Jueves 27 de agosto de 2009 - Actualizado hace
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Se trata de un enfrentamientos entre rivales directos en procura de un cupo a los cuadrangulares semifinales. Será una de las últimas oportunidades para el cuadro de casa.
En efecto, los dirigidos por Ramiro De la Torre no pueden darse el lujo de ceder puntos, y menos frente a un rival como Boyacá Patriotas, con el que pelean por seguir en carrera. Los de la ciudad señorial acumulan 10 puntos y ocupan la séptima casilla del Grupo A, en el que los tunjanos son terceros, con 14. De ahí la importancia que tiene la victoria: al final de estos 90 minutos la diferencia puede reducirse a una unidad o extenderse a 7.
Lo de Palmira ha sido muy pobre en este semestre, con solo 3 victorias y 6 derrotas en 10 presentaciones. Nada que ver con el buen equipo del primer semestre, que supo ser protagonista de la campaña regular y también de los cuadrangulares. Ahora, en cambio, está más cerca del abismo que de la salvación, aunque la tabla de posiciones le ofrezca una posibilidad matemática que no cuenta con un respaldo futbolístico.
Tras igualar en la primera salida del semestre con el subcampeón Itagüí Ditaires, Palmira derrotó sucesivamente a Bogotá (2-1), Barranquilla (2-0) y Real Santander (2-0). Una fortaleza en su patio que le ha permitido mantenerse en la pelea y que necesita continuar si no quiere verse prematuramente eliminado. Claro, hay que decir que, al menos sobre el papel, este Boyacá Patriotas es más que esos tres rivales a los que venció en el estadio Rivera Escobar.
Los dirigidos por Eduardo Julián Retat vienen de golear a Real Santander (4-1) para ascender a la tercera casilla del grupo, lejos de Itagüí Ditaires (24 puntos) y Bucaramanga (20), los dos mejores de la zona. Si bien por ahora están en la ruta de los cuadrangulares, la campaña de los boyacenses ha sido muy floja, especialmente por la nómina con que cuentan. La mayoría de sus jugadores actuaron en clubes de la Primera A y acaban de sumar a otro: el delantero Carlos Mario Vilarete.
La irregularidad, la principal características de prácticamente todos los participantes de la Copa Premier II, no ha sido algo ajeno para Palmira y Boyacá Patriotas. Los vallecaucanos tenían la ilusión de mejorar la campaña del primer semestre, pero hasta ahora el equipo rindió menos de lo esperado. Los boyacenses se metieron la mano al dril e hicieron una fuerte inversión pensando en los primeros lugares, pero arrastran la sombra de una eventual eliminación.
Este sábado, cuando a las 3:30 de la tarde suene el pitazo inicial, no solo comenzarán 90 minutos de juego; también estará escribiéndose parte de la historia que definirá el futuro de estos dos equipos en el torneo. Para el dueño de casa es ganar o ganar, mientras que al visitante el empate no le caería mal.
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