31 de mayo de 1989: la Copa Libertadores que unió una nación

31 de mayo de 1989: la Copa Libertadores que unió una nación

Un día como hoy, Atlético Nacional consiguió su primera Copa Libertadores, y el país lo celebró.

Maturana sacó campeón a Atlético Nacional de la Copa Libertadores. Foto: Archivo EL TIEMPO

Maturana sacó campeón a Atlético Nacional de la Copa Libertadores. Foto: Archivo EL TIEMPO

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31 de mayo 2018 , 06:12 a.m.

Noche fría en el coloso de la carrera 30, más de 30.000 almas vestidas de verde y blanco pendientes de la pierna derecha de Leonel Álvarez, en la portería norte. Se podía cortar con un cuchillo la tensión de ese instante. Jamás como ese 31 de mayo de 1989, un equipo colombiano estuvo tan cerca de lograr esa esquiva, histérica, apasionante e indomable Copa Libertadores.

Muchas imágenes pasaron por ese momento, varios equipos criollos la habían intentado, pero les había faltado ‘el centavo para el peso’. Para lograr ese instante, tres años tuvieron que pasar. El esfuerzo, la dedicación, el talento y la fuerza de un equipo que más tarde dejaría su huella en el Mundo, estaba ad portas de escribir con letras doradas, una página histórica en nuestro fútbol.

En medio de la dura realidad que vivía el país. Por algo más de dos horas, hubo una pausa y una unión, no importaron los colores. Había una causa Nacional.

León Fernando Villa, fue testigo y artífice de este gran logro. El ‘león de Campo Valdés’, recuerda, 29 años después de ese instante de felicidad que atrapó a Colombia.

“Recordar este instante, esa alegría, esa tranquilidad. Tener el orgullo y la capacidad de saber que unimos al país, brindamos un momento pleno en nuestro fútbol. Nosotros como jugadores logramos consolidar un trofeo que simbolizó llevar gozo en un momento del país que estaba muy resquebrajado”, expresó.

No solo hubo unión y orgullo patrio por esta Copa. En aquellas épocas, las rivalidades no eran tan marcadas como ahora. Fue un logro que no solo trascendió fronteras, sino que dignificó un oficio que no era bien visto.

“A partir de la Copa Libertadores mejoró la perspectiva hacia el jugador de fútbol, nosotros antes éramos vistos como borrachos, trasnochadores, irresponsables y cuando arrancamos nuestro proceso, nos dio la tranquilidad de cambiarle la cara a nuestra profesión en el país”, comentó Villa.

Otra clave para este éxito fue la planeación, Francisco Maturana trazó a finales de 1986 lo que quería para ese 89. Comenzó trayendo jugadores que engranaran en un estilo de juego, sumó dificultades y se sobrepuso a derrotas duras, motivó a sus dirigidos y se edificó una familia que perduró en el tiempo. “Proyectamos durante tres años llegar a esa meta, al final logramos el fruto que queríamos”, sustentó León Fernando.

Villa, quien sigue trabajando en Atlético Nacional, vivió la Libertadores del 2016 y aunque la festejó, no sintió ese mismo ‘sabor’ de la primera. Una parte, porque ya vive el fútbol desde el lado formativo y porque “la Copa del 89 fue algo que todos en Colombia festejamos”, indicó.

Finalmente concluyó con este comparativo, y porqué Nacional tardó tanto en repetir esa hazaña. “Ahora los procesos no se respetan, es más factibles vender los jugadores que dejarlos por dos o tres años para formar un equipo sólido. Lo que fue de ese Nacional que ganó la Copa Libertadores en el 2016 al que está ahora, el cambio fue mucho”.


Juan Camilo Álvarez
Corresponsal Futbolred
Medellín

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