Presentes distintos: ríe Nacional, sufre Millonarios

Presentes distintos: ríe Nacional, sufre Millonarios

Los hinchas 'verdolagas' aún siguen festejando su Libertadores, los azules sufren por su equipo.

Esteban Jaramillo, columnista invitado.

Esteban Jaramillo, columnista invitado.

Foto: Archivo ETCE

02 de agosto 2016 , 04:33 a.m.

La fiebre verde de Nacional por las nubes ante el alucinante presente de su equipo que siembra, recoge y gana, para monopolizar el elogio rompiendo fronteras. Sus pensamientos son ganadores y sus ideas están fortalecidas.
Entusiastas sus adeptos no paran de celebrar: cualquiera no gana dos Copas Libertadores y menos, con la superioridad de su reciente triunfo.

Su rival más encarnizado anda descarrilado. Millonarios llora sus horas bajas, envuelto en dificultades, con alicaídas exposiciones futboleras y triunfos grises y agónicos, carentes de sustancia y de contenido. Presente y futuro en duda, con el castigo constante de una tribuna incendiada e inconforme.

Se muestra incapaz de razonar la dirigencia de los 'embajadores' sobre la realidad que golpea, con un entrenador que se pavonea entre explicaciones inútiles y regaños solapados, que originan suspicacias sobre sus conocimientos y la capacidad de sus dirigidos.

No coinciden los dos, Nacional y Millonarios, en la cumbre. El uno va en avión, el otro en auto, con distancias y objetivos diferentes.

El primero jubiloso, con indiscutida calidad en su nómina, fuerte en su espíritu de equipo, identificado su estilo, con personalidad y conocimientos en sus entrenadores. Todo como resultado de sus aciertos al mover el mercado de futbolistas y los criterios de gestión de una marca, de una firma, hoy ampliamente reconocida como club modelo.

En cambio, el ritual de Millonarios es la crítica enardecida, la desaprobación al entrenador de turno y a los jugadores, y el agravio sin freno a su rival por lo que consigue. Gamberrismo puro, en este ultimo aspecto, en el que duele más el triunfo ajeno que la desgracia propia.

El fútbol se mide por emociones, que significan aplausos, éxitos y dinero. Esto se logra con convicciones claras en la elección de los fichajes, con fuertes pensamientos de triunfo, con pasión, lo que lleva a un club a su paz interior y a sus seguidores a alardear de sus conquistas.

Las tuvo Millonarios en el pasado, las tiene de nuevo Nacional en este presente apoteósico.

Lucha Millos contra la historia, contra el mito de sus grandes figuras del pasado que no logran inspirar, desde la memoria, un presente distinto a este cargado de decepciones.

Es la actualidad contradictoria de uno y otro, con los hinchas de los azules ilusionados aún, con recuperar su jerarquía.

Esteban Jaramillo Osorio
Especial para Futbolred
En Twitter: @estejaramillo

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