El jugador brasileño Luis Fabiano (d) celebra con sus compañeros después de anotar un gol ante Costa de Marfil.
El pentacampeón del mundo, al mejor estilo de su técnico, luchó más de lo que brilló. Con esta victoria ya se clasificó a octavos de final.
Las cosas se parecen a su dueño y los equipos, a su técnico. Dunga, el entrenador de Brasil, fue un tipo de correr, meter, pegar, quitar, cumplir. Asà capitaneó al campeón del Mundo en 1994.
Ahora, en Sudáfrica-2010, este Brasil que el domingo derrotó a Costa de Marfil 3-1 y quedó a la cabeza del grupo G y mirando desde arriba los octavos de final, es su espejo: corre, mete, pega, quita, cumple y gana.
Brasil es un homenaje a la rigurosidad, al funcionamiento, al orden táctico, a la solidez defensa.
El talento de sus hombres es el condimento que se esparce en cantidades justas, sin exagerar, en la cena del triunfo por los pequeños orificios del salero y el pimentero. Brasil es riguroso.
Si Italia hubiese vencido como lo hizo Brasil estarÃamos hablando de un gran equipo y de una gran demostración. Pero a Brasil siempre se le piden comparsas de carnaval. No le perdonan que se ponga el overol, se remangue la camisa agarre la herramienta y se ponga a trabajar.
El domingo jugó bien y superó con claridad a una Costa de Marfil peligrosa, pero controlada; celosamente custodiada y limitada; al punto que por momentos, impotente, pateó y pegó más de lo que pudo jugar.
El primer tiempo en el Soccer City (frÃo pero no tanto, 12 grados en el termómetro y siete de sensación térmica, muy lejos de los menos dos que pronosticaron los meteorólogos) fue de trabajo duro en el medio campo y con apenas dos opciones de gol, en parte porque Kaká no está del todo, no anda del todo.
Una fue a los 45 segundos, de Robinho (tiro de lejos y casi la mete) y la otra, a los 24 minutos, fue el 1-0: combinación de Robinho, Luis Fabiano (con tacón) y Kaká para que Luis Fabiano disparara un escopetazo al que si le mete las manos el portero Barry se las arranca.
Costa de Marfil no tuvo ninguna oportunidad de anotar, todo porque Brasil fue un trabajador incansable, liderado por Lucio, Gilberto Silva, Felipe Melo. ¡Los Dunga de hoy!
El segundo tiempo fue diferente. Dunga mandó a sus hombres a acelerar un poquito, ordenó a sus lÃneas pararse 10 metros más adelante para asegurar el partido. Y asà ocurrió.
A los 5 minutos Luis Fabiano hizo lo que se creyó a primera vista una joya legitima: dos sombreros (uno corto y uno largo) para machacar el 2-0 de zurdazo. Pero resultó que la gema era 'chiviada': mató la pelota dos veces con los brazos antes de patear. Igual, el árbitro francés Stephane Lannoy lo validó.
Con el marcador resuelto, Brasil se quitó la grasa de las manos y empezó a divertirse. Hubo más toque, más rotación, más paredes y, también, más patadas de los africanos.
El 3-0 llegó en una corrida del gris Kaká, a los 16 minutos, que tiró el pase atrás, el 'de la muerte', para que Elano liquidara. Los tres puntos ya estaban en la bolsa.
Y la sangre brasileña de fiesta con el balón tiró más que las órdenes de Dunga y entonces empezó a jugar más suelto, más al ataque, liberándose de sus responsabilidades de marca, por lo que los marfileños aprovecharon los espacios, ganaran en velocidad y posición, e hicieron que el arquero Julio César volara dos veces hasta llegar al descuento con un cabezazo de Drogba (no hubo fuera de juego), a los 33.
Más patadas, más roces, más impotencia., menos juego y más interrupciones, hasta que a un minuto del pitazo, Kaká chocó a Keita quien fingió un golpe en la cara y Kaká fue expulsado. Se perderá el partido de cierre del grupo contra Portugal. Dunga gana y Brasil también. Los equipos se parecen a sus técnicos, de eso no cabe duda.
Uno por uno de Brasil
Julio César: porterazo. Respondió cuando le tocó. No tuvo culpa en el gol. Seis.
Maicon: menos brillante que contra Corea del Norte, pero igual de seguro. Seis.
Lucio: gran primer tiempo. Seguro, duro y con salida. Aflojó un poquito en el segundo. Siete.
Juan: no brilla, no luce, pero rinde. Pasarlo es complicado. Muy rápido. Seis.
Felipe Melo: el rival recargó sus intentos por su lado. Buena salida. Buen partido. Seis.
Gilberto Silva: el lÃder de la marca en el medio. Trabajo sin manchas en el quite. Seis.
Felipe Melo: otro guerrero. Muy bueno en el primer tiempo. También pegó. Seis.
Elano: ida y vuelta del medio campo. Quita y hace goles. Hizo el 3-0. Salió golpeado a los 21 ST. Seis.
Kaká: no esta del todo, no anda del todo, pero estuvo en dos jugadas de gol. Salió expulsado. Cinco.
Robinho: es la cuota de chispa de Brasil. Hoy, la magia es suya. Peso poco, es cierto, pero mete miedo. Cinco.
Luis Fabiano: dos goles, tres puntos. Los buscó y los encontró. Siete.
Dani Alves: relevó a Elano y jugó similar. Más orden al medio campo. Sin nota.
Ramires: un minuto en el campo por Robinho. No la tocó. Sin nota.
GABRIEL MELUK
ENVIADO ESPECIAL DE ELTIEMPO
JOHANNESBURGO
Más información del Mundial de Sudáfrica 2010: www.futbolred.com/mundial
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