Miércoles 21 de mayo de 2008 - Actualizado hace
El jugador brasileño del AC Milán Marcos Cafú celebra el gol conseguido contra el Udinese, durante el partido de la Liga italiana que ambos equipos disputaron en el estadio Giuseppe Meazza de Milán, Italia, el 18 de mayo.
EFE / Matteo Bazzi
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El lateral brasileño finaliza el próximo junio su contrato con el Milán y dejará el 'calcio' tras cinco temporadas en el club 'rossonero' y seis en el Roma.
El futbolista declaró al canal de televisión 'Italia 1' que cuando llegó al 'calcio' era "campeón del Mundo con el Sao Paulo y con Brasil", aunque reconoció haber "aprendido algo, técnica y tácticamente, además de la cultura del fútbol italiano".
Las mayores alegrías que recuerda de su paso por Italia son el título de Liga ganado con el Roma en la temporada 2000-2001, el primero del conjunto 'giallorosso' tras 18 años, y la Copa de Europa y el 'Mundial de Clubes' con el Milán.
Cafú, que cumplirá 38 años el mes próximo, regresará a Brasil, donde tiene ofertas de varios clubes para seguir jugando, aunque aún no ha decidido si prolongar su carrera de futbolista o 'colgar las botas'.
En Italia permanecerá su hijo, que juega en las categorías inferiores del Milán, club que le ha planteado la posibilidad de incorporarse a su organigrama técnico o directivo.
De sus once años en el 'calcio', Cafú, campeón del Mundo en 1994 y 2002, tiene una gran número de anécdotas, entre las que destaca la que vivió en su último partido de Liga, contra el Udinese, cuando el árbitro le pidió que dejara de reirse.
"Es la primera vez que me preguntan por qué me río. No había hecho nada y yo sin sonrisa soy un hombre muerto, pero él me dijo que parara. Yo le he respondido: 'perdóname, de ahora en adelante lloraré'. La sonrisa me durará siempre", dijo el brasileño.
Roma
EFE
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