Miércoles 19 de noviembre de 2008 - Actualizado hace
Bolivia tiene dos partidos complicados por las eliminatorias, primero enfrentará a Ecuador y luego a Brasil.
AFP / Javier Mamani
Los bolivianos superaron a los panameños en su último examen antes de visitar a Ecuador en la reanudación de la eliminatoria del Mundial Sudáfrica-2010.
La escuadra boliviana intentó desequilibrar lo más rápidamente posible con un juego ofensivo comandado por el veloz atacante Ricardo Pedriel por derecha y su máxima figura, el ariete Marcelo Moreno Martins, por todo el flanco de ataque, pero se encontró con una defensa panameña que cortó todos los intentos.
Aunque la historia pudo ser diferente para el once boliviano si en los primeros minutos del partido el cabezazo del volante del Aris griego, Ronald "Nacho" García, no encontraba en su camino como único obstáculo el parante de la portería de Jaime Penedo.
Bolivia fue superior, dominó las acciones del encuentro, pero tropezó una vez más con el mal crónico: su falta de contundencia ofensiva considerada como el talón de Aquiles y la gran causa para la tibia campaña que cumple en la eliminatoria sudamericana.
Debutó el volante paraguayo naturalizado boliviano, Pablo Escobar, pero al parecer sintió en exceso el peso de la responsabilidad y apareció sólo en pasajes del partido, en un rendimiento a cuenta gotas, muy diferente a su labor en The Strongest, del que es su principal figura.
El plantel panameño atacó muy poco, pero mostró solvencia en el trabajo defensivo donde fue gravitante el internacional Felipe Baloy del Monterrey mexicano.
La "marea roja" esperó agazapado los embates ofensivos de equipo local y apeló al contragolpe para llegar sobre la portería rival en una combinación que le daba réditos hasta el final de la primera etapa.
Fue el debut del nuevo entrenador de "los canaleros", Gary Stempel, tras su eliminación de la zona centroamericana del Mundial Sudáfrica-2010, y apeló con inteligencia a sus figuras internacionales en una especie de columna vertebral que funcionó mejor colectivamente.
Aspecto diametralmente opuesto al equipo del timonel boliviano Erwin "Platiní" Sánchez, que tuvo muchos problemas para engranar en el juego colectivo y esperó mucho los chispazos de sus jugadores más talentosos, como Escobar, Ronald García y Marcelo Martins que estuvieron con las luces apagadas.
La primera etapa fue de trámite parsimonioso, con pocas llegadas sobre las porterías contrarias pero se animó en el complemento por las variantes que ensayaron los entrenadores.
En Bolivia ingresaron Jhasmani Campos, el ex Pumas Joaquín Botero, el defensor Igancio García y el ariete del Cútuta colombiano Diego Cabrera, y cambió el ritmo del ataque boliviano que llegó en al menos cuatro oportunidades con sello de gol. Panamá también tuvo lo suyo y en dos contragolpes fulminantes de la mano del volante del Caracas venezolano estuvo muy cerca de batir al guardameta boliviano.
A pocos minutos del final el equipo boliviano encontró mal parada a la defensa panameña y en una pase mortífero del volante Pablo Escobar se las ingenió para dejar un espacio en el que apareció como un fantasma el atacante Diego Cabrera para romper el cero y consumar una tibia victoria boliviana.
El partido terminó con cargas alternadas y con los dientes apretados en un resultado con sabor a poco para los bolivianos que deja muchas dudas a escasos días de la reanudación de la eliminatoria sudamericana.
Bolivia visitará a Ecuador y Brasil en la séptima y octava fecha del premundial entre el 6 y el 10 de septiembre.
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
AFP
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