Miércoles 1 de diciembre de 2010 - Actualizado hace
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David y Phillip Degen se enfrentan cara a cara desde bandos distintos, uno con el Young Boys y otro con el Stuttgart en el grupo H del torneo, con un objetivo en común: llevarse los tres puntos.
De esta forma el Stade de Suisse será el escenario esta noche del enfrentamiento entre estos dos hermanos, unidos por la sangre pero divididos por el fútbol.
Cada gemelo tiene su historia. Phillip es lateral derecho y fue cedido durante esta temporada al equipo alemán Stuttgart luego de jugar con Liverpool FC (2008 -2010). El técnico Rafael Benítez le describió en la página oficial del equipo como "un jugador ofensivo con una gran energía y una mentalidad ganadora".
David, por su parte, está de vuelta en Suiza con el Young Boys tras un breve paso por la Bundesliga con el Borussia Mönchengladbach.
Así se encuentran estos dos gemelos y cada uno tiene su visión de lo que será esta rivalidad que supera lo familiar y lo deportivo para cada uno.
"Hemos jugado uno contra el otro en dos ocasiones en el pasado, pero no por mucho tiempo. Obviamente será un partido especial para nosotros dos", afirmó David a la página oficial de la UEFA. Mientras que Philipp agregó: "No puedo estar pensando en él y en las posibilidades de su equipo porque hemos venido aquí a llevarnos los tres puntos".
Nunca antes se habían enfrentado dos gemelos en competición UEFA. Sin embargo, sí existen antecedentes de rivalidad de hermanos compitiendo sin poder compartirla por la victoria en un partido europeo.
Fue el caso de los hermanos Ronald y Erwin Koeman enfrentados en la Supercopa de Europa de 1988. El equipo de Erwin (KV Mechelen), campeón de la Recopa de la UEFA 1987/88 venció 3-0 al equipo de Ronald (PSV Eindhoven), que había ganado la Copa de Europa.
También existen situaciones similares más recientes, como son las de los hermanos Milito y los Riise.
Los Riise se vieron en el terreno de juego en la fase de grupos de la UEFA League 2009/10. En aquella ocasión el Roma, equipo de John Arne, demostró su buen juego en los dos partidos al dejar el marcador del primer encuentro en 2-1 y en octubre del mismo año 1-1.
A pesar de ello fue el Fulham quien más lejos llegó en la competición al disputar la final contra el Atlético de Madrid.
Los Milito, Diego en el Inter de Milán y Gabi en el Barcelona, protagonizaron en las semifinales de la Liga de Campeones de la temporada pasada una de las demostraciones más claras de que en el terreno de juego los lazos familiares desaparecen y el color de la sangre adquiere la de la camiseta del club al que pertenece cada uno de ellos.
Madrid
EFE
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