
20 AÑOS NO ES NADA...

Cada 5 de septiembre Freddy Rincón, Faustino Asprilla y Adolfo Valencia, hacen fila para embocarla de nuevo en el arco de Sergio Goycochea. Cada 24 de mayo Andrés Escobar regresa a Wembley, se para en el punto penal, y se levanta y cabecea al ángulo superior izquierdo de Peter Shilton. Cada 31 de mayo Leonel Álvarez empuja el penal decisivo. Cada 19 de junio Carlos Valderrama agrupa a cinco alemanes y le cruza la pelota a un solitario Freddy Rincón para que la meta por entre las piernas de Bodo Illgner. Cada 3 de junio Marcos Coll se burla del legendario Lev Yashin con su gol olímpico. Cada 1º de julio Juan Carlos Henao le detiene el último penal de la serie a Franco Cángele. Cada 29 de julio Iván Ramiro Córdoba mete con el hombro un intento de cabezazo y Colombia "gana" su primera Copa América...
Se me escaparon algunas fechas importantes, es probable. Pero toda la gloria destilada en la introducción de este escrito sólo sirve para entrar a hablar de un tema que, entre tanto 5-0 y entre tanto empate contra Alemania, la mayoría tenemos completamente olvidado: El único triunfo OFICIAL contra Brasil a nivel de selecciones mayores cumple hoy, 13 de julio de 2011, 20 años, y creo que merece alguna mención.
Aquella Selección, que fue a representarnos a Chile en 1991 bajo la dirección técnica de Luís Augusto García*, comenzó venciendo a Ecuador 1-0 con un solitario gol de Anthony De Ávila. Luego encontró a Bolivia mejor plantado de lo esperado y fue un 0-0 tan tedioso como preocupante de cara a o que se venía: Brasil.
Y es justamente ese partido el que nos ocupa. Aquella tarde sabatina en Viña Del Mar, García* dispuso de Higuita; Herrera, Escobar, Perea, Osorio; Álvarez, Redín, Rincón (García**), Valderrama; De Ávila e Iguarán.
Brasil contaba con varios sobrevivientes del barco que entre Diego Maradona y Claudio Caniggia le hundieron un año antes en el Mundial de Italia: Taffarel, Branco, Mazinho y Ricardo Rocha, eran el soporte de unos emergentes Mauro Silva y Raí, Neto era la gran promesa de esa selección (apenas dos años después llegó a Colombia completamente acabado para "jugar" en Millonarios), y Joao Paulo y Renato Gaúcho eran los encargados de ir a buscarlo en el arco de en frente.
Colombia comenzó a interpretar la partitura que mejor conocía: teniendo la pelota, tocándola hacia los costados, ordenado atrás, Valderrama administrando los tiempos, Álvarez poniendo pierna fuerte en la mitad, Higuita esperando el momento para cometer alguna imprudencia...
Hasta que al minuto 35 Valderrama (¡siempre Valderrama!) recogió una pelota sobre el sector izquierdo, se perfiló para patear de derecha, y tiró un centro que Escobar peinó, De Ávila recogió, y la puso por debajo de un Taffarel que no salió a achicar.
1-0 y la Colombia de García* ganaba no sólo en el score, sino también en seguridad y confianza para enfrentar la arremetida de los hombres de Falcao (Paulo Roberto) que se vendría en el segundo tiempo.
Y así fue. Para el segundo tiempo Falcao envió al campo a Careca (no Antonio Careca, una imitación) y a Luís Henrique en lugar de Neto y Raí respectivamente. Lo de Higuita en ese primer cuarto de hora del segundo tiempo fue apotéosico.
Le puso el sello de "denegado" a dos goles hechos de Renato Gaúcho y a uno más de Joao Paulo, los tres en mano a mano, y le sacó una pelota imposible por encima del larguero al tipo que llegó a Chile a suplantar a Careca.
Al minuto 21 de la segunda parte (otra vez) Valderrama eludió a dos brasileros que chocaron entre sí, en la media luna propuso una pared que De Ávila le devolvió de tacón, y al recibirla de nuevo, se la sirvió al gran Arnoldo Iguarán quien desde el borde del área la colgó del ángulo superior izquierdo de Taffarel que apenas la vio pasar.
Fue un 2-0 que pudo ser mejor si Rincón levanta una pelota que a 17 minutos del final Valderrama le dejó servida para el 3-0.
A pesar de que Colombia clasificó a la fase final, lo que pasó después en esa Copa apenas vale la pena reseñarlo. Perdió el último partido de la fase de grupos 0-1 contra el Uruguay de Luís Cubilla, con un gol de otro que anduvo intentándolo en Millonarios, Péter Méndez.
La noche de apertura del cuadrangular final, en un partido que mereció ganar de principio a fin, terminó apenas en 1-1 contra Chile en el Nacional de Santiago. Gol de Iguarán para los nuestros tras un gran cabezazo, en una función que incluyó un penal que Higuita le desvió a Zamorano.
Dos días después, y ya no en la grama del Sausalito sino en el fango al que el durísimo invierno austral redujo la cancha del Nacional de Santiago, apareció de nuevo Brasil. Un tiro libre que Rincón puso contra el travesaño y las siempre peligrosas escapadas de Albeiro Usuriaga por la derecha fue lo único que la precariedad del terreno le permitió ofrecer a Colombia. Y como a cualquier villano concebido en Hollywood, a Brasil hay que matarlo dos veces. Los nuestros no lo entendieron así, y fue un 0-2 en contra que obligaba a ir a buscar el imposible en el último partido.
La Copa América '91 terminó para Colombia viendo -y permitiendo- la coronación de una Argentina que, dirigida por Alfio Basile, presentó en sociedad a Gabriel Omar Batistuta (goleador con 6 tantos), Diego Simeone y Leo Rodríguez; confirmó a Claudio Caniggia y a Sergio Goycochea como estandartes, y graduó a Óscar Ruggeri como caudillo, al ser el capitán de aquella gesta.
Volviendo a lo que nos ocupa, fue un triunfo efímero, sí. También lo fueron tres o cuatro de los que mencioné al comienzo. Esta noche Brasil se juega su clasificación frente a Ecuador, y muy probablemente ninguno de sus seleccionados sepa que hace justamente 20 años cayeron por única vez frente a Colombia.
Tal vez sea otra de esas pintorescas efemérides perfectas de forma pero carentes de fondo que tanto nos gustan. Tal vez fue un resultado tan nocivo y tan falaz como el trilladísimo 5-0, pero que al no ser parte del "proceso" no se le da la importancia que a otros. Tal vez era una señal de que dicho "proceso" debió tomar otro rumbo tras la decorosa actuación en Italia, y no insistir hasta degenerar en el vejamen de EEUU '94. En fin. 20 años después el papel permite abusar del "tal vez".
Una consideración final: Haciendo un poco de memoria (les ruego me corrijan si estoy errado), en 20 años Colombia solamente le marcó dos goles a Brasil a nivel de selecciones mayores. Uno, vino por cuenta de Óscar Pareja el 20 de diciembre de 1995 en Manaos durante un amistoso que Brasil ganó 3-1, y el otro lo puso Juan Pablo Ángel el 7 de septiembre de 2003 en Barranquilla, cuando Brasil inició el camino eliminatorio hacia Alemania 2006 con victoria 1-2 sobre Colombia. Ese datico le da un poco más de brillo a la gesta lograda dos décadas atrás, ¿o no?
Así que "Cada 13 de julio De Ávila e Iguarán nos dan la primera victoria contra Brasil"
¡MIL GRACIAS!
*GARCÍA, Luís Augusto: NO lo estoy defendiendo, NO estoy hablando bien de él, NO le estoy haciendo campaña para que vuelva a la Selección. Entonces, si su insulto viene por ahí, favor replanteárserlo.
**GARCÍA, Alexis: Reemplazó a Freddy Rincón a 15 minutos del final. No obstante hace cuatro años, durante un seminario de fútbol en el Colegio San Bartolomé, le pregunté sobre este partido y dijo no recordar haberle ganado nunca a Brasil.
Compartir (Que es esto)
Abajo están listados los blogs que hacen referencia a esta entrada: 20 AÑOS NO ES NADA....
URL de TrackBack de esta entrada: http://www.futbolred.com/blogs/cgi-bin/mt-tb.cgi/3507
publicidad
Recomendados en
publicidad
Adicione su comentario