La cuenta secreta de Luis Bedoya que se encontró el FBI

La cuenta secreta de Luis Bedoya que se encontró el FBI

El exdirigente de fútbol la ocultó durante ocho años. Allí fueron a parar varios giros de Conmebol.

Luis Bedoya, exdirigente de la Federación Colombiana de Fútbol.

Luis Bedoya, exdirigente de la Federación Colombiana de Fútbol.

Foto: REUTERS

29 de noviembre 2015 , 04:41 p.m.

Un estudio de contabilidad sobre su fortuna, que le encargó a un perito forense, fue una de las cartas que Luis Bedoya se llevó a Nueva York para enfrentar a los agentes del FBI que investigan la ‘olla podrida’ de la corrupción en la Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol).

Según allegados al expresidente de la Federación Colombiana de Fútbol (Fedefútbol), toda su fortuna estaba justificada. Pero le preocupaba un detalle que mantuvo en secreto durante ocho años: una cuenta de banco abierta en el exterior.

EL TIEMPO confirmó que la usó para mover cerca de un millón de dólares. Además, que cuando empezó a filtrarse que iba estallar el escándalo de corrupción en la Fifa, Bedoya se acogió a una amnistía tributaria y la declaró ante la Dian. Pero ya había sido detectada por la Unidad de Información y Análisis Financiero de Colombia (Uiaf), que le remitió la información a la Fiscalía.

Al respecto, agentes federales revelaron que el dirigente, de 56 años, les aseguró que el único posible delito con esa cuenta es no haberla declarado al fisco.

Y agregó que el dinero que depositó allí era el salario mensual, de 10.000 dólares, que devengó desde el 2006 como dirigente de la Conmebol, de la que terminó siendo uno de sus vicepresidentes.

Lo que Bedoya ignoraba es que el FBI ya tenía todos los detalles y movimientos de dinero de esa cuenta. Además, que a los agentes federales no los convence del todo su versión.Llegaron ‘libretiados’

La razón: al menos uno de los dirigentes de la Conmebol que también decidió contactar a las autoridades de Estados Unidos aseguró que, además del sueldo, recibían coimas por debajo de la mesa de los empresarios que tenían los derechos de televisión de los torneos de esa confederación. El sobresueldo, dijo, era pagado en efectivo.

Esa revelación dañó el libreto que ya tenían montado algunos de los miembros de la confederación.

Según este, Bedoya y Sergio Jadue, expresidente de la Federación de Chile, habían liderado una especie de rebelión en la Conmebol, para librarla del dominio de cuatro poderosos: el argentino Julio Grondona (fallecido en el 2014), el paraguayo Nicolás Leoz (preso en Asunción), el brasileño José María Marín y el uruguayo Eugenio Figueredo, estos dos últimos extraditados a Estados Unidos hace menos de un mes. El grupo de los poderosos, aseguran, venía manejando a su antojo los 16 millones de dólares que pagaba la firma Traffic, de propiedad del Brasileño José Hawilla.

Pero los rebeldes lograron una negociación más equitativa para las federaciones más débiles: Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Venezuela.

De hecho, dicen que los cerca de 80 millones de dólares que la Conmebol empezó a recibir de la empresa Datisa por los derechos de transmisión de cuatro ediciones de la Copa América, hasta el 2023, fueron manejados transparentemente.

Pero uno de los dirigentes de la época ya admitió que había un dinero extra y que los llamados ‘rebeldes’ habrían terminado contaminados. Algunos creen que el presunto delator es José María Marín, extraditado a Estados Unidos desde Suiza, el 3 de noviembre pasado.

Marín pagó una fianza de 15 millones de dólares para quedar en libertad condicional. Al día siguiente, EL TIEMPO reveló que Bedoya había viajado, junto con su esposa Martha Herrera, a Nueva York para explicar sus finanzas y su rol en la Conmebol.

Dos semanas después, el que se desplazó a Miami fue Sergio Jadue, presidente de la federación chilena y vicepresidente de la Conmebol.El poder de Jesurúm

Jadue y Bedoya están en libertad, hospedados en hoteles con sus familias y mantienen contacto con sus allegados, mientras explican cómo era el movimiento de dinero en el seno de la Conmebol, de la que ambos fueron directivos. Además, si el modelo fue replicado en sus respectivos países.

Al respecto, dos fichas de Jadue en la federación chilena –Mauricio Etcheverry y Nibaldo Jaque–, están siendo cuestionados por la negociación de derechos de televisión del torneo local.

Y en Colombia, varios miembros del comité ejecutivo de la Federación de Fútbol ya le dieron poder a sus abogados por una indagación que tiene abierta el fiscal 20 de la Unidad de Lavado de Activos.

Uno de ellos es Ramón Jesurum, sucesor de Bedoya, quien también contrató a un perito forense para que le elabore un informe sobre sus finanzas. Los otros son Álvaro González, presidente de la División Aficionada de Fútbol y Juan Alejandro Hernández, dirigente que viene del Envigado Fútbol Club, hoy en la Lista Clinton.

“Ellos saben que no se está investigando a la Federación sino a sus dirigentes. Además, que se están buscando otras cuentas en el exterior”, le dijo al EL TIEMPO una fuente federal.Aún no eligen su reemplazo

En la reunión de la Conmebol de esta semana en Asunción (Paraguay) aplazaron la elección del reemplazo de Luis Bedoya y de Sergio Jadue, como vicepresidentes de esas confederaciones. Sus sucesores se elegirán en diciembre. Mientras tanto, el martes, en la asamblea de la Dimayor, que agrupa a los 36 equipos profesionales del fútbol, se aprobó una moción de aplauso, en homenaje al expresidente Luis Bedoya.

UNIDAD INVESTIGATIVA
u.investigativa@eltiempo.com

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