Miércoles 26 de agosto de 2009 - Actualizado hace
La imagen evidencia la desilusión de Santiago 'Sachi' Escobar luego de que su equipo quedara eliminado de la Copa Libertadores.
Archivo / EFE
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La pérdida de protagonismo en el ámbito internacional indica que algo sucede en el fútbol colombiano ¿Qué pasa? ¿Cuáles son las causas y las soluciones? Acá la opinión de varios técnicos.
Cuando el río suena, piedras lleva. En los noventa, década de oro del balompié nacional, el panorama era halagador y Colombia tenía un lugar ganado en el escenario continental. Tres clasificaciones a las citas orbitales, un título y tres subtítulos de Copa Libertadores, 5-0 y 3-0 a Argentina, un campeonato y un tercer puesto de Copa América... en fin, todo era color esperanza.
Sin embargo, dos lustros después, la ilusión de un buen presente y un futuro mejor se esfumaron. Cinco eliminaciones en las primeras fases de los certámenes internacionales y una latente exclusión de los invitados al Mundial Sudáfrica 2010 son síntomas de que algo sucede.
"No es solamente lo que está pasando ahora. Es lo que ha pasado este año, el año pasado, hace dos años, con la Selección Colombia. Son señales evidentes de que nuestro fútbol está enfermo", reconoce Juan José Peláez, ex técnico de Nacional, Medellín, Junior, Santa Fe, Bolívar de Bolivia y Barcelona de Ecuador, entre otros.
Para Santiago Escobar, entrenador de Medellín en la Copa Libertadores 2009, el futbol nacional carece de referentes porque las leyes impuestas por el mercado indican que los jugadores que empiezan a despuntar salgan rápido al exterior.
"Colombia está viviendo una transición. Los equipos están utilizando mucho jugador juvenil y como se están yendo tan rápido, los equipos no están teniendo estabilidad. Se arman equipos para seis meses. A nivel de clubes, Colombia no tienen grandes referentes. En otras épocas eran cuatro o cinco en un equipo. Adolecemos de grandes ídolos para jugar los torneos internacionales", apuntó Escobar.
Entonces, ¿se presagia un futuro negro?
"Si no se hace el diagnóstico, si no se hacen foros, si no se toman cartas en el asunto, si no se hace autocrítica, sí", responde J.J Peláez.
No cabe duda que si los dirigentes no implementan verdaderas políticas para construir divisiones menores competentes, si no se hace un calendario generoso con los equipos que representan al país en los torneos internacionales, si los técnicos no se preocupan más por atacar que por defender y si la empresa privada no se vincula con los equipos para que el dinero no sea una preocupación, el futuro será igual que el presente.
"Tenemos que aterrizar y definir dónde estamos para saber a dónde vamos. Hay mucho por mejorar y, cuando nos ordenemos a mediano y a largo plazo, se verán los resultados que esperamos de (la Selección) Colombia y de los clubes", concluye Santiago Escobar.
Las causas y posibles soluciones
Pedro Sarmiento advierte una dificultad formal que agranda el núcleo del problema. El campeón con Medellín y Deportivo Cali cree que la mala programación del rentado profesional 'castiga' los equipos que clasifican a los campeonatos internacionales.
"No hay colaboración de los demás equipos. Pareciera que es un castigo clasificar a una copa internacional porque nadie le colabora a nadie y así es muy difícil. Se te junta el torneo colombiano, la Copa Postobón, la Copa internacional y no hay nóminas para responder. No creo que sea el nivel del fútbol colombiano sino que existe una muy mala programación", opina Sarmiento.
Pero Peláez vuelve y contrapuntea y añade más focos de infección. "Es culpa de los técnicos, de algún nivel de mediocridad que también se da en el trabajo por sacar resultados a corto plazo en estos torneos a seis meses", dice.
Definitivamente, el problema está enquistado y por eso la solución, además de integral, debe ser de raíz para recomponer el camino y volver por los fueros que hicieron figurar la camiseta amarilla en los estadios del mundo. Por eso las acciones deben provenir de todos los actores: dirigentes, técnicos, jugadores, prensa y aficionados.
"Para volver a ser protagonistas hay que buscar la cura. Para eso hay que hacer un buen diagnóstico de varios elementos como la parte mental que hay que seguir fortaleciéndola. Insisto en que Colombia tiene que volver a las fuentes, a un trabajo táctico que tenía y también creo que se necesita reformar el torneo para que se premie al mejor y los equipos grandes puedan volver a ser protagonistas", indica Peláez.
Pero, además de unir esfuerzos para volver a comenzar, se necesitan recursos para formar verdaderos clubes que puedan competirle de tú a tú a los grandes de América.
"Se necesita una buena inyección económica y los equipos colombianos tienen grandes dificultades en ese aspecto. Eso merma las posibilidades de que se los equipos se refuercen. Por ejemplo, mientras que Medellín vale 500, 600 millones mensuales, San Pablo te invierte en un año 80, 100 millones de dólares. Esas diferencias se notan en la cancha. Tampoco hay una buena infraestructura. En Colombia le pedimos a los equipos que pasemos a la siguiente fase pero muchos equipos ni si quiera tienen sede propia. Entonces creo que tiene que haber primero una concientización por parte de los directivos de formar verdaderos clubes. Mientras eso no suceda, no va a pasar nada con el fútbol colombiano", sentencia Sachi Escobar.
Juan Diego Ortiz Jiménez
Especial para FUTBOLRED
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