Lili Meneses, la voz de la solidaridad de las familias de Nacional

Lili Meneses, la voz de la solidaridad de las familias de Nacional

La esposa de Farid Díaz fue la encargada de entregar el mensaje del verde al pueblo de Chapecó.

La bella esposa de Farid Díaz lo sigue acompañando mientras él está en Paraguay.

La bella esposa de Farid Díaz lo sigue acompañando mientras él está en Paraguay.

Foto: Tomada de Instagram: @liilii_meneses

28 de noviembre 2017 , 06:48 a.m.

“En representación de toda la familia del fútbol queremos manifestar nuestra solidaridad y apoyo a las familias de Chapecoense y al pueblo brasileño. Como esposa del fútbol puedo entender que faltan palabras para intentar explicar lo sucedido, que faltan abrazos para intentar llenar cada vacío, que creemos no hay consuelo para seguir. Somos nosotras quienes entendemos su dolor porque cada mañana nos levantamos con la misión de acompañar a nuestros hombres. Muchas veces cumplimos la labor de papá y mamá para que ellos puedan hacer realidad todos sus sueños (...) Que el amor de Cristo quite todo temor y sane todo dolor”.

Ese fue un aparte del discurso que Lili Meneses leyó en el homenaje a los fallecidos en el accidente del avión de LaMia que transportaba a Chapecoense hacia Medellín, para la final de la Copa Suramericana 2016 contra Atlético Nacional. El 30 de noviembre, miles de personas se reunieron en el estadio Atanasio Girardot y sus alrededores para despedir a los que partieron el 28 en el choque de la aeronave en Cerro Gordo, en La Unión. La mujer de Valledupar, quien se armó de valor para pararse frente a ellas, habló con FUTBOLRED de esa experiencia.

¿Recuerda cuando usted y Farid Díaz se enteraron del accidente?

“Amor siempre ve televisión por la noche y justo ese día se durmió temprano. Yo me levanté para ir al baño tipo 11:30 p.m. y el televisor de la casa nunca queda encendido en canales nacionales porque a él le gusta mucho ver películas, pero estaba en RCN y decían que el avión de Chapecoense estaba desaparecido. Me quedé intranquila con la noticia y le escribí a Marcela, la esposa de Juan Carlos de la Cuesta, y ella me confirmó la tragedia. Cuando Farid se levantó para ir al entrenamiento estaba demasiado impactado porque Nacional había viajado en ese avión, decía que eso no podía ser cierto, se quedó sentado en la cama y no quería salir de la casa. Fue un shock absoluto”.

¿Considera que esa situación los cambió a ustedes para bien?

“Sí, porque en medio de las ocupaciones a veces se pierden muchas cosas especiales. Por ejemplo, yo lo llevaba hasta el aeropuerto, pero después ya le decía que se fuera en el carro y lo dejara allá. A mí nunca se me salieron de la mente las familias de ellos y yo pensaba: ‘Dios mío, si yo llevo a mi esposo y me lo entregan en un ataúd, me vuelvo loca’. Fue algo bonito porque nos unió más, otra vez yo lo llevaba y lo recogía para los viajes. Fue un momento de reflexión y de valorar el tiempo que está en casa. Fue muy duro porque a los pocos días tenían ese viaje tan largo a Japón (para el Mundial de Clubes) y no nos queríamos separar. Sirvió para valorar al esposo y la profesión porque la gente a veces cree que es fácil”.

¿Cómo se tomó la decisión de que usted fuera la vocera en el acto que se realizó en el Atanasio?

“La esposa del presidente de ese entonces dijo que nosotras no podíamos quedarnos calladas ante esa tragedia, que debíamos hacerle sentir a las familias de los fallecidos que estábamos ahí, que las apoyábamos y que nos poníamos en su lugar. Marcela y Juan Carlos decidieron que yo fuera la que hablara. Yo quedé muy afectada y por esos días no comía ni me despegaba del televisor. Soy amiga de Natalia Pabón, esposa de Daniel Torres, y ella es una mujer muy de Dios; le escribí y le dije que yo quería llevar un mensaje que no fuera como un discurso político y me ayudó a armarlo”.

¿Qué pensó mientras lo leía?

“Fue muy particular, no tenía ni idea que eso lo iban a transmitir. La entrada al estadio fue súper complicada para las familias y cuando llegué a la cancha, ahí mismo me dijeron que seguía yo. No tuve tiempo de acomodarme, me paré y fue un momento muy de Dios en el que me sentí tranquila para llevar su mensaje. Cuando me bajé, venía el ‘profe’ Reinaldo Rueda y me dijo que yo era una verraca porque él estaba temblando. Me senté y amor (Díaz) estaba en un lugar diferente al mío, pero me miró y sonrió. Me llegaron mensajes de Samanta Gutiérrez y Shayira Santiago, las esposas de Jeison Murillo y Carlos Bacca, diciéndome que el discurso estuvo muy lindo”.

Juliana Sosa Góngora
Corresponsal Futbolred
Medellín
En Twitter: @julysosag

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