Caso Fifa: cinco pagos tienen bajo la lupa al fútbol colombiano

Caso Fifa: cinco pagos tienen bajo la lupa al fútbol colombiano

EE. UU. no da nombres, pero hay evidencia de que dirigentes locales estuvieron involucrados.

La nueva sede de la Federación Colombiana de Fútbol.

La nueva sede de la Federación Colombiana de Fútbol.

Foto: Archivo Particular El TIEMPO

29 de mayo 2015 , 02:42 a.m.

Luis Bedoya Giraldo, el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, se enteró en su habitación del lujoso hotel Renaissance, en Zúrich (Suiza), que su patrimonio va a empezar a ser esculcado por las autoridades colombianas.

La noticia le llegó tras sostener una reunión con Ramón Jesurum, presidente de la Dimayor; y Álvaro Gonzaléz Alzate, cabeza de la Difútbol; que lo acompañan en el 65 Congreso de la Fifa, evento que se instaló este jueves tras la captura de siete de sus miembros, acusados de ser coautores de una empresa criminal que obtuvo dividendos por más de 150 millones de dólares a través de negocios corruptos.

La revisión de la fortuna de Bedoya, anunciada por la Fiscalía de Colombia, es el primer coletazo local del escándalo de corrupción que enloda a la Fifa y que tiene tambaleando la reelección de Joseph Blatter, prevista para este viernes.

Aunque el nombre del dirigente deportivo colombiano no aparece oficialmente en la investigación que adelantan el FBI y la Fiscalía de Estados Unidos, sí se involucra su cargo en la repartija de un soborno por 100 millones de dólares.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos tiene pruebas de que la poderosa empresa Datisa acordó pagar esa millonaria suma a cambio de que la Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol) le entregara el manejo comercial de las cuatro próximas ediciones de la Copa América de fútbol.

La oferta se hizo meses después de que Datisa se constituyó, tras la asociación de la brasileña Traffic Group y las firmas argentinas Torneos y Competencia S.A., y Full Play, todas dedicadas al negocio de la transmisión y comercialización de torneos deportivos.

Según el expediente, Datisa hizo cinco pagos de 20 millones de dólares cada uno.

De los 100 millones de dólares, 45 millones fueron repartidos entre los tres máximos dirigentes de la Conmebol: el uruguayo Eugenio Figueredo, el ya fallecido argentino Julio Grondona y el brasileño José María Marín.

“Los otros siete presidentes de la Conmebol, recibieron 1,5 millones por cada edición de la Copa América y una suma idéntica cuando Datisa firmó”, dice la investigación.El bloque de ‘los débiles’

Los 2,5 millones de dólares restantes terminaron en los bolsillos de otro dirigente de la Conmebol que tampoco se ha identificado.

Supuestamente, los pagos se hicieron en el 2013, cuando el colombiano Luis Bedoya Giraldo hacía parte de la Conmebol.

La investigación federal narra que varios de los dirigentes involucrados recibían los sobornos, luego de unirse para promover una rebelión en la Conmebol.

“Entre el 2009 y el 2010, un grupo de seis presidentes miembros de la Conmebol, tradicionalmente menos poderosos, formaron un bloque para obtener el control sobre las decisiones relacionadas con la comercialización de los torneos. Su líder tenía estrechos vínculos con Full Play y con sus dueños Hugo y Mariano Jinkis. También tenían nexos con Rafael Esquivel, presidente de la Federación Venezolana de Fútbol”, se lee en uno de los indictment.

Y agrega que esa presión obligó a Traffic a entregar parte del negocio a Full Play a través de la poderosa empresa Datisa.

Este jueves, la Federación Colombiana de Fútbol emitió un comunicado en el que advierte que su relación con Full Play –a la que califican de seria y respetable–, se limita a la contratación de partidos amistosos de la Selección Colombia.

Además, la Federación Colombiana se puso a disposición de las autoridades que investigan los sobornos, tema que también mencionó Blatter en su rueda de prensa: “Cooperaremos con las autoridades”.

El mismo tono fue utilizado por la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), otra de las golpeadas por el escándalo: “Estaremos a disposición de las autoridades judiciales que lo requieran”, advirtió.

Mientras Estados Unidos decide si les da acceso a las autoridades colombianas a la investigación, la Unidad de Información y Análisis Financiero (Uiaf), rastreará posibles transacciones sospechosas que involucren a Bedoya y a otros dirigentes colombianos.

De manera paralela, la Fiscalía revisará sus patrimonios en busca de posibles incrementos injustificados. Y no descarta la revisión de cuentas de la Federación Colombiana que por años ha alegado que se trata de un negocio privado, que no tiene por qué rendir informes públicos.

Al respecto, el FBI admitió que aún falta judicializar a 25 dirigentes y empresarios implicados en esta red de crimen organizado. Y hay expectativa sobre qué países salpicarán.

Además, se espera que los dirigentes capturados, mayores de 70 años, decidan buscar un acuerdo con Estados Unidos, que exige, además de la entrega del dinero robado, la delación de otros cómplices.

Si eso sucede, se sabrá si Datis alcanzó a pagar todos los 100 millones de dólares. Y el número de implicados podría duplicarse porque, según la fiscal de Estados Unidos, Loretta Lynch, esta red criminal venía operando desde hace al menos 25 años”.

UNIDAD INVESTIGATIVA

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