Mundial Sud�frica 2010

Cubrimiento en Sudáfrica por: eltiempo.comfutbolred

Patrocinan:

Haga su búsqueda
Síganos en: FacebookTwitter

Así se ganó Sudáfrica la sede del Mundial

 El presidente de la Fifa, el suizo Joseph Blatter, comparte con algunos directivos del fútbol sudafricano.

El presidente de la Fifa, el suizo Joseph Blatter, comparte con algunos directivos del fútbol sudafricano.

Comparta este artículo

La historia de la candidatura de Sudáfrica como sede del Mundial de fútbol se debe a un solo hombre: Nelson Mandela.

Uno de los ideales del presidente de esa nación era que Sudáfrica organizara una Copa del Mundo, por ello se postuló para realizarlo en el 2006, donde perdió por un solo voto con Alemania en la tercer rueda de votación.

Alemania ganó 12-11 cuando el neocelandés Charles Dempsey se abstuvo inesperadamente después que su confederación le dijo que votara por Sudáfrica.

Joseph Blatter, presidente de la Fifa, admitiría después de que si la votación hubiese sido 12-12, habría votado a favor de Sudáfrica para desempatar.

Tras  aquella votación, la Fifa decidió rotar la sede del Mundial por continentes. Designó el 2010 para el África y el 2014 para Suramérica, donde lo hará Brasil.

Los torneos de la Copa Mundo se habían llevado a cabo principalmente en Europa y América desde la fundación del certamen en 1930.

Al llegar la propuesta de candidatos para el Mundial 2010, solamente se permitió la propuesta de Sudáfrica, Egipto, Libia, Marruecos, Nigeria y Túnez.

El 15 de mayo del 2004 en Zúrich (Suiza) el sueño Mandela se hizo realidad, cuando el máximo ente rector del fútbol, la Fifa, escogió a Sudáfrica como sede del torneo del 2010. Sin embargo, la elección de ese país fue un tema controvertido durante varios meses.

Antes de la votación, dos candidatos quedaron al margen. Túnez retiró su propuesta y Libia fue descartada por la Fifa por no cumplir "todos los requisitos".

En el momento de la elección la tensión se podía palpar en la sede la Fifa, en Zúrich: los sudafricanos sospechaban que algo podía andar mal por la cara circunspecta de Joseph Blatter, presidente de la rectora del balompié mundial.

El mal trago del 2000, cuando Alemania se les atravesó en el camino, lo tenían muy presente. Sin embargo, cuando el jerarca de la Fifa leyó el nombre de su país como sede de la Copa del 2010 entendieron que habían calibrado mal las señales faciales del suizo.

A diferencia de los políticos, Blatter mantuvo su palabra y el continente africano ganó la oportunidad de hospedar la magna cita, por primera vez en la historia.

Sudáfrica derrotó 14-10 a Marruecos y Egipto no tuvo ningún voto, en la elección del comité ejecutivo de la Fifa.

"Todos podemos aplaudir a África", dijo Blatter, quien agregó: "El vencedor es el fútbol. El vencedor es Sudáfrica".

Tras el anuncio, Mandela alzó en señal de triunfo el trofeo de la Copa Mundial. Fue una de las últimas presentaciones públicas del ex presidente sudafricano de 85 años, que participó en la campaña para llevar el mundial a su país.

Sudáfrica obtuvo las mejores calificaciones técnicas en un informe de la Fifa. Además, la respaldaba el hecho de haber sido sede de la Copa Mundial de cricket del 2003 y la Copa Mundial de rugby en 1995. El mayor inconveniente que afrontó fue su elevado índice delictivo.

Han pasado casi seis años desde aquel 15 de mayo del 2004 y, a pesar de las dudas y la ansiedad por problemas no resueltos -sociales y deportivos-, Sudáfrica se abre al planeta fútbol con la esperanza de dejar de lado para siempre la sombra del 'Apartheid', política de segregación racial que la convirtió en paria del mundo.

Ahora, su único objetivo es hacer un Mundial seguro para el turismo futbolero -que sea plataforma para impulsar a más visitantes en el futuro-. Ese es el reto más grande de los sudafricanos y de Mandela, quien quiere dejar el nombre de su país en un pedestal.
 

PUBLICIDAD