Cartagena, subsede con altura del Mundial Sub-20
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Cartagena, subsede con altura del Mundial Sub-20

Pese a que Cartagena fue una de las ciudades que estuvo en duda para albergar el Mundial Sub-20, hoy se puede decir que cumplió y s

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15 de agosto 2011 , 01:24 p.m.

Pese a que Cartagena fue una de las ciudades que estuvo en duda para albergar el Mundial Sub-20, hoy se puede decir que cumplió y superó las expectativas con altura.

La líder y gestora de este gran logro para la ciudad 'heroica' fue la alcaldesa Judith Pinedo Flórez, que primero convenció a la Fifa con los atractivos turísticos de la ciudad y luego hizo un férreo seguimiento a las obras en el Jaime Morón.

En el desarrollo de los trabajos hubo cantidad de rumores relacionados al incumplimiento en los tiempos de las obras.

Entidades distritales y periodistas denunciaron falta de compromiso ante los atrasos, mientras que la Fifa, en sus visitas de inspección, bajaban los decibeles al asunto mostrando cronogramas con fechas cumplidas y ratificando a la ciudad del Caribe colombiano como subsede del certamen.

Llegó la hora del Mundial y Cartagena estuvo lista con un escenario deportivo de talla internacional completamente renovado, vestido de silletería amarilla y con un campo de juego similar a una alfombra.

Luego del impecable sorteo realizado en la Heroica, el ambiente mundialista fue tomando vida mas allá de que los primeros partidos que se jugarían por la fase de grupos eran poco atractivos.

No hubo un gran despliegue publicitario y sin embargo creció el ánimo y la emoción de los ciudadanos por sentirse parte de la segunda cita orbital más importante de la Fifa.

La primera gran muestra de la fiebre mundialista en Cartagena, fue que para el primer partido, un aburrido Austria 0 Panamá 0, el estadio Jaime Morón, con una capacidad para 17 mil espectadores, tuvo una asistencia del 82 por ciento (13.198 espectadores), según Veronica Trujillo, directora del Mercadeo del Mundial en Cartagena.

Para los cuatro partidos siguientes las tribunas estuvieron colmadas. En el doblete México 0 Inglaterra 0 y Egipto 4 Austria 0, hubo 16.042 personas. En los octavos de final, Francia 1 Ecuador 0, asistieron 15.958; y por cuartos de final, en el triunfo por penaltis de Portugal sobre Argentina, fueron 15.946 espectadores.

En total, 61.144 personas asistieron al estadio Jaime Morón para cumplir la cita mundialista. De acuerdo a la oficina de Mercadeo, la mayor cantidad de público extranjero que se registró fue de Panamá.

"La Alcaldesa Judith Pinedo viajó para invitar personalmente al presidente de ese país, Ricardo Martinelli, y tenemos una cifra de unos tres mil panameños en el partido inaugural del mundial en Cartagena", informó Trujillo.

También se vio un grupo importante de mexicanos y ecuatorianos, y pocos austriacos, ingleses, franceses, argentinos y portugueses.

El público cartagenero fue el que más disfrutó el mundial, más allá de que se marcaran solo cinco goles en igual número de partidos. Lo mejor en fútbol fue el triunfo de Egipto sobre Austria, con un juego dinámico y efectivo. Lo más emocionante fueron los penales entre Argentina y Portugal.

"Cartagena estuvo a la altura de un evento tan importante como lo es el Mundial. Tuvimos un alto porcentaje de ocupación en comparación a la capacidad de los estadios de otras ciudades y por eso siento un gran orgullo. El comportamiento en las graderías de la gente fue magnifico, apoyando en cada jugada y cada gol", afirmó la alcaldesa Pinedo Flórez.

Hoteles esperaban más turistas .

La Asociación Hotelera Colombiana (Asotelca) esperaba una mayor afluencia de extranjeros nacionales e internacionales, pero según Dorey Cárcamo, directora ejecutiva, "no se llenaron las expectativas con la ocupación de turistas que llegaron para ver el mundial".

Por su parte, el presidente de la Corporación de Turismo Cartagena de Indias, Luis Ernesto Araujo, dijo que el mundial reafirmó la imagen de la ciudad como destino seguro y confiable.

Entre los comerciantes las opiniones están divididas. Unos utilizaron buenas estrategias de venta, mientras que otros se sintieron limitados para ofrecer sus productos.

"Compré dos boletas para cada partido y las rifaba entre los clientes que se gastarán más de 10 mil pesos en el negocio. Venían de todas partes a comprar, sobre todo para los dos últimos que se habían agotado en los puntos de venta oficiales", contó Alfonso Amato, propietario de una tienda en el popular barrio El Socorro.

A Eladio Benítez, vendedor de refrescos, no le fue tan bien, pues según él "las autoridades no dejaron trabajar cerca al estadio en los partidos y no pudimos vender lo que esperábamos".

CARLOS BARRIOS LÓPEZ Especial para EL TIEMPO CARTAGENA .

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