Jueves 2 de julio de 2009 - Actualizado hace
Acción del partido jugado entre Expreso Rojo y Academia.
ABEL CARDENAS/CEET
Comparta este artículo
El local está estrenando sede, pero tiene con serios problemas administrativos que redundan en una deuda de dos meses de salarios.
Se trata de un duelo entre los dos equipos que se quedaron ad portas de diputar la primera final del año en la Copa Premier, que tuvo como protagonistas a Cortuluá e Itagüí Ditaires.
En efecto, Rionegro fue segundo del cuadrangular A, que fue comandado por Cortuluá. Precisamente haber caído en casa contra los del corazón del Valle fue la razón por la cual los llamados del 'leones del oriente' se quedaron con las ganas de disputar el título. Acumularon 11 unidades, contra las 16 del equipo que, a la postre, alzó el trofeo. Por su parte, el Expreso Rojo, de Zipaquirá, fue víctima de Itagüí Ditaires, que le robó un punto en la capital salinera y luego lo venció en suelo antioqueño.
Esas son heridas recientes, que sin duda todavía no han sanado, pues para estos dos elencos el torneo terminó hace menos de tres semanas. Por ende, el período de descanso fue muy corto, lo mismo que la pretemporada. Ambos arrancan con ansias de revancha, a sabiendas de que fue muy poco lo que les hizo falta para disputar los honores del título. Esto, sin embargo, no es sinónimo de tranquilidad, por los vientos de tempestad soplan sobre estas dos instituciones.
En el caso de Rionegro, acusa la salida de varios jugadores, entre ellos Jhann Carlos López, Luis Páez y Juan Camilo Mejía. Además, a raíz de las dificultades económicas, los directivos no han podido cumplir con las obligaciones contractuales con la plantilla en los dos últimos meses. No es este, sin duda, el mejor ambiente para trabajar y asumir un nuevo reto, pero es una realidad a la que, a regañadientes, están enfrentados los equipos de la Primera B.
Además, el cuadro rojiblanco de Antioquia debió resignarse a cambiar su sede natural. En efecto, el estadio Alberto Grisales empezó a ser acondicionado para la celebración de los Juegos Odesur y, por eso, hubo que buscar una casa prestada. A partir de ahora, entonces, Rionegro actuará como local en el estadio Carlos Alberto Bernal de La Ceja, municipio del suroriente antioqueño, que cuenta con una capacidad para 5 mil espectadores. A pesar de este gris panorama, directivos, cuerpo técnico y jugadores saben del potencial que poseen y esperan que los problemas se soluciones con prontitud para que no les afecte el rendimiento en el campo de juego.
Con menos preocupaciones, Expreso Rojo se desplazará al oriente antioqueño. El equipo de Félix Valverde Quiñones, que solo perdió un juego en los cuadrangulares semifinales, espera poder dar un salto de calidad que le permita, ahora sí, cumplir el sueño de llegar a la final. Abandonaron la institución varios jugadores que servían para cumplir la norma sub-18 y que ya no serán tenidos en cuenta por el director técnico. Mientras, estaba por definir la vinculación de varios juveniles provenientes de elencos aficionados del Valle del Cauca, que fueron observados por Valverde Quiñones recientemente.
El partido, previsto para las 3:30 de la tarde de este domingo, será el primero del año entre estos dos rivales. En el primer semestre, tanto en el calendario regular como en los cuadrangulares semifinales, quedaron ubicados en grupos diferentes y, por eso, no se enfrentaron.
Comparta este artículo
Anterior Articulo 24 de 24 en
Publicidad
Recomendados en
publicidad