Liga Águila

¿A qué se expone Maximiliano Núñez tras la grave agresión a un rival?

El caso pasará al Comité Disciplinario de Dimayor, que antes ha impuesto sanciones ejemplarizantes.

FOTO: Jaiver Nieto Álvarez / CEET

Maximiliano Núñez podría ser castigado con dureza por mal intencionado.

Febrero 21, 2017

La reprochable agresión de Maximiliano Núñez, de Millonarios, a Juan Giraldo, de Rionegro Águilas, podría tener consecuencias graves a la luz del reglamento.

 Según el Código Disciplinario de Dimayor (Capítulo III, Artículo 63), habrá “Suspensión de cuatro (4) a diez (10) fechas y multa de treinta (30) a cuarenta (40) salarios mínimos diarios legales vigentes al momento de la infracción en caso de vías de hecho (codazos, puñetazos, patadas etc.) contra los jugadores rivales u otras personas que no sean oficiales de partido”.

Es más, si hubiera una consecuencia grave para el agredido, el castigo es proporcional. “Suspensión de cinco (5) a ocho (8) fechas y multa de veintiuno (21) a treinta (30) salarios mínimos diarios legales vigentes al momento de la infracción si como consecuencia de la acción violenta se ocasionare daño físico o lesión, según la gravedad del hecho”.

Lo más complejo para Núñez es que otras saciones reprochables como la suya han tenido en el pasado sanciones ejemplarizantes.

El incidente más reciente se saldó con una suspensión de cuatro fechas al jugador Javier López, de Santa Fe, por darle un puñetazo a Jhon Édison Mosquera, de Atlético Nacional, en hechos ocurridos en novimebre de 2016, por la fecha 19 de la Liga.

Antes de eso, la más recordada era la de 15 fechas que se le impuso al entonces jugador de Santa Fe, Gerardo Bedoya, por un terrible golpe a Jhonny Ramírez en la fecha 9 de la Liga Postobón II de 2012.

La sanción de Diego Echeverry y de Arold Reyes impuesta por la Comisión Disciplinaria de la Dimayor fue de un año y, además, 7 millones 700 mil pesos.

En esa oportunidad, Bedoya fue condenado a pagar una multa de $1.227.850 por “conducta incorrecta consistente en vías de hecho (patada en la cara) sin estar en disputa el balón y conducta violenta contra adversario”.

El comité disciplinario dijo en esa ocasión: “la conducta del señor Bedoya es un hecho altamente reprochable que representa un mensaje negativo para la niñez y aquellos que practican este deporte, el cual amerita un correctivo ejemplarizante para el infractor y que al mismo tiempo lleva implícito el mensaje de prevención social aplicado al entrono del fútbol y al deporte en general, en donde deben conjugarse las expresiones de juego limpio y lealtad competitiva”.

La sanción fue reducida a 11 jornadas tras las excusas públicas y el trabajo social del jugador, pero quedó como una de las más altas impuestas por conducta violenta.

Sin embargo, vale recordar que luego hubo otro antecedente de agresión que motivó una sanción más radical: Harold Reyes y Diego Echeverry, del Real Cartagena, fueron apartados de la actividad futbolística por un año tras agredir al árbitro de un partido amistoso disputado en la sede del Barranquilla, el 11 de enero de 2014. La multa contra los agresores fue de siete millones setecientos mil pesos ($7.700.000.). 

Redacción Futbolred

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