Domingo 23 de agosto de 2009 - Actualizado hace
Imagén del penalti desperdiciado por Barranquilla en la derrota 3-0 ante Bogotá.
Carlos E. González/FUTBOLRED
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Con este resultado, el cuadro capitalino volvió a saborear las mieles de la victoria después de seis fechas y además ascendió a la cuarta casilla del Grupo A.
Fue la tarde de las reivindicaciones para el equipo dirigido por Oswaldo 'La Sombra' Durán: se reivindicaron con el triunfo, con los goles, con la tabla de posiciones, a ratos con el buen fútbol, en fin. Luego de vivir una dura racha de seis partidos en los que apenas consiguió 2 puntos, el conjunto capitalino revitalizó sus opciones de clasificar a los cuadrangulares semifinales.
La premisa obligatoria para los 'leones' era no ceder más puntos en casa y, por el contrario, obtener el triunfo contra un rival directo en la lucha por un cupo a la instancia semifinal. Todo salió a pedir de boca, pese a que en el segundo tiempo el equipo perdió la pelota, fue dominado por su rival y pasó varios sustos. A la postre, sin embargo, el marcador de 3-0 fue justo porque plasmó la superioridad exhibida por el local y, sobre todo, su contundencia ofensiva.
No generó tanto fútbol como otra veces, no llegó al arco rival tanto como otras veces, pero esta tarde la diferencia estuvo en que sus delanteros acertaron rápido: a los 17 minutos, tras un largo rechazo de la defensa, Harry Castillo (que volvía después de una suspensión por expulsión) les ganó en velocidad a los pesados centrales visitantes y con sutil toque la puso lejos del alcance del portero Miguel Torres, que solo atinó a mirarla.
Un gol que tranquilizó a Bogotá, que había comenzado el partido con mucha ansiedad, apretando a su rival desde su propia área. Fue un generoso despliegue físico que redundó en varios aspectos positivos: se complicó al visitante, que nunca encontró claridad para salir y recurrió repetidamente al pelotazo; se provocó el error en defensa; se liberó la carga de los volantes de marca, porque los primeros marcadores eran los delanteros. De ahí que no se demoró mucho el 2-0, obra de Wilberto Cosme luego de una habilitación de David Silva. El morocho, que el pasado miércoles había errado un penalti en el clásico contra Academia FC (1-2), esta vez fusiló a Torres, que opuso una débil resistencia.
En el primer tiempo, Barranquilla no mostró nada en ataque. Se limitó a tratar de darle tránsito al balón en el mediocampo, pero no pudo conseguirlo por la presión del local. En defensa, además, cometió varios errores y fue superado cada vez que los delanteros locales apretaron la marcha. Un solo tiro directo hizo el visitante al arco defendido por Andrés Mosquera, que respondió bien.
Bogotá presentó varias modificaciones en su nómina titular respecto a partidos recientes. Además de Castillo, aparecieron Juan Carlos Guazá y Sebastián Ramírez (también había estado suspendido). Estos dos jugadores fueron claves en la victoria, el primero por el desborde que ofreció por el costado derecho y el segundo porque fue el socio ideal de Silva, el que marcó los ritmos del partido y condujo a su equipo. Raúl Pinilla, Wíllder Guisao y Óscar Méndez, titulares habituales, fueron los sacrificados.
En el período complementario, Bogotá le regaló toda la iniciativa a su rival, se resguardó en su terreno y trató de aprovechar la velocidad de sus delanteros en el contragolpe. Una estrategia que, por momentos, pareció equivocada, pues Barranquilla, con más ganas que buen fútbol y claridad, empezó a arrimarse al área local y de a pocos le aumentó el trabajo a Mosquera. Inclusive, sobre el cuarto de hora, el cuadro costeño tuvo la oportunidad de descontar, a través de un tiro penalti. Fue una terrible desconcentración de la zaga capitalina en el cobro de un tiro de esquina, error que el capitán Víctor Barraza intentó capitalizar antes de ser derribado. El árbitro Hervin Otero no dudó en señalar el punto blanco y el propio Barraza asumió la ejecución: su disparo salió por encima del travesaño, varios metros arriba del larguero.
El impulso de la visita se acabó Alan Navarro, su creativo, se hizo expulsar irresponsablemente: con un codazo trató de quitarse la marca de Guazá, pero el árbitro Otero, que estaba justo detrás de la jugada, no se la perdonó; fue tarjeta roja directa. Ya con uno menos, los de Álex De Alba no tuvieron argumentos para volver a inquietar el arco capitalino. Más bien, en la última jugada del partido, una descolgada de Ramírez por la derecha, Cosme recibió en solitario y se desquitó con un doblete. Corría el minuto 90 y ya no quedaba tiempo para más.
Bogotá FC es consciente de que todos los partidos de esta segunda vuelta de la Copa Premier II son verdaderas finales y de que hay que ganar varios partidos para conservar la ilusión de estar en los cuadrangulares. Este sábado, por lo menos, hubo mejoría individual y colectiva y se dio el resultado. Ahora, habrá que ir a luchar en los restantes ocho encuentros. Con este resultado, Bogotá suma 12 unidades, las mismas que Real Santander, al que supera en el gol diferencia (+2 a -6).
El próximo fin de semana, cuando se lleve a cabo la undécima fecha de los Nonagonales por Sorteo, Bogotá tendrá un difícil reto: visita a Bucaramanga en el estadio Alfonso López de la capital santandereana. Barranquilla, por su parte, buscará la reivindicación ante su gente, cuando reciba la visita del Valledupar.
Carlos Eduardo González Ll.
Especial para FUTBOLRED
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