Sábado 21 de noviembre de 2009 - Actualizado hace
Atlético Bucaramanga rebie a Rionegro.
Archivo / CEET
El equipo de la ciudad bonita, que llega en medio de grandes dificultades económicas, fue el gran derrotado del primer semestre y, por eso, quiere sacarse la 'espinita'.
Tras caer a la Primera B en octubre del año pasado, Bucaramanga armó un cuadro muy sólido con una sola y firme intención: abandonar rápido el que sus hinchas llaman 'el purgatorio' y regresar a la A, el que consideran su lugar. Y el formidable rendimiento de la campaña regular logró alimentar esa ilusión, algo que contrastó abiertamente con lo ocurrido en los cuadrangulares semifinales, en los que el cuadro 'leopardo' cayó en un barril sin fondo.
Durante las primeras 18 jornadas, Bucaramanga acumuló 39 puntos, con el mayor número de victorias (12) y el menor número de derrotas (3). Encabezó la reclasificación hasta ese momento y se postuló como el gran favorito al título del primer semestre. Pero, de un día para otro se le perdió el libreto: en las semifinales solo ganó un juego y perdió los cinco restantes, incluidos dos en casa. Así, se provocó una crisis cuyas últimas consecuencias todavía no se conocen.
Luis Asprilla, Omar Rodríguez, Luis Moreno, Hugo Bolaños y Máicol Balanta fueron los hombres que se pusieron bajo las órdenes de 'Kiko' Barrios en los últimos días, refuerzos con los que el experimentado estratega espera cumplir con el objetivo propuesto. A ellos se puede sumar el conocido José 'El Mono' Herrera, de grata recordación para la afición búcara por su buen rendimiento durante la primera parte de la temporada anterior, en la Primera A.
Sin embargo, Barrios perdió al argentino Santiago Silvera, que abandonó las toldas búcaras por voluntad propias, y mantiene en duda a Humberto Osorio Botello, uno de los goleadores del primer semestre. Es decir, la delantera se le desarmó. El colombiano todavía no se presentó a los entrenamientos y los directivos lo buscan afanosamente para tratar de definir su situación.
El rival, Juventud Soacha, continúa bajo la égida de Arturo Leyva y en procura de formar una sólida base de jugadores jóvenes. Su balance en la campaña inmediatamente anterior fue aceptable, a pesar de que no pudo evitar la tónica de la irregularidad que caracterizó a prácticamente todos los participantes del torneo. Sumó 23 unidades en el Grupo B, en el que superó a Centauros (19) y Dépor Aguablanca (13). El pobre desempeño a domicilio (apenas un triunfo y un empate, con 7 derrotas) fue una de las razones por las cuales el tercer elenco de la capital de la República se despidió prematuramente en el torneo.
A Bucaramanga, sus hinchas no le perdonan otro año seguido en la B. Además, por su larga trayectoria en la A, siempre cargará con el rótulo de favorito y con la presión que eso significa. En la otra orilla, por su parte, Juventud Soacha no tiene aspiraciones tan grandes, pero espera ser un serio protagonista hasta el final. El partido está previsto para el domingo, al filo de las 3:30 de la tarde.
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