Martes 16 de marzo de 2010 - Actualizado hace
El Inter, de uniforme azul y negro, espera que el próximo domingo sea el día en el que pueda dar la vuelta olímpica, que lo distinga como el mejor equipo de Italia.
EFE
En esos juegos será inevitable que tanto los interistas como los romanos salgan al campo pensando en la penúltima jornada del Calcio y guarden fuerzas para la definición del torneo.
El Inter llega al encuentro con el Lazio con a cuestas la pasada derrota en el derbi con el Milán, que le obligó a aplazar el alirón, y pensando en la necesidad de conseguir el domingo los tres puntos con el Siena que le darían la victoria matemática del "scudetto".
El equipo de Milán encontrará un Lazio muy motivado que intentará salvar una temporada decepcionante con un pase a la final de la Copa Italia, cuya victoria además de dar un nuevo trofeo a sus vitrinas les otorgaría un puesto en la Copa UEFA.
El Lazio, que tiene a favor el resultado del partido de ida en el estadio de San Siro (0-0), lleva preparando este encuentro desde hace varias semanas, dando descanso a algunos de sus titulares.
Por ello, el Inter saldrá al Olímpico de Roma con un once titular completamente renovado, desde el portero que será Francesco Toldo, y las incorporaciones de los jóvenes Ivan Fatic en defensa y Francesco Bolzoni en el centro del campo.
En ataque, el técnico Roberto Mancini se inclinará por la pareja formada por el argentino Hernán Crespo y el hondureño David Suazo.
La visita a Roma del Inter servirá también para que puedan participar durante la mañana del miércoles en la audiencia general con el papa Benedicto XVI en la plaza de San Pedro.
Por su parte, el técnico de equipo romano, Delio Rossi, desplegará el tridente formado por Tommaso Rocchi, Rolando Bianchi y el macedonio Goran Pandev.
Rossi recupera para este encuentro al suizo de origen kosovar Valon Behrami y podrá contar con el resto de su habitual once titular formado por el Sebastiano Siviglia, el brasileño Emílson Sánchez Cribari, Luciano Zauri; el francés Ousmane Dabo, el argentino Cristian Ledesma, y Massimo Mutarelli.
En la capital italiana ya se comenta con entusiasmo la posibilidad de un derbi Lazio-Roma en el final de Copa de Italia.
El posible derbi será uno de los alicientes para el Roma que viaja el jueves a Catania con la ventaja del 1-0 del partido de ida, pero con la cabeza en el sueño de poder arrebatar al Inter el título en la última jornada.
El entrenador "romanista", Luciano Spaletti, no podrá contar con el sancionado, Philippe Mexes, y podría dar una oportunidad al defensa portugués Gabriel Antunes.
Mientras que detrás de la punta Mirko Vucinic, puede dar opciones al inédito trío formado por Matteo Brighi, Alberto Aquilani y Ludovic Giuly.
En Sicilia, encontraran a un Catania que en campeonato está luchando por no retroceder, y que por primera vez alcanza una semifinal de Copa de Italia.
Roma
EFE
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