Santa Fe cumple 75 años de vida y vive su mejor época

Santa Fe cumple 75 años de vida y vive su mejor época

El club está viviendo una de sus etapas más importantes: influyente a nivel local y continental.

Muchos jugadores han pasado por las filas 'cardenales', pero pocos han dejado huella.

Muchos jugadores han pasado por las filas 'cardenales', pero pocos han dejado huella.

Foto: Archivo Particular

27 de febrero 2016 , 11:07 p.m.

 Después de muchos años de sufrir duros golpes, de soportar las burlas de los hinchas de los demás equipos, todo porque el espacio donde se ponen las estrellas que representan títulos se llenó de telarañas, los hinchas de Santa Fe tomaron un segundo aire y hoy viven horas gloriosas.

Este domingo es el cumpleaños número 75 del ‘Expreso Rojo’. Y puede ser el más alegre de su historia. Todo porque hoy pueden decir, con el pecho lleno de orgullo, que ese equipo que tanto los hizo llorar (no siempre por su culpa) es hoy el campeón de la Copa Suramericana. Y ese distintivo no se irá de la camiseta, al menos hasta diciembre.

Santa Fe es un equipo de alcurnia desde su cuna. Su fundación, el 28 de febrero de 1941, se dio en el Café Rhin, en el centro de Bogotá, conformado por exalumnos del tradicional Gimnasio Moderno y de algunos estudiantes del Colegio Mayor del Rosario. Eran épocas en las que no había donde entrenar, así que los primeros jugadores del equipo daban la vuelta a la manzana donde, entonces y también hoy, quedaban el Café Pasaje y la sede de EL TIEMPO.

Si bien esa cuna aristocrática nunca se olvida, el rojo de mangas blancas se convirtió en una pasión popular. Pero al comienzo no fue rojo de mangas blancas. Hay dos teorías sobre el actual uniforme. La primera, que se adoptó cuando al equipo le regalaron un juego de camisetas del Arsenal de Inglaterra. La segunda, que, luego de probar con una camiseta blanca con franja azul, y también con una verde, se adoptó la roja porque no desteñía...

Ese fútbol romántico, en el que pesaba más la amistad que un contrato, mantuvo el impulso hasta la creación de la liga profesional del fútbol colombiano, en 1948. Y ese equipo con mayoría criolla, aunque con sangre extranjera en el banco (el peruano Carlos Carrillo Nalda) y en la cancha (los argentinos Jesús Lires López y Hermenegildo Germán Antón, ‘Cabecita de Oro’, los goleadores del equipo), Santa Fe consiguió un logro que nada ni nadie le podrá quitar: es el primer campeón del fútbol colombiano.

“Nuestro festejo tampoco fue ruidoso: apenas una cena. A cada uno nos dieron de premio 500 pesos. ¡Eso era el doble de mi salario mensual!”, recordó José Kaor Dokú, referente de ese primer título.Caída y regreso

La época de El Dorado no fue exitosa para Santa Fe, aunque por esos días llegaron los primeros ídolos extranjeros. No hay hincha rojo mayor de 60 años que no hable maravillas de Ángel Perucca, el ‘Portón de América’, o de René Alejandro Pontoni, un jugador que llegó con una rodilla mala pero que se las arregló para ser figura (no olviden este detalle). Pero el rival de patio, Millonarios, contrató mucho más y dominó esa época, linda para los ojos, pero marcada por la piratería, al traer jugadores irregularmente.

En 1958, diez años después de su primer título, Santa Fe volvió a ser campeón. Y lo logró en un mano a mano con Millonarios. Fue uno de los festejos más grandes de la historia roja porque además tuvieron que esperar un resultado ajeno en la última fecha. Resulta que, por motivos climáticos, para evitar los, por entonces, inevitables aguaceros de Bogotá, Santa Fe jugó primero que Millonarios. Venció 2-0 al Deportivo Manizales. Los azules visitaban al Cúcuta y si ganaban, eran campeones.

Como una familia, lo que eran, los jugadores del equipo rojo se fueron a almorzar al restaurante de Alfredo Cuezzo, en la calle 22 con carrera 5, y allá, pegados a un radio, escucharon el partido en Cúcuta. Millos ganaba 0-2, pero un uruguayo, José Omar Verdún, anotó 2 goles para igualar el juego. Y así terminó el partido y el campeonato, con Santa Fe, otra vez, en lo más alto de la tabla. Los fanáticos se enteraron de que el plantel estaba donde Cuezzo, y allá comenzó la fiesta...

Dos años después, con el mismo técnico que los sacó campeones, Julio Tocker, Santa Fe armó un equipo cuya formación recitan de memoria los hinchas veteranos: Bevilacqua; Milne y Aponte; Rodríguez, Silva y Tovar; Campana, Resnik, Panzutto, Perazzo y González. Y cuentan quienes lo vieron que nunca hubo otro mejor... Tenía talento y también lucha, con jugadores como Carlos ‘Copetín’ Aponte.

También hubo revolcones grandes. Como el de 1966, cuando Santa Fe contrató al técnico que los había amargado en la primera mitad de la década dándole estrellas a Millos, Gabriel Ochoa. El médico se llevó a varios pilares azules, los vistió de rojo y los hizo que se acostumbraran a ganar: Pablo Centurión, Marino Klinger, Delio ‘Maravilla’ Gamboa, entre otros, cruzaron la calle del lado azul al rojo. Y quedaron en la historia.

Al hincha de Santa Fe no le gustan las cosas fáciles. Puede contar que fue el primer campeón colombiano en una final en cancha neutral. El título correspondió a 1971, pero se disputó en febrero de 1972. Santa Fe y Nacional jugaron en Cali. Los rojos ganaron 3-2 y se colgaron la quinta estrella. ¿Cómo lo celebraron? El domingo siguiente estrenaron la corona en un clásico contra Millos. Y lo ganaron...

En ese título de 1966, y también en el de 1971, ya jugaba, y muy bien, el máximo ídolo de la historia de Santa Fe, Alfonso Cañón. Y también con Cañón en la cancha, los rojos lograron una luchada estrella en 1975. “A veces ganábamos en el último minuto y por eso nos decían El Minuto de Dios”, recordó Cañón. “Nos llamaban el equipo de los viejitos, éramos varios los experimentados”, agregó Carlos Alberto Pandolfi, el goleador de ese equipo. Y lo complementaron con jugadores de la casa, como el gran Ernesto Díaz. Esa estrella se consiguió en Medellín y se festejó a lo grande. Lejos estaban de pensar que ese día comenzó una larga sequía.

A lo grande

Durante 37 años, desde 1975 hasta el 2012, el hincha de Santa Fe desarrolló un fuerte carácter para soportar las derrotas, algunas muy graves. Los mismos seguidores rojos salvaron el club cuando estuvo a punto de desaparecer, en 1985. Vieron cómo se les escaparon dos títulos que pudieron haber peleado arriba, en 1987 y 1988. No vale la pena hablar de eso. Es un cumpleaños... Llegaron las finales internacionales (la Conmebol de 1996, la Merconorte de 1999), aparecieron ídolos que no fueron campeones, pero que saben que el amor rojo es incondicional (Hugo Gottardi, el ‘Tren’ Valencia, Léider Preciado).

Hasta que llegó otro argentino, como Pontoni, con una rodilla con problemas, como Pontoni. Se llama Omar Pérez. Y Santa Fe se fue acercando a la parte alta, otra vez. Ganó una Copa Colombia en 2009, con un santafereño en el banco, Germán ‘Basílico’ González. Otro técnico de cuna roja, Wilson Gutiérrez, hizo llorar de alegría a los hinchas rojos con la tan esperada séptima estrella. “Hoy mismo salimos en busca de la octava”, escribió entonces en EL TIEMPO Daniel Samper Pizano.

Desde entonces, los santafereños se acostumbraron a ganar. Desde 2012, no hubo año en que no hubiera una vuelta olímpica. La octava estrella, dos Superligas y el logro más importante de su historia, la Copa Suramericana, que se ganó muy a lo Santa Fe: llegando hasta el límite, obligados a ir a un desempate desde el punto penalti contra Huracán. Los santafereños tienen cuero duro. Las derrotas duelen, pero no tanto. Los triunfos, en cambio, se celebran con el alma. Y hoy son campeones continentales. Qué mejor escenario para decir: ¡feliz cumpleaños, Santa Fe!

José Orlando Ascencio
Subeditor de Deportes
EL TIEMPO
En Twitter: @josasc

COMENTAR
GUARDAR