¿Sirven las 'pequeñas nuevas sociedades de Europa' en la Selección?

¿Sirven las 'pequeñas nuevas sociedades de Europa' en la Selección?

Reinaldo Rueda, exDT el equipo nacional, y Óscar Córdoba, exarquero, opinan.

Falcao y Cuadrado compartirán vestuario en Chelsea. Junto a ellos, en la foto, el brasileño Willian.

Falcao y Cuadrado compartirán vestuario en Chelsea. Junto a ellos, en la foto, el brasileño Willian.

Foto: Archivo Particular

29 de julio 2015 , 02:43 a.m.

La frase es de César Luis Menotti, técnico de la selección argentina campeona del mundo en 1978: el fútbol se compone de “pequeñas sociedades”, de jugadores que sienten y viven este deporte de la misma manera. Y a punta de construir “pequeñas sociedades” se van armando los grandes equipos.

Este año, la Selección Colombia tiene la posibilidad de construir, partido a partido y cada ocho días, nuevas “pequeñas sociedades”. Por ejemplo, Radamel Falcao García y Juan Guillermo Cuadrado se juntaron esta temporada en Chelsea, en posiciones muy cercanas de ataque; Jeison Murillo y Fredy Guarín serán compañeros en Inter, también con la posibilidad de jugar muy cerca, pero a la hora de defender. Y además, estarán juntos Cristian Zapata y Carlos Bacca en Milan, aunque ellos sí tengan funciones muy distintas en el campo.

No es la primera vez que la Selección se beneficia de tener dos o más jugadores en el mismo equipo. Por ejemplo, el equipo que Francisco Maturana dirigió a finales de los años 80 tenía como base a Nacional, y además se beneficiaba de tener los volantes creativos de Deportivo Cali, Bernardo Redín y Carlos Valderrama, y los atacantes de Millonarios, Arnoldo Iguarán, Carlos Enrique Estrada y Rubén Darío Hernández.

Óscar Washington Tabárez, técnico de Uruguay por aquellos años, y también seleccionador uruguayo hoy en día, destacaba ese factor como una ventaja para Colombia. “Es la única selección en el mundo que entrena todos los días”, decía entonces.

Ahora es imposible hacer algo así, pues los mejores jugadores de Suramérica suelen tener su destino en el exterior, ya sea en Europa o, en menor medida, en México o Argentina. Por eso es tan importante que dos o tres jugadores se junten en un equipo.

Con la Selección actual también se dio, primero, cuando se juntaron en Porto Guarín, Falcao y James Rodríguez; luego, con Amaranto Perea y Falcao en Atlético de Madrid; después, con Juan Fernando Quintero y Jackson Martínez en  mismo Porto, y, a finales del 2013, con James y Falcao en Mónaco.

“El beneficio de esto es total. Primero, desde la parte del funcionamiento. Eso también hace que vivir por fuera del país sea más llevadero, y en el campo eso también es importante para el equipo”, explicó a EL TIEMPO Óscar Córdoba, quien también armó una “pequeña sociedad” con Jorge Bermúdez y Mauricio Serna en Boca Juniors durante cuatro años y medio. En ese lapso fueron campeones argentinos en tres oportunidades y ganaron dos veces la Copa Libertadores. Y también, en ese periodo, ayudaron a Colombia a clasificar al Mundial de Francia-1998.

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Murillo y Guarín, en Inter, y Zapata y Bacca, en Milan, se verán las caras en Italia. Archivo Particular



Como amigos

El beneficio no solo es en lo futbolístico, sino en lo personal. “Yo llegué primero y a los tres días llegó Jorge. El último fue ‘Chicho’. Había una ventaja y era que teníamos hijos pequeños. En esos años que estuvimos juntos nos juntábamos, celebrábamos la independencia, la noche de las velitas”, recordó Córdoba.

Reinaldo Rueda, actual técnico de Nacional, también fue seleccionador nacional entre 2003 y 2006 y clasificó al Mundial-2010 a Honduras y a Ecuador, al 2014. El vallecaucano también reconoce la ayuda para su cargo que da el hecho de tener a varios jugadores juntos en un club. Pero también apunta que estos jugadores deben tener continuidad.

“Todo va a pasar porque actúen simultáneamente, no nos podemos adelantar a los acontecimientos. Lo ideal para nosotros en Colombia es que se establezcan como titulares; que tanto Falcao y Cuadrado como los demás muchachos, Jeison, Guarín y otros que han llegado a estar juntos ahora puedan hacer esas sociedades, que facilitan el trabajo en la Selección por el escaso tiempo que queda para entrenar”, declaró Rueda a EL TIEMPO. “El acompañamiento que puedan tener entre ellos y las sociedades que puedan construir se puede transferir a la Selección. Eso también contribuye a que haya mejor cohesión y mejor armonía”, añadió.

Cuando no hay tiempo para entrenar, el hecho de que se junten jugadores en un mismo equipo es buena noticia para los técnicos de las selecciones. Son pequeñas sociedades que arman grandes equipos.

José Orlando Ascencio
Subeditor de Deportes
EL TIEMPO

@josasc

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