Jueves 18 de marzo de 2010 - Actualizado hace
Juan R. Riquelme marcó los dos goles de Boca Juniors, en el partido de ida por la semifinal frente al Fluminense, de Brasil.
AFP
Los partidos de vuelta de la semifinal de la 49 edición de la Copa Libertadores, que se cumplirán entre martes y miércoles, plantean una serie de situaciones tan insólitas como dramáticas.
Así como en la segunda cinta los hermanos Pevenise vuelven al mundo de Narnia en busca de un importante acontecimiento, en el Boca Juniors los pupilos de Carlos Ischia llegan con poco viento a favor al fortín de un Fluminense que quiere acabar con la hegemonía del 'rey de Copas'.
Sin termarinos de por medio, ni un hijo de Miraz, que pretenda poner en peligro al príncipe Caspian, el Liga Deportiva Universitaria de Quito y el América viven también su propia aventura en busca del camino mágico que le lleve a la disputa del trono de la Copa Libertadores.
Y es en ese contexto, común para los cuatro equipos, que la ficción que el fútbol pueda tomar prestada del cine o la literatura deja paso a la realidad de las probabilidades de los resultados.
La casta de equipo copero que ha mostrado una y otra vez el Boca Juniors en las situaciones de apremio queda una vez más hipotecada el próximo miércoles, cuando el Fluminense le espera en un estadio Maracaná lleno y con la ventaja psicológica de haber igualado 2-2 en la ida, ocho días atrás en Buenos Aires.
Pero si para los de Renato Gaucho haber puesto contra las cuerdas en su propia esquina al 'rey de América' es un golpe de autoridad monumental, no resulta casualidad para los 'xeneizes' que sus dos clasificaciones previas las haya obtenido en cancha ajena, y con demostraciones de poder 'a pedir de boca'.
Como si fuera poco, vale recordar que, a excepción de la serie con el Cúcuta Deportivo colombiano en la edición pasada de la Copa Libertadores, en todas las anteriores Boca Juniors debió definir en condición de visitante y no murió en el intento.
El 2-2 de la semana pasada firmado con goles de Juan Román Riquelme, y los Thiago, Silva y Neves, no fue un reflejo exacto de lo que pasó en el estadio Juan Domingo Perón, ya que los de Carlos Ischia desperdiciaron varias oportunidades claras de gol y el remate inocuo que terminó en el empate definitivo contó con la desgraciada complicidad del guardameta Pablo Alejandro Migliore.
Si el reserva de Mauricio Caranta se recupera en lo anímico, todos los titulares de la defensa vuelven en condiciones y Sebastián Battaglia se recupera físicamente, puede pensarse en que todo funcionará bien atrás. Bastará que los de arriba hagan su trabajo.
Pero las cosas no serán fáciles. Al frente está el mejor equipo de la fase de grupos, en la que intervinieron 32. Un conjunto que no era el favorito entre los cinco brasileños que tomaron parte en la campaña de 2008 y que ahora está sólo, como único representante.
Sólido atrás, con dos caudillos en la zaga: Luiz Alberto y Thiago Silva, con un pistón que por la banda zurda: Júnior César, y dos creativos que producen gran volumen de juego para el 'llanero solitario' Washigton: Thiago Neves y el argentino Darío Conca.
En esta fase queda claro que ninguno de los cuatro equipos llegó por fuerza del destino.
El contencioso entre Liga de Quito y América tienen una historia común de tres partidos en la Copa Libertadores.
El de este martes será el cuarto enfrentamiento entre ambos en el máximo torneo continental, donde hasta ahora se registra una victoria de los mexicanos y dos empates.
Los primeros dos encuentros fueron en la edición 2000. El 14 de marzo se impusieron los mexicanos en el estadio Azteca por 1-0 con gol del argentino José Luis Calderón. El 19 de abril empataron 2-2 en Quito con dos goles de Giovanni Córdoba, mientras que para los mexicanos marcaron Pavel Pardo y José Luis Calderón.
El martes pasado el conjunto ecuatoriano sustrajo un punto del nido de las 'Águilas (1-1). Luis Bolaños puso en ventaja a LDUQ y Enrique Esqueda salvó los muebles del naufragio.
El conjunto mexicano se enfrenta ahora a la disyuntiva de cómo a enfrentar a un equipo sólido en los 2.850 metros sobre el nivel del mar de Quito, el único bastión de la altitud que no ha sido mancillado en el torneo.
Si el América ataca, aprovechando la pólvora que carga en sus botas Salvador Cabañas, se arriesga a facilitar el contragolpe rápido y peligroso que empuja desde la mitad Joffre Guerrón.
Si resuelve esperar y copar los espacios atrás, corre el riesgo de ver pasar los minutos sin poder descontar a domicilio el gol que el LDUQ marcó en la ida.
Para complicar las cosas, el América perdió por expulsión al libero Sebastián Domínguez, el mejor en la defensa después del guardameta Guillermo Ochoa, y debe entender que si quiere algo más ante un rival que ha demostrado solidez táctica, debe acompañar en el frente a Cabañas.
- Partidos de vuelta de las semifinales:
- 03.06.08: LDUQ-América, en Quito.
Árbitro: Pablo Pozo, de Chile.
- 04.06.08: Fluminense-Boca, en Río de Janeiro
Árbitro: Carlos Torres, de Paraguay.
Bogotá
EFE
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