¿Es el Deportivo Cali un enfermo terminal? (Análisis)
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¿Es el Deportivo Cali un enfermo terminal? (Análisis)

En medio de la crisis, Futbolred recogió versiones de todos los estamentos relacionados con el club.

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11 de octubre 2012 , 04:13 a.m.

Diez técnicos en los últimos seis años, un título de una copa que está naciendo, ninguna estrella en el FPC y varios jugadores que vienen y se van sin pena ni gloria. Ese puede ser el resumen en el aspecto deportivo de un club, con una rica y amplia historia, que volvió a caer en dificultades que terminaron con la salida de un nuevo entrenador.

Pero ¿es el Deportivo Cali un enfermo terminal?, como lo aseguró hace unos días el futbolista referente del grupo, Faryd Mondragón. Acá no encontrarán una única respuesta pero sí hallarán el punto de vista de varios de los protagonistas de esta historia que tienen que ver con el cuadro 'azucarero' para que saquen sus conclusiones.

La salida de Julio Comesaña del banco del conjunto vallecaucano prendió las alarmas dentro de la institución 'verdiblanca'. Ya había sucedido, en la jornada nueve del actual torneo, que el estratega colombouruguayo había presentado su renuncia pero la junta directiva decidió no aceptarla y lo convencieron de quedarse.

Cuatro fechas más tarde, tras perder con el mismo rival, el técnico decidió dar un paso al costado y esta vez le dieron el sí.
Pero ¿qué es lo que pasa en un equipo que lo tiene todo para triunfar?, o al menos goza con casi todas las herramientas (que no tienen otros) para hacerlo.

¿Por qué han pasado 10 entrenadores por sus filas en los últimos seis años y ninguno de ellos ha logrado ponerlo en lo más alto de nuestro país?

Para el DT saliente, la razón tiene que ver con lo que lo rodea. "Creo que esta es una institución que merece otro trato de su entorno porque es de las pocas que tiene un patrimonio como el que tiene, que tiene unas instalaciones como las que tiene y que tiene una historia como la que tiene", expresó Comesaña, tras haber tomado la decisión de dejar el barco 'verde'.

Si en algo coinciden todos los protagonistas es que la actual junta directiva del club, que llegó apenas hace seis meses, tiene todas las capacidades para sacar esta nave a flote. Pero vuelve y juega, al parecer se siguen cometiendo errores, errores que no son con mala intención, pero que se terminan pagando caro y en el rectángulo de juego, que al fin y al cabo, es donde importan.

"Nosotros perdimos una maravillosa oportunidad, yo personalmente y el club también. Debimos jugar el segundo semestre con el mismo plantel que teníamos o sí había que salir de algún jugador, ir haciéndolo. Y si había que suplantar alguno de esos con jugadores de divisiones menores, hacerlo, y aprovechar este semestre para redondear una buena evaluación, sensata, sería y conocer a los futbolistas en la derrota, porque yo los conocí en el triunfo", afirmó el extécnico 'azucarero', reconociendo un error en la confección de la nómina para el presente campeonato.

Pero así como la segunda era de Julio Comesaña pasó sin pena ni gloria por el Cali, así se llegaron y se fueron los nueve anteriores.
Para el segundo semestre del 2006, arribó el argentino Omar
Labruna, no clasificó y para la fecha tres del Apertura 2007 abandonó el club.

Después fueron Néstor Otero, Daniel Carreño, Ricardo Martínez, 'Cheché' Hernández, Jorge Luis Bernal, Jaime de la Pava, Jorge Cruz, Rubén Darío Insúa y el último, el colombouruguayo. De los últimos 15 en 13 años, solo uno logró darle a la familia caleña el ansiado triunfo, Pedro Sarmiento en el Finalización 2005.

Para el periodista de la capital del Valle del Cauca Francisco Vélez ese constante ir y venir de los técnicos es un aviso y cree que hay que apostarle a un proyecto serio, con una idea clara y un norte definido, ese que no ha tenido el equipo en los últimos años.

"Es una caótica señal. Es una señal de que el equipo extravió su estilo y se extravió en medio de ese deseo permanente de ganar títulos. Han llegado técnicos de todas las calañas, unos buenos, otros regulares y unos malos. Unos que merecieron la pena ser respaldados y otros que fueron respaldados sin merecer la pena. Hay una enorme premura y ansiedad por salir campeón una vez, dos veces, tres veces y eso lo ha llevado a cometer errores. Eso se corrige comprando un proyecto que valga la pena así se sumen algunos malos resultados", comenta el comunicador.

El experimentado portero que regresó a su casa luego de varios años luciéndose y brillando con sus atajadas en el fútbol del exterior y que hace unos días afirmó que su actual equipo 'es un enfermo terminal', acepta que se han cometido errores y parece tener una de las claves para solucionarlo.

"En el Cali hay varias cosas que no se han hecho bien en los últimos años y es muy difícil cambiarlas de un momento a otro. Queda mal que las diga públicamente mientras no lo haya intentado resolver en el club, pero hay cuatro pilares que deben estar alineados y por el momento no lo están: jugadores, dirigentes, periodismo y la hinchada", asegura Faryd Mondragón.

Lo cierto es que desde la salida de Humberto Arias de la presidencia del club, en el año 2005, las formas no han vuelto a ser iguales. El cuadro vallecaucano ha venido tumbo tras tumbo sin encontrar un norte fijo. Pero hay ilusiones, hay esperanzas porque desde hace seis meses al frente del equipo hay personas que saben, que son dolientes del club, que son serias y comprometidas y que quieren lo mejor para el equipo.

Por eso, el actual presidente del Cali sabe que no pueden seguir teniendo un técnico cada siete meses, al menos eso dice el promedio de los últimos seis años, y sostiene que quieren cambiar esa práctica, que es uno de los errores recurrentes de las campañas anteriores.

 "Analizar el perfil de lo que uno pretende desde el punto de vista futbolístico, que tenga experiencia suficiente para soportar un club que tiene un grado alto de dificultad porque muchos de esos técnicos no se han ido por voluntad del club o de sus dirigentes, sino por voluntad propia y eso es algo que queremos corregir. El club lo ha intentado, el club lo hizo el año pasado, redujo los costos de su nómina y vieron cuáles fueron los resultados deportivos", dijo Óscar Astudillo.

Deportivo Cali es un club que lo tiene todo. Es el primer equipo en Colombia en tener un estadio propio, a medio terminar, pero al fin y al cabo, propio. Tiene una sede administrativa envidiable, una sede deportiva digna de un club, como su palabra lo indica. Posee una gran hinchada y goza de un aspecto muy importante, material humano. Las divisiones inferiores del cuadro 'verde' son unas de las mejores del país.

De allí han salido grandes futbolistas de otros tiempos, pero también de nuestros tiempos. Andrés 'Manga' Escobar, Fabio Castillo, Luis Fernando Muriel, Gustavo Cuellar, Hernán Darío Burbano, Héctor Quiñones y Juan David Cabezas, algunos muchachos que ha 'parido' este equipo. De dinero, ni hablar. Las grandes contrataciones de jugadores nunca han faltado.

Para Francisco Vélez ahí está el otro factor que debe comprometerse en esta causa de sacar este barco a flote, el jugador, mencionado también por Faryd Mondragón. El cuadro 'azucarero' no se ha cansado de producir futbolistas de amplias condiciones, que a veces son malgastadas, según parece, por el placer que da tenerlo todo.

 "Ha llegado el jugador a sentirse cómodo. En muchas ocasiones el techo parece ser llegar a una institución que brinda tantas posibilidades y tantas comodidades. Por los que llegan a esta casa llamada Deportivo Cali piensan que de ahí para allá no hay más. Algunos porque saben que el próximo paso a seguir es el exterior y el que los va a llevar a eso va ser de pronto una Selección y no se entregan, no se comprometen. Creo que el Deportivo Cali tiene que revisar esa manera, es molde que tiene de contrataciones, que muchos piensan que llegar al Cali es finalizar su carrera en Colombia", expresó.

Es claro que lo primero que debe hacer esta nueva junta directiva es conseguir un técnico que traiga un proyecto serio y que al que los miembros de ese ente, estén en capacidad de resistir y aguantar cuando se acerquen los malos ratos. Un DT y una idea que les brinde una estructura definida, que se sepan qué camino transitan, para dónde van, que tenga un solo norte. El mismo Astudillo lo reconoce cuando hace referencia a la cantidad de entrenadores en los últimos años y afirma que "es algo que debemos corregir".

De parte de los principales protagonistas, esos que saltan a la cancha cada ocho días y que son pilares fundamentales, debe haber compromiso. Deben existir dolientes que no estén cómodos con lo que sucede en la cancha a pesar de tener todas las facilidades fuera de ella.

Que el capitán que se sume a este picado mar pueda aguantar la presión. Todos los enormes barcos del mundo llevan en sus espaldas el peso de su historia, del camino recorrido y quién no esté en capacidad de convivir con esa grandeza, es mejor que no agarre el timón.

A los más afligidos, paciencia y entendimiento. Paciencia porque estos procesos toman tiempo, no se dan de la noche a la mañana pero más tarde que temprano rinden sus frutos. Entender que poner a once cabezas a tirar para el mismo lado no es fácil, debe existir una armonía para que aparezcan las alegrías.

Todos los protagonistas de esta historia coinciden en varios aspectos que hay que corregir. Tienen otra oportunidad para hacerlo cuando aún hay tiempo, cuando todavía existen los medios y no luego, cuando cueste bastante, no haya luz al final del túnel y estén, como el vecino de patio, mirando 'los toros desde la barrera'.

Diego Loaiza Gómez
Periodista Futbolred.com
Bogotá
En twitter: @loaizadiego 

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