La revancha de Eduardo Lara
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La revancha de Eduardo Lara

El técnico de Colombia dirigió en el Mundial de Holanda-2005, donde no pasó los octavos.Sentado sobre una p

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27 de julio 2011 , 06:45 p.m.

El técnico de Colombia dirigió en el Mundial de Holanda-2005, donde no pasó los octavos.

Sentado sobre una pelota de fútbol y en completa soledad, Eduardo Lara mira al cielo, concentrado, estático, casi inerte, alejado de su grupo de jugadores que, pese a la algarabía del entrenamiento, no logran interrumpir su meditación.

Lo que pasa por su mente es un misterio, pero lo cierto es que el técnico de Colombia tiene razones para lucir tan pensativo: se acerca el debut en el Mundial Sub-20, ese mismo torneo que a él ya le dejó un sinsabor hace algunos años. .

El 2005 fue un periodo de contrastes para Eduardo Lara: logró con creces el título del Suramericano Sub-20 que se disputó en Colombia, pero meses después esa misma Selección no pudo superar los octavos de final del Mundial de la categoría, celebrado en Holanda, después de pasar en el primer lugar de la fase de grupos. .

Luego de ese traspié, el retorno a casa fue amargo, frustrante. "Soy el principal responsable: eso lo tengo claro, pero de corazón les digo a los colombianos que, si en algo me he equivocado, por favor, ojalá me sepan disculpar. Siempre pensé en darle lo mejor al país", aseguró Lara en esa ocasión, tras la eliminación a manos de la selección Argentina de Messi, que venció a Colombia en el tiempo de descuento, 2-1. .

Con ese recuerdo latente, Lara se enfrenta a un nuevo Mundial, seis años después, aunque ahora muchas cosas han pasado por su carrera -y tal vez en ellas medita- como la experiencia, sin éxito, de dirigir a la Selección mayor en el 2009.

Esta es su posibilidad de resarcir lo que no pudo finalizar en Holanda, solo que ahora tiene más experiencia y, además, está de local. "Yo ya tengo nueve años trabajando con la Federación, varios mundiales dirigidos y asumo éste como uno más", le había dicho Lara a EL TIEMPO hace unas semanas, antes de partir a disputar el torneo de Toulon, donde Colombia logró el título.

Ese mismo día, confesó: "Lógicamente, se tiene esa gran responsabilidad extra de ser local, pero, guardando las proporciones, así pasó con el Suramericano Juvenil del 2005. En esa época, el comité ejecutivo me citó y me la pusieron así: este torneo a nosotros nos vale tantos millones y cuando me dijeron la cifra, obviamente sentí presión, así que imagínese lo que puede costar este campeonato del mundo. Es una presión que se le mete a uno como en la cabeza, pero seguiré haciendo mi trabajo como lo he hecho siempre". .

Sin duda, el técnico de Colombia tiene motivos para sentirse expectante de cara al Mundial: el país espera una gran actuación de la Selección, y ronda el fantasma de la eliminación en Holanda 2005. "Nuestro objetivo es llegar a jugar la final y para ello estamos trabajando, para eso estamos mentalizados", ha sido su discurso en los últimos días.

Justamente, en la última conferencia de prensa, Lara mantuvo la calma, habló poco y se refirió a temas puntuales. .

¿Cómo maneja la ansiedad previa al Mundial? "Hay que ir manejándola y controlándosela a los jugadores, porque ellos ya quieren que sea sábado para poder saltar a la cancha, y que ya sea el ultimo entrenamiento. Hay que hablar mucho con ellos y tratar de que las prácticas sean bien tranquilas". .

¿Cómo han percibido el apoyo de la gente? "Sabemos que todos los colombianos van a estar muy pendientes, apoyándonos y entregándonos la energía positiva que es lo que todos queremos y estamos esperando, y solamente falta que los jugadores dejen todo en la cancha para que el respaldo siempre sea el mismo".

¿Lo pone a pensar el tema de la nómina titular, por lo menos en la definición del arquero? "De aquí al viernes se dan cuenta: no hay problema con eso, tranquilos. Estamos bien protegidos porque los tres arqueros son muy buenos". .

¿Qué últimos detalles se ajustan? "Ya es esperar la respuesta de los jugadores y la buena energía que se siente en la calle, también de los medios y de todo el país. Todos están muy pendientes apoyando este grupo". .

Sin perder la exacerbada quietud que lo acompañó en esa práctica, Lara se levantó del balón en el cual reposaba y, con los brazos cruzados, comenzó a jugar con él, como dispersando su mente después de un largo periodo de concentración, aunque permaneció solitario y aislado.

Fue su momento para meditar en lo que ha vivido y en lo que viene: un Mundial, que es más que una revancha.

Pablo Romero Redactor de EL TIEMPO .

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