En el Mundial Sub-20, no toda hambre es de gol
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En el Mundial Sub-20, no toda hambre es de gol

Hay equipos que traen personal dedicado epecíficamente al comedor. Los españoles tienen la receta del éxito en Arbizu.

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08 de agosto 2011 , 02:35 a.m.

Hay equipos que traen personal dedicado epecíficamente al comedor. Los españoles tienen la receta del éxito en Arbizu.

Le gustaba el fútbol, pero no pasaba de ser un hobbie porque lo suyo en realidad era la hostelería. En San Sebastián, influenciada por la gastronomía francesa, Javier Arbizu tenía su propio restaurante, hasta que un buen día el club más popular de la ciudad, la Real Sociedad, lo invitó a que mezclara dos ingredientes que no ha podido dejar durante más de 25 años: cocina y fútbol.

"Empecé a viajar con el equipo, hice tres años con ellos, vi que compaginaba una cosa con la otra y ahí me fui metiendo en la comida del deporte", recuerda este chef nacido en Ziordia. Navarra, a quien le sorprendió una propuesta que cambiaría su vida por completo... "A finales de los 90 me llamó la Federación (Española), hicimos una prueba y acá estamos, aunque tuve que cambiar el chip porque me tuve que capacitar en Italia para preparar bien las pastas".

El cocinero de cabecera de 'La Roja', quien está en Colombia por tercera vez, tampoco olvida su estreno. Y vaya debut el que tuvo. En Reikiavik, Islandia, Javier "solía llevar e l café y el té al vestuario, salieron los jugadores a calentar, ya para empezar el partido y había una mesa con un montón de tarjetas". .

"En la última, estaba mi nombre, así que la tomé y la dejé involuntariamente de primera. Luego, cuando empezó el juego, en la transmisión de televisión apareció: Entrenador: Javier Arbizu; cocinero: Vicente Miera, quien era el técnico en realidad", afirma entre risas este hombre bonachón y de cabello blanco.

Disfruta lo que hace, sobre todo por una razón: "Soy un privilegiado a mis 62 años porque hay mucho cocinero parado en España, yo estoy trabajando, viajo, veo fútbol y la Federación me da todo para alimentar como se debe a la selección de mi país".

Ya tiene los cinco continentes encima y además "posee un gran recuerdo del Mundial de Estados Unidos-94 porque fue un grupo fenomenal, aunque después, ya lo de la Euro de Austria y el Mundial de Sudáfrica, lo superó".

Perdió la cuenta de los sellos en su pasaporte, mas no el sabor de la gastronomía que le sedujo: "la japonesa es fantástica, tiene un producto buenísimo y lo comen muy natural, algo a lo que tendremos que irnos acostumbrando porque es el futuro de la comida, sin mezclas".

Pero de Asia también tiene una "anécdota fuerte", cuando en el Mundial de 2002, tuvo que "preparar perro y le pusimos el nombre de Camachín porque el seleccionador era José Antonio Camacho".

Al ver el can, fue irremediable que se acordara de Koska, la perra de raza husky que acompaña a su señora en San Sebastián la mayor parte del tiempo, ya que "en la familia se tuvieron tres hijos, pero ya todos alzaron vuelo y yo ni hablar (risas)".

"Los perros son pequeñitos, como conejitos, de criadero y estoy seguro de que si hubiese probado eso sin verlo, pues me hubiera gustado porque el sabor era rico y la salsa excelente, sólo que ves el proceso y ya cambia la percepción.

En Manizales no verá algo así, como tampoco a la selección española en el estadio. "Casi nunca voy porque después del partido me implica correr mucho y mejor lo ves en la tele y alistas todo", asegura, mientras confiesa que de los pocos partidos que ha visto en las gradas, se convirtió en la mayor alegría de su vida.

All Soccer City de Johannesburgo sí fui porque la ocasión lo ameritaba. La competición fue dura, los traslados eran largos hacia Durban, Ciudad del Cabo o Pretoria y cuando el gol de Iniesta salté a llorar, algo que no he hecho durante años".

De aquel grupo campeón del mundo en Sudáfrica-2010, confiesa que "a Piqué le gusta la carne muy pasada (bien asada), mientras a Reina prácticamente cruda". Y en cuanto a los gustos del técnico Vicente del Bosque, le consiente con un "pisto de verdura que trae calabacín y pimiento. Debo hacérselo todos los días y dice que la única que me supera es su madre".

Y en cuanto a gustos particulares, el ex arquero Santiago Cañizares parece llevarse el primer puesto. "Tomaba en la cena y la comida litro y medio de zumo de pepino y zanahoria", destaca Javier, quien también asegura que "Raúl era de mucha verdura".

Han sido más alegrías que tristezas en más de dos décadas vestido de Rojo, color que es casi como su segunda piel porque así como al otro día de levantar la Copa del Mundo en Johannesburgo se incorporó al Sub-19 de Francia, ahora también la agenda está copada: "Llegaremos el día 22 a Madrid porque vamos a jugar y ganar la final del Mundial, y el día 29 viajaremos a Georgia con la Sub-21".

Fabián Mauricio Rozo Castiblanco Enviado especial ded EL TIEMPO Manizales fabroz@eltiempo.com .

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