Viernes 20 de noviembre de 2009 - Actualizado hace
A pesar de haber celebrado el título en la Liga de Italia, el técnico Roberto Mancini salió del Inter.
EFE/MATTEO BAZZI
Los dos equipos que se han disputado el campeonato de fútbol italiano hasta la última jornada, se verán las caras para buscar un nuevo trofeo, que puede servir de de consolación para los romanos.
La final de la Copa Italia, que en esta edición se juega a un solo encuentro, se ha "calentado" fuera y dentro del campo, después de las declaraciones de algunos jugadores del Roma que insinuaron que el Inter se ha visto favorecido por algunos arbitrajes durante esta temporada.
Ante estas acusaciones, el presidente del Inter, Massimo Moratti afirmó irónicamente que al Estadio Olímpico de Roma enviaría a los juveniles, aunque después rectificó y aseguró que la final la jugará "el mejor once titular posible".
Declaraciones que han creado tensión entre las aficiones de ambos equipos, por lo que el encuentro ha sido declarado de "alto riesgo" y cerca de 2.000 agentes vigilarán para evitar que se produzcan incidentes.
En el terreno deportivo, el duelo Inter-Roma se ha convertido en un clásico colofón de la temporada, ya que es la cuarta vez consecutiva que se enfrentan en la final de Copa Italia, y la creciente rivalidad entre ambos clubes ha dado mayor brío a un torneo que en el país tiene poco peso.
"No nos van a descoser el título de la camiseta", aseguró el delantero montenegrino del Roma, Mirko Vucinic, que expresó así el deseo de toda la plantilla de revalidar el trofeo que ganaron el año pasado.
Para una Roma que ha demostrado uno de los mejores juegos de la temporada, que soñaba con el campeonato y con al menos llegar a la final de la Copa de Campeones, la Copa Italia se ha convertido en el premio de consolación.
Por ello, el técnico Luciano Spalletti pondrá en el campo su once titular de gala, a excepción del lesionado Francesco Totti, y gracias a la recuperación del defensa brasileño Juan y del francés Philippe Mexes, mientras que el carioca Rodrigo Taddei esperará su turno en el banquillo.
La única duda de Spalletti es la del portero brasileño Alexander Doni, que intenta recuperarse de un problema en la rodilla y el hombro derecho.
Un Inter pletórico y que aún celebra la sufrida victoria del "scudetto" (título), que consiguió sólo a 28 minutos del final del campeonato, llega a Roma con ganas de consolidar su victoria en la liga y acallar las voces sobre presuntas ayudas arbitrales.
Además al técnico del Inter, Roberto Mancini, se le conoce en Italia como "Mister Copa Italia", ya que ha ganado diez de estos trofeos durante su carrera, seis como jugador.
El partido del sábado tiene además el aliciente de que puede ser el último que dirige Mancini en el banquillo interista, ya que desde hace semanas circulan noticias sobre su inminente adiós.
Roma
EFE
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