

“Tenía mucho talento. Me acuerdo de ese partido, jugaba Antioquia contra Valle, la final de los Juegos Nacionales de Pereira, hace 66 años. Yo me había lesionado los ligamentos en la semifinal contra Bogotá y estaba en el banco. Nos dirigía el ‘Cura’ Burgos. Íbamos perdiendo 2-1 y yo le pedí al técnico que me dejara entrar. Él no quería pero terminó accediendo. Yo metí el gol del empate y puse el pase para el 3-2 que nos dio el título, y jamás pude volver a jugar al fútbol”, cuenta Pedro pablo Álvarez, un hijo del municipio de Urrao (Suroeste antioqueño), quien pasó a la historia por ser uno de los mejores busca talentos de Colombia.

“Cuando me retiré me hice una promesa, convertirme en técnico y dirigir a Nacional”, narra Pedro Pablo.Y cumplió. Se unió a las divisiones menores en 1970 y empezó a buscar jugadores por todo Medellín. Los primeros en llegar fueron Pacho Maturana, Darío Gómez, Nelson Gallego, Hernán Darío Herrera, Carlos Maya, Norberto Peluffo y Luis Fernando Suárez.

“Por Peluffo le di 500 mil pesos a la Liga de Santander, por Suárez di 10 uniformes a la Universidad de Antioquia”, narra con una mueca de orgullo el viejo Pedro Pablo, bautizado así por haber nacido en el día de San Pedro y San Pablo, 29 de junio.

Pasó 25 años en el Verde y hasta alcanzó a dirigir el equipo profesional en dos ocasiones. La primera en 1970, 10 partidos; la segunda en 1971, otros 10.

“En el 70 Nacional fue colero, pero en el 71 lo dejé segundo”, revisa en su memoria.

Durante su largo recorrido como busca talentos llevó al profesionalismo cerca de 450 jugadores. Más de mil se le quedaron en el camino.

En 1990, cuando ya su historia con Nacional se extinguía, encontró una de las últimas perlas de la cantera: Juan Pablo Ángel.

“Fui a ver un partido de Intercolegiados entre los colegios José María de los Benedictinos y Calazans, en la Marte 3 del estadio. El juego terminó 1-1 y el gol de José María lo anotó un flaquito con la número 10. Era Juan Pablo. “Yo lo llamé y le dije: mijo, usted sabe quién soy yo. Él me respondió: claro, él que no sepa es que no sabe de fútbol. Me puse a reír y le pregunté: quiere jugar en Nacional, y me dijo: de una, si quiere me voy ya. Al día siguiente me entregó los papeles. Lo conocí un martes y al sábado Nacional tenía un juego en Segunda, por Liga. Lo puse y metió tres goles. El domingo lo llevé a un partido del ascenso y metió otros tres goles. Por la tarde, ese mismo día, Nacional jugaba un preliminar en el Atanasio ante Recamiones. Juan Pablo pidió jugar y otra vez, metió tres goles”, cuenta Pedro Pablo, quien ayer, gracias a Diario MÍO, visitó la sede del Verde en Guarne, y se reencontró con su pupilo.

“Antes de irse para River me llevó a la casa una ancheta y un juego de cubiertos para mi esposa, después no lo volví a ver”, recuerda ‘don Piter’, como es conocido en el ambiente del fútbol antioqueño.

Juan Pablo, al verlo, lo abrazó y le prometió ayudarlo con su escuela de fútbol, el Arca de Noe, que todavía persiste en la cancha de Belén Las Playas, donde Pedro Pablo sigue jugando a ser técnico, donde sigue descubriendo jugadores y formando hombres.

Los gustos de Pedro Pablo

El mejor jugador que vio: Maradona. Los cracks que nunca llegaron: Orlando Saraz y Édgar Álvarez. Música favorita: carrilera. Canción favorita: ‘Para qué los libros’. Plato: bandeja paisa.

Preparan un gran homenaje

Víctor Marulanda, gerente de Gestión y Desarrollo Deportivo le confirmó a Diario MÍO que se hará todo lo posible para hacer una partido en homenaje a Pedro Pablo Álvarez en los próximos tres meses. El juego podría ser en Jardín o en Envigado. Irían viejas glorias.

Mauricio López
Redactor Diario MÍO
carrue@eltiempo.com

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