¡Qué baile el de Colombia!, goleó 4-1 a Francia en El Campín
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¡Qué baile el de Colombia!, goleó 4-1 a Francia en El Campín

Una mancha tricolor lució imponente en estadio El Campín. A nadie le importó el inclemente frío ni la torrencial lluvia que se s

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31 de julio 2011 , 09:43 a.m.

Una mancha tricolor lució imponente en estadio El Campín. A nadie le importó el inclemente frío ni la torrencial lluvia que se soportó durante toda la tarde y parte de la noche: el esfuerzo y el sacrificio valieron la pena para ver a Colombia que, en su debut en el Mundial Sub-20, entregó una cálida victoria frente a Francia, 4-1. (Vea la galería de fotos del partido).

Solo habían pasado dos minutos de juego cuando Michael Ortega calentó los ánimos con un remate que se estrelló en el horizontal. Un 'Trencito' Valencia incisivo, un Luis Muriel deseoso y la magia de James Rodríguez emocionaban a la afición, que debió esperar una hora de más para ver al equipo, por el retraso que generó la lluvia.

Sin embargo, cayó un baldado de agua fría, peor que toda la soportada en la tarde: a los 21 minutos del primer tiempo Gilles Sunu sacó en remate desde fuera del área, era el 0-1, que no silenció la algarabía de la tribuna, que, en una muestra de respaldo, animó a Colombia para buscar el empate con un efusivo ¡sí se puede! Y el empate llegó, James Rodríguez anotó de penalti, a los 30 minutos, en un cobro magistral, tras una falta a Santiago Arias.

Con el 1-1 se fueron al entretiempo, y ahí, la ola en las tribunas evitó que los cuerpos se congelaran. Las emociones estaban por llegar. Sólo dos minutos pasaron del segundo tiempo, cuando Ortega le entregó de taco un pase preciso a Muriel, quien para adornar la jugada previa, engañó a su rival con un enganche y sacó un latigazo: fue el 2-1.

Colombia siguió de largo: Arias marcó el tercero tras pase de James, y el cuarto fue, de nuevo, de Muriel, que ratificó así su deseo de ser el goleador del torneo.

Ya todo era fiesta en El Campín, acompañada de '¡oles!' y algarabía. Incluso, James Rodríguez desperdició un penalti que no acalló su vitoreo en las tribunas, ya que la gente siempre lo respaldó. Entonces, el partido ya fue de trámite, con una Colombia divirtiendo a la afición y con una Francia entregada y resignada, a pesar de haber complicado en la primera parte.

La fría noche y el chaparrón soportado tuvieron su recompensa. El equipo se despidió en medio de aplausos de reconocimiento para estos nuevos héroes, que a pesar de tener un flojo arranque, supieron imponerse a Francia para comenzar a labrar el camino que se trazaron: llegar a la final y, por qué no, ser campeones. Por ahora, la mancha tricolor celebra, Colombia le dio motivos para calentar los ánimos del Mundial.

PABLO ROMERO- REDACTOR DE EL TIEMPO .

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