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Jueves 28 de agosto de 2008 - Actualizado hace

El delantero del Chelsea Didier Drogba (i) y el defensa del Manchester Rio Ferdinand (arriba, der.) durante uno de los tiros de esquina del partido entre ambos equipos por la Liga de Campeones.

AFP PHOTO / ALEXANDER NEMENOV

Manchester United hizo trizas el sueño de Roman Abramóvich

El magnate ruso, que asistió al partido en el palco de honor, no dejó de animar a su equipo durante todo el partido en el estadio olímpico Luzhnikí de Moscú.

Abramóvich, que anhelaba alzarse con la Liga de Campeones en su tierra natal, acudió acompañado de una cohorte de amigos y guardaespaldas.

El dueño del Chelsea había amenazado a los jugadores con enviarlos a Siberia minutos antes del inicio del partido de vuelta de las semifinales contra el Liverpool disputado en Londres.

Entonces, la arenga surtió efecto y el Chelsea derrotó a su eterno rival por 4-2, aunque esa victoria no colmó las aspiraciones de Abramóvich, empeñado en convertir al club londinense en el mejor del mundo.

En cambio, en esta ocasión, los jugadores no pudieron soportar la presión y, aunque de forma apretada, en la tanda de penaltis, fueron superados por el Manchester United, que ya les había arrebatado hace unas semanas el título de liga.

Durante las últimas cuatro temporadas, el Chelsea disputó tres veces las semifinales de la Liga de Campeones, pero nunca antes había logrado alcanzar la gran final.

El fracaso fue aún más doloroso por el hecho de que en su momento Mourinho fue fichado tras alzarse con la Liga de Campeones con el Oporto (2004).

Ahora, el magnate ruso tendrá que volver a rascarse el bolsillo para fichar refuerzos y un nuevo entrenador, ya que es improbable que Grant siga en el banquillo.

Según el diario financiero ruso RBK, Abramóvich se ha gastado unos 1.130 millones de dólares en el Chelsea desde que asumió su dirección.

Más de una cuarta parte de ese dinero (275 millones) corresponde al monto que Abramóvich pagó a la compañía Chelsea Village por hacerse con las riendas del club en julio de 2003.

La plantilla del Chelsea, en la que destacan estrellas como el marfileño Didier Drogba y los ingleses Frank Lampard o John Terry, cobra cerca de 300 millones de dólares anuales en salarios.

Aunque Abramóvich reconoció que no se metió en el mundo del fútbol para ganar dinero, el Chelsea es una máquina de perderlo, según el citado diario.

Moscú
EFE

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