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Domingo 21 de marzo de 2010 - Actualizado hace

Maxime Gonalons (41) celebró así su anotación, con la que el Lyon logró igualar momentáneamente el partido con el Liverpool. Al final, el club francés ganó 1-2 en Anfield.

Maxime Gonalons (41) celebró así su anotación, con la que el Lyon logró igualar momentáneamente el partido con el Liverpool. Al final, el club francés ganó 1-2 en Anfield.

Reuters

El Lyon, siete años de manera consecutiva en octavos de la 'Champions'

En Francia la perseverancia lionesa causa admiración y respeto, al tiempo que contribuye a aminorar el complejo de inferioridad que el fútbol galo está adquiriendo con sus grandes vecinos.

El Lyon logró su clasificación para octavos de final de la Liga de Campeones por séptimo año consecutivo, una regularidad poco habitual en Europa que sólo el Chelsea igualó hasta el momento, a la espera de ver lo que sucede con el Real Madrid y el Arsenal.

Siete presencias consecutivas entre los 16 mejores equipos del continente es una hazaña que permite al Lyon compararse con clubes de mayor presupuesto, historia y prestigio.

Los lioneses han estado en octavos de final de la máxima competición europea desde la temporada 2003/2004, la primera en la que existió esta fase de la competición.

Antes, los equipos se clasificaban directamente desde una segunda fase de grupos hasta cuartos de final.

Sólo el Chelsea, que también se ganó de forma matemática el pase para esa fase, ha igualado esta regularidad.

Pero la gesta impresiona menos viniendo de la entidad londinense del mecenas Roman Abramovich, sustentada a golpes del talonario del multimillonario ruso.

En el caso del club francés responde más a la estabilidad de un club que se ha fundado en un modelo de gestión responsable y comedido en el que la parcela deportiva ha estado siempre al margen de turbulencias financieras.

En la última década, el equipo que preside Jean-Michel Aulas se ha caracterizado por una eficacia deportiva casi perfecta.

Siete títulos ligueros consecutivos, cuatro Copas de Francia y una Copa de la Liga testimonian de su hegemonía nacional.

Se dejaron arrebatar el pasado campeonato por un incipiente Girondins de Burdeos que cuestiona su dominio, pero con su clasificación para octavos de final de la Liga de Campeones han demostrado que no han perdido nivel continental.

El Lyon sacó billete para los octavos a dos jornadas para el final de la liguilla. Y no precisamente en un grupo fácil, puesto que tenía rivales como el Liverpool y la Fiorentina.

No ha perdido ningún partido y sólo ha visto perforada su portería en dos ocasiones. Un buen otoño que se ha convertido ya en una marca de la casa.

En plena forma en esos meses, cuando los equipos se juegan entrar en octavos de final, el Lyon ha sido un gran escaparate para jugadores que han terminado en los grandes clubes europeos.

Desde Diarra a Benzema, pasando por Malouda o Essien, los jugadores que hicieron grande al Lyon acabaron en equipos de más prestigio que el francés.

Pero la entidad de Aulas no se resintió de su marcha, supo cubrir los agujeros con futbolistas jóvenes descubiertos gracias a una cuidada política de seguimiento de canteras.

Esa política, que ha reportado importantes beneficios a las arcas lionesas, ha contribuido a consolidar el proyecto, a sentar a Aulas en el G-14 y a convertirle en el club más rico de Francia.

Pero también ha mostrado sus límites, encarnados en su imposibilidad de superar los cuartos de final de la Liga de Campeones.

Porque si el Lyon es un incondicional de los octavos, nunca ha superado los cuartos, fase que ha disputado en tres ocasiones.

Este año tratará de romper una vez más ese techo. Para ello, Aulas se ha rascado el bolsillo y ha gastado 72,5 millones de euros, la quinta mayor inversión de todo el continente, sólo superada por Real Madrid, Manchester United, Barcelona e Inter de Milán.

El argentino Lisandro López se convirtió en el fichaje más caro de la historia del club cuando Aulas pagó al Oporto 24 millones de euros por su traspaso.

El brasileño Bastos, procedente del Lille, costó 18 millones de euros, Cissokho, también procedente del Oporto, valió 15 millones, los mismos que Bafé Gomis, comprado al Saint-Etienne.

Parte de esos dispendios fueron sufragados con los 35 millones que el club ingresó por el traspaso de Karim Benzema al Real Madrid.

EFE

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