Sábado 13 de febrero de 2010 - Actualizado hace
Orlando Ballesteros, de Bogotá, sigue de cerca a John Sandoval, de Academia.
FERNANDO ARIZA/CEET
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En el torneo de ascenso, 45 minutos le bastaron al cuadro local para sentenciar el partido. En el segundo, el espectáculo se deslució por dos expulsiones sufridas por el ganador.
La contundencia ofensiva de los amarillos, conjugada con los errores defensivos de los 'mandarinas', fueron la nota destaca del partido de este sábado en el estadio Alfonso López Pumarejo, de la Universidad Nacional. Luego, cuando Bogotá se quedó con 9 hombres, en la última media hora de juego, apeló a su fortaleza defensiva, mientras que Academia no tuvo acierto para conseguir, siquiera, el tanto de la honrilla. Con este resultado, los de Oswaldo Durán quedaron provisionalmente como líderes del Torneo Postobón-2010.
A diferencia de los últimos clásicos, que resultaron muy equilibrados y se definieron por pocos goles, este fue dominado de principio a fin por Bogotá. Desde los primeros minutos, la iniciativa fue propiedad de los locales, que rápidamente sometieron a un visitante que entró como dormido y no salía de la sorpresa. Mientras los amarillos manejaban el balón y se acercaban con peligro, los naranjas apenas si podían repeler los ataques y no tenían presencia ofensiva.
Por eso, el gol era inminente para Bogotá y no se hizo esperar mucho. A los 17 minutos, con un terrible disparo de media distancia, que contó con la complicidad de volantes y zagueros 'mandarinas' que no lo marcaron, el defensor Campo Elías Santacruz puso el 1-0. Su tiro se coló por el ángulo superior izquierdo, lejos del alcance del portero Jorge Castro. Un justo premio para el equipo que mejor hacía las cosas y un castigo para Academia, que no conseguía salir de su letargo.
El gol, en vez de provocar una reacción del perdedor, le dio mayores argumentos al ganador. Por lo menos en dos ocasiones Castro ahogó el grito de gol en su área, que era permanentemente visitada por los delanteros rivales que hacía su fiesta por los costados de la zaga 'mandarina'. Con ese dominio, Bogotá no tardó en aumentar la cuenta. Sobre los 34 minutos, luego de una jugada de Óscar Méndez por la izquierda, el veterano Harry Castillo puso el 2-0 con un toque sutil. Otro error defensivo y otro gol para el dueño de casa.
Una tenue reacción experimentó Academia con este nuevo golpe, pero nada tan importante como para comenzar a inquietar los predios defensivos de Bogotá. El local, mientras, siguió con su andanada ofensiva y a 5 minutos de concluir la primera etapa subió el 3-0 a la pizarra. Fue una jugada parecida a la que abrió el marcador, con encare de Ballesteros, complicidad de una defensa pasiva y remate a un rincón donde el portero solo llegó para sacarla de adentro.
Un marcador que nadie esperaba, pero que ilustraba a la perfección lo que había ocurrido en el terreno de juego. Y un problema grande el que tenía que resolver en el camerino del técnico Jorge Serna, cuyo equipo lució descompuesto, muy diferente al que apenas ocho días atrás le ganó bien al Deportivo Pasto. Para colmo, tocaba arriesgar en procura del descuento, so pena de quedar más descubierto en defensa y someterse a una goleada de proporciones.
La historia del segundo tiempo, sin embargo, tampoco salió según el libreto previsto. Sí se dio una reacción de Academia, pero para Bogotá todo cambió en virtud de las estrictas decisiones del árbitro Élver Oliveros, del Valle. A los 6 minutos, le mostró tarjeta roja directa al volante David Silva, por una jugada peligrosa. Y, luego, a los 17, el que se fue del partido fue el delantero Méndez, en acciones que parecían más ajustadas a la cartulina amarilla.
De ahí en adelante, Bogotá se agrupó en su zona, a la espera de los ataques de Academia. Ataques que, valga decirlo, se dieron sin la claridad y contundencia necesarias como para recortar la diferencia. A pesar de que en al menos dos ocasiones el gol estaba cantado, no hubo quién diera el puntapié acertado. Por eso, inclusive, el local en los últimos minutos, cuando ya el visitante había gastado todas sus energías, gozó de un par de oportunidades de aumentar la cuenta, pero no lo consiguió gracias a la actuación de Castro.
Como líder provisional del torneo, con la mejor delantera y la mejor defensa (no ha recibido anotaciones), Bogotá se apresta para vivir otro partido clásico el próximo fin de semana, con ocasión de la tercera fecha del Torneo Postobón 2010: recibirá la visita del encopetado Atlético Bucaramanga. Academia, por su parte, tendrá que ir a buscar la recuperación, al menos la futbolística, cuando actúe en la casa del Atlético Juventud, en Girardot.
Carlos Eduardo González Ll.
Especial para FUTBOLRED
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