He manifestado aquí un cambio de técnico para el Pereira, y les juro, de verdad, que no hay algo que más quiera por estos días a que el Pereira gane y gane y tener que tragarme mis palabras y verme en la necesidad de salir a decir que estaba equivocado, y que Angulo debe quedarse en la dirección técnica.
Pero Angulo no me da tampoco ese gusto y cuando pensé que el triunfo ante el Caldas era el primer escalón, el Chicó nos metió de nuevo en la realidad y se nos volvió a abrir la tierra.
Creí que con lo del Once Caldas se prendía el motor para retomar de nuevo la carrera, pero el cuadro boyacense nos aplicó el freno de mano al vencernos 1-0 en Cartago y terminamos todos 'de jetas' y con la nariz aplastada contra el parabrisas.
Se ha pedido la cabeza de Éinar Angulo partido tras partido. Se le ha pedido a las directivas un cambio de rumbo en la institución para salir del tortuoso sendero por el cual nos dirigimos a la segunda división del fútbol colombiano. Se han hecho marchas. Se han emitido cartas. Se oye, se ve y se lee en medios de comunicación de la ciudad la necesidad de tomar decisiones serias. Pero hasta el momento, ni lo uno, ni lo otro.
Tenemos cara de condenados y aquí no es suficiente ganar uno que otro partido. Aquí hay que ganar de seguido. Aquí tiene que haber convicción y fútbol de por medio, conocimiento y estrategia. Pero este oxidado equipo no muestra nada de eso.
Bien por la llegada de unos cuantos al equipo para reforzar el esquema. El problema es que no hay esquema. Y para que exista tiene que haber alguien que sepa del cuento.
Está más que demostrado que este señor no es el técnico que los hinchas del Pereira merecemos y queremos.
Tráigannos a alguien que sepa cómo parar a un equipo y que sepa transmitirles a los jugadores jerarquía y convicción en una cancha de fútbol. La B no es una opción, no la aceptamos los hinchas, y mucho menos cuando estamos a tantas fechas de poder evitarla. Señores directivos, están a tiempo.
Adicione su comentario