El retiro de un grande: Valentierra dejó el fútbol profesional
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El retiro de un grande: Valentierra dejó el fútbol profesional

El eterno número 8 del Once Caldas habló en exclusiva con Futbolred.com tras su despedida.

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07 de enero 2013 , 09:13 p. m.

Arnulfo Valentierra fue quizás uno de los más grandes jugadores del equipo de Manizales, en cuatro oportunidades se vistió de blanco para darle magia al fútbol, para hacer fácil lo que parecía difícil y arreglar con un pase ‘buscapiernas’ lo que se vestía de derrota.

La primera vez que llegó al Once Caldas fue en 1992, el 12 de marzo de ese año hizo su debut, en un partido frente al Cúcuta en el que ‘Valen’, como le dice sus amigos, hizo gol y pase gol, el partido terminó 4-0 a favor de los manizaleños.

Su primer paso en el club 'blanco blanco' duró ‘tan solo’ 10 años. Una década en la que su dupla con Galván puso a soñar a la gente con un título, ese mismo que se les escapó en 1998 frente al Deportivo Cali.

Eso sí, volvió en el 2003 para gritar ¡campeón! Con el equipo 'albo' después de 53 años, tiempo en el que Once Caldas era dirigido por Luis Fernando Montoya. Se quedó en el 2004 para ser uno de los bastiones del campeón de la Copa Libertadores. Fue quien marcó el golazo del paso a la semifinal frente al Santos de Brasil. Una obra de arte. Un pincelazo hecho fútbol. En esa edición del torneo continental marcó 5 goles.

Después su estadía en la capital de Caldas fueron más cortas: una entre el 2005 y el 2007 y la última en el 2011. Todas sirvieron para engrosar las marcas que registra con su club amado. Es el segundo goleador del equipo manizaleño detrás de Sergio Alejandro Galván Rey con 144 anotaciones y 52 de ellas de penalti.

También es el segundo que más partidos ha jugado con el Once después de Juan Carlos Henao. En torneos de Dimayor actuó en 463 partidos. Marcas, registros e historias vestidas de blanco, teñidas con éxito y talladas en el corazón de una hinchada que no olvida a sus ídolos.

Su nombre está escrito con letras de oro en la historia del equipo de Manizales, ciudad de la que se volvió hijo ilustre y en la que formó su familia junto a su esposa Ana María y sus hijos Juan Sebastián y Alejandra.

Él, con su zurda mágica, con su pegada incansable y sus pases magistrales, alegró muchas tardes en el Palogrande. ‘Valen’, el dueño de la camiseta 8 del Once Caldas habló con Futbolred.com tras su despedida del fútbol competitivo.

¿Qué representa para usted el Once Caldas?

Es todo. Mi casa, donde aprendí a vivir a formarme como persona y como jugador. Es todo y la verdad vivo muy agradecido de que Dios me haya dado la oportunidad de venir a jugar al Once Caldas.

¿Cuáles son los compañeros qué más recuerda?

Con todos compartí, pero siempre van a estar presentes los que conocí cuando yo llegué, Yair Abonía, Luis Manuel Quiñónez, Weimar Villegas, ‘Pacho’ Foronda, Alex Lemus. Pero con el que más he tenido compenetración jugando y fuera de las canchas, fue Sergio Alejandro Galván, que es como mi hermano.

¿Cuéntenos una anécdota con Galván?

Hay muchas con Sergio. Una vez nos salimos de la concentración y cuando llegamos el preparador físico nos estaba esperando (risas) y Sergio me señalaba mientras yo le decía al preparador físico le dije que él no nos podía esperar, pero la verdad ya nos habían pillado y nos metieron una multa.

¿Cómo recuerda esos momentos de amistad con Galván en la cancha?

Galván era un jugador que te hacía fácil el fútbol. Yo hacía la jugada y él se movía muy bien y lo dejaba ahí mano a mano. Era un jugador muy práctico haciendo la sencilla. Galván es un goleador que le saca uno el máximo provecho como volante y fuimos una dupla goleadora y una dupla que hicimos historia en el fútbol colombiano y en el Once Caldas.

¿Un partido que lo haya marcado?

Yo creo que el que me marcó fue el partido contra Santos (cuartos de final de la Copa Libertadores 2004) que jugamos en Manizales, por el gol porque clasificamos y que fue vital para lo que fue la carrera en el camino al título.

¿Un gol?

El del Santos y el de Colombia-Uruguay con la Selección.

¿Qué papel jugaron los hinchas en su carrera?

Tienen un significado muy positivo. Tuvimos tristezas y alegrías y la verdad fue algo muy bonito lo que viví con los hinchas del Once Caldas y la verdad me siento orgulloso de ser partícipe de la hinchada.

¿Qué se le pasa a Valentierra por la cabeza cuándo falla el penalti en la final de la Copa Libertadores?

Ese día fue duro. Primero porque jugué todo el partido golpeado me dolía para cambiar el balón en esa posición. Pero fue mucha tristeza y la gente se acuerda mucho de eso es impresionante se acuerdan de dos momentos en esa final, del gol y del penalti. Pero yo apuesto mil a uno que hay otro penalti y no es capaz de tapármelo. Ese día fue mucha tristeza para mí porque a pesar de que ganamos el título no celebre como se tenía que celebrar.

¿Otro momento qué lo haya marcado en el Once Caldas cuál fue?

Yo creo que hay muchos momentos con el Once. Cuando salí mejor jugador del fútbol colombiano, cuando salí goleador. Fue vital cuando salí por primera vez campeón del fútbol colombiano (Apertura 2003) y fue goleador en ese mismo torneo, o sea que eso a mí marcó muchísimo porque ya el trabajo que había hecho con el Once Caldas en torneos anteriores se vio reflejado de ahí en adelante.

Una tristeza…

Son dos las que me hicieron sentir tristeza. Cuando quedamos subcampeones frente al Deportivo Cali que hicimos un buen torneo en 1998 y la Recopa que jugamos con Boca que teníamos 9 hombres y pudimos hacer el tercer gol que nos daba la ida a los penaltis, me dolió mucho. Hay otras tristezas de partidos que se perdieron, pero esas fueron las que más dolieron.

Luis Fernando Montoya…

El ‘profe’ es el ejemplo. Es la vida, es amor, es trabajo, es dedicación. Él nos demuestra cada día que la vida es hermosa, que hay que aprovecharla, que hay que estar con la familia. Es todo el ‘profe’.

¿Qué sigue para Arnulfo Valentierra?

Esto es un partido de despedida pero del fútbol profesional. Uno dice que no va a estar más con el fútbol pero es mentira, el fútbol es la pasión, ya no va a ser el competitivo sino el de diversión el de estar bien, de estar tranquilo, como yo pienso que debe ser, que cuando uno está en competición debe tratar de divertirse, por eso yo siempre traté de divertir a la gente. Seguir trabajando para el bien del fútbol, darle consejos a los jóvenes, enseñarles todo lo que uno aprendió, transmitirles toda esa experiencia para que ellos no sean igual que uno pero que lo mejoren.

¿Quiere ser técnico de fútbol?

Déjeme quieto, así tranquilo. Yo de técnico no me interesa, quiero mirar otras cosas para ayudar en el fútbol, para la juventud, enseñarle a la gente que quiera aprender que quiera mejorar y eso para mí es vital, pero de Técnico no, así estoy bien.

Usted no quiso jugar en el Pereira por respeto al Once Caldas…

Si, el alcalde de esa época me ofreció que me fuera para Pereira, estaba todo dispuesto pero no. Me gusta que haya esa rivalidad pero sana, de todas maneras hice toda mi carrera en el Once Caldas y siempre será mi casa.

¿Un equipo en el qué le hubiera gustado jugar?

En el Junior, hubo esa posibilidad, pero no llegaron a un acuerdo y estaban ofreciendo buena plata para que yo fuera, pero no. Igual si no fuera por eso no hubiera logrado todo lo que hice en el Once Caldas.

Camila Espinosa Aristizábal
Especial para Futbolred.com
En Twitter: @camimzles

 

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