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NUESTRA VIEJA LIBERTADORES

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Con la obvia resaca que deja un fin de semana cargado, para algunos de frustración, angustia y un suspenso enfermo por lo que se viene para 'El Millonario' argentino; para otros de nostalgias y lacrimógenas despedidas por el adiós definitivo del máximo goleador xeneize; y de bastante actividad lingüística por parte de los hinchas del nuevo campeón colombiano, la tierra sigue girando, y la vida nos entregará esta semana el capítulo de desenlace de la competencia más honesta (¡HONESTA, SÍ! a pesar de un par de episodios oscuros escritos en los 80's) y aguerrida que conoce el fútbol: La Copa Libertadores De América.

Sin el glamour, la rimbombancia, las figuras y los millones de las copas europeas que de un tiempo para acá se convirtieron en uno de nuestros snobs preferidos, pero con toda esa pasión sudamericana, esa demencia innata que nos da para empezar a jugar el partido una semana antes y seguirlo jugando una semana después, los amarillentos tomos de historia de nuestra vieja Libertadores nos hablan de batallas y guerras que forjaron grandes rivalidades entre los clubes más emblemáticos del continente.

Hoy, a pesar de que para el canal oficial del certamen sólo existen Ríver Plate, Martín Palermo, y sus "previos" televisivos de la Copa América, el estadio Pacaembú de Sao Paulo es ese sol alrededor del cual giran la atención del continente y del mundo, más todas las especulaciones posibles en cuanto a las posibilidades de uno y otro finalista.

Este miércoles desde las 19:50 de Colombia, el Santos brasilero y el Peñarol uruguayo pelearán a muerte sobre el césped del pequeño Pacaembú para romper el 0-0 impreso en el Centenario de Montevideo una semana atrás.

Dos gigantes del continente, siete Copas Libertadores fundidas en el sudor de sus camisetas, y una historia que, sobre todo en el caso de Peñarol, no para de escribirse.

Digo "sobre todo en el caso de Peñarol" porque los anuarios internacionales del club Carbonero muestran muchos más nombres que los del Santos.

Ese Santos que hizo época. Aquel "Peixe" que, mucho más allá de aquel evidente cliché que supone la etiqueta "El Santos De Pelé", hace evocar ese famoso Ataque De Los 100 Goles por allá en los años veinte, ciertamente sólo fue "El Santos" (internacionalmente hablando) cuando contó con 'O Rei' a bordo.

Tanto así, que sus únicas conquistas internacionales (obvio, las importantes. Aunque también es válido recurrir a copas interamericanas, mercosures, merconortes y conmeboles para rellenar la vidriera y estar más cerca de caricaturizar el título de "Rey De Copas") datan de 1962 y 1963, cuando ganó la Copa Libertadores y la ya caduca Copa Intercontinental.

En 1962, se alzó con la Libertadores al vencer precisamente a su rival de este miércoles. En aquel Santos, donde indiscutiblemente Pelé era el estelar, brillaban con luz propia "actores de reparto" como Dorval, Mengalvio, Coutinho y Pepè.

Fue 1-2 para los brasileros en el juego de ida en el Centenario. Parecía que el rey y su corte resolverían el asunto fácil en Vilha Velmiro una semana después. Allá aterrizó Peñarol, encabezado por el legendario Alberto Spencer, y desafió toda ley natural para ganar 2-3 y forzar a un desempate tres días después en Buenos Aires. Allí, como esos campeones de peso pesado que con dos ganchos al hígado y un directo al mentón liquidan peleas por Título Mundial en los primeros segundos, Santos terminó con el sueño "manya" de ser tricampeón de América, y con un 3-0 firmó la cuota inicial de su bi-campeonato.

Al año siguiente el rival era el argentino Boca Juniors. 3-2 se selló el juego de ida en Brasil y parecía que Boca podía darlo vuelta en Buenos Aires. Pero aún Pelé y sus espartanos permanecían intactos, y con un 1-2 sobre el cuadro de La Ribera, dieron su segunda vuelta olímpica en plena Bombonera.

En esos años, Santos también ganó la Copa Intercontinental, ganándole al portugués Benfica y al italiano Milán AC respectivamente.

Y hasta ahí fue el Santos (reitero, internacionalmente hablando)... ¿Y el Santos de Robinho, Diego, Elano, Alex, Ricardo Oliveira y demás? Tranquilos, para allá voy.

Santos regresó con un relativo estruendo a la escena internacional en 2003. Caminó su grupo sin encontrar resistencia en El Nacional ecuatoriano, el 12 de Octubre paraguayo y, mucho menos, en el América de Cali colombiano, al que paseó en Cali ganándole 1-5 en un partido del que aún se recuerda la maravillosa jugada en la que Robinho ridiculizó al lateral Iván López.

Llegó a octavos como amplio favorito sobre el eterno rival de Peñarol, el Nacional de Montevideo que, contrario a todo y a todos, le jugó de tú a tú protagonizando un vibrante 4-4 en el Centenario y un sorpresivo 2-2 en Vilha Velmiro. En los penales Santos fue más efectivo y ganó 3-1.

En cuartos apareció Cruz Azul, que de la mano de Andrés Chitiva y "Paco" Palencia venía de eliminar al Deportivo Cali. La ida fue un 0-0, demasiado corto para todo lo que hicieron los mexicanos en el Azteca. En la vuelta una innecesaria sobreactuación del "Conejo" Pérez le dejó la pelota a Robinho debajo del larguero para que sólo la empujara y resolviera la serie.

Bajo la lluvia de Vilha Velmiro Independiente Medellín pareció merecer mucho más que el 1-0 en contra que se trajo del juego de ida por las semifinales. El fútbol mostrado en Brasil por Mao Molina, David Montoya, Tressor Moreno y demás, daba para que la hinchada roja comenzara a soñar con una final contra un Boca de Bianchi que hizo lo que quiso con el América de Cali en la otra semi-final. Las lágrimas de Molina al final del encuentro en el Atanasio Girardot, dan clara cuenta del 2-3 con el que Santos rubricó NO su superioridad pero sí su efectividad.

La final contra Boca llegó precedida de alguna habladuría por parte de los brasileros. Pretendieron intimidar con la figura del "Nuevo Pelé" (Robinho) y del "Heredero de Zico" (Diego). Al final Carlos Tévez, el "Chelo" Delgado y demás, sí supieron brillar con luz propia y ganaron la quinta Libertadores para Boca con un 2-0 en La Bombonera y un 1-3 en el Morumbí.

Luego fue semifinalista en el 2007, donde cayó con Gremio, y aparece de nuevo hoy: Con un 0-0 en el bolsillo tras el juego de visitante en Montevideo, con, aparentemente, todo dado para dar la vuelta en casa, y con el pirotécnico y sobredimensionado Neymar, acompañado de Ganso y Elano, como principal carta ofensiva.

En la otra esquina, con vestimenta amarilla y negra, está Peñarol. El cinco veces campeón de América. Levantó la Copa tras ganar las dos primeras ediciones (1960 y 1961) sobre Olimpia de Paraguay y Palmeiras de Brasil respectivamente. En 1966 no sólo le sacó a River la Copa del maletero, sino que colocó el clavo para colgar el que tal vez sea el inri más significativo del fútbol suramericano: Las Gallinas.

En 1982 se encontró en la final a un advenedizo Cobreloa de Chile que supo llevarse un gran 0-0 del Centenario en la ida. Para la vuelta en el Nacional de Santiago, y cuando los funcionarios de la Conmebol gestionaban tiquetes para jugar el desempate en Buenos Aires, el enorme Fernando Morena puso el 0-1 a un minuto del final y Peñarol tallaba por cuarta vez su nombre en la base del trofeo más codiciado por los clubes de América del Sur.

1987 parecía el año en que se esfumarían los fantasmas de la mala puntería de Anthony De Ávila en 1985 y de la excelente de Juan Gilberto Funes en 1986. Parecía ser el año en que la gran inversión hecha por una célebre colectividad al margen de la ley en un club de fútbol daría su primer gran dividendo. América de Cali llegaba a su tercera final consecutiva en la Libertadores y, a juzgar por como comenzó, parecía que a la tercera iba a ser la vencida.

Para enfrentar al nuevo rico en la final, Peñarol pasó la primera ronda sin problemas, sobre los peruanos Alianza Lima y Colegio San Agustín, y sobre el también uruguayo Progreso. En el triangular semi-final el cuadro carbonero, que dirigía el Maestro Óscar Wáshington Tabárez, regó todo su fútbol en Argentina para dejar atrás a River Plate (campeón vigente) y al Independiente de Avellaneda del gran Ricardo Bochini.

La final de ida en Cali fue un auténtico desastre. A los 20 minutos, dos de los estelares rojos, los paraguayos Roberto Cabañas y Juan Manuel Battaglia tenían al América 2-0 arriba. Peñarol se guardó, y cuidó su prestigio más que una diferencia de goles que para la época no contaba.

A los 19 minutos del juego de vuelta en Montevideo, Roberto Cabañas cabeceó al palo derecho de Eduardo Pereira el 1-0 tras uno de los mejores sostenidos que vi en mi vida. Parecía hecho para los de Colombia. Esta vez la Copa no se le iba al América de Cali. 

Pero Diego Aguirre (el hoy DT) sacudió las mantas al minuto 70 y el dulce sueño americano comenzaba a tornarse en pesadilla. A tres minutos del final, cuando el empate parecía sacar a sombrerazos la figura de Garabato del imaginario colectivo escarlata, la mirada de Julio César Falcioni no tuvo la fuerza necesaria para desviar el impecable tiro libre que Jorge Villar le colgó de su ángulo derecho. El Centenario se vino abajo, y colombianos y uruguayos debían verse las caras nuevamente tres días después en el Estadio Nacional de Santiago, en Chile.

Fue la primera de tres apariciones épicas del árbitro chileno Hernán Silva en el camino de equipos colombianos. Si bien esta vez no tuvo mayor incidencia en el marcador, su sóla presencia en la escena ya era indicador de desgracia. El 0-0 que permaneció clavado durante 135 minutos en el tablero electrónico del estadio de la capital austral le daba al América de Cali su primer título en la Libertadores. Lo que vino después pareció escrito por Stallone en alguna entrega de su célebre pero predecible saga de Rocky. Peñarol fue por el todo o nada cuando Silva ya jugueteaba con el pito en su boca, y Diego Aguirre recogió un rebote, enganchó para dentro y sacó un zurdazo que dejó como estela la impotencia de Falcioni, el llanto de Jairo Ampudia y la frustración roja, antes de meterse por el palo izquierdo.

Fue la quinta Libertadores de Peñarol, y desde ahí tuvo que esperar 24 años para volver a estar aquí.

Tuvo dignísimas actuaciones en 1997, 1998 y 2002, llegando hasta los cuartos de final donde cayó ante Racing (por penales), Cerro Porteño y Sao Caetano (también por penales) respectivamente. En esa Libertadores de 1997 logró su único triunfo en Colombia ante el olvidable Millonarios de Ángel Castelnoble, la noche de los botines blancos de John Mario Ramírez que cambió en el descanso para entrar en el segundo tiempo a errar un penal luego de que Eddy Villarraga, tras un suave centro-remate de Pablo Bengoechea, le rindiera tributo al gol que Farid Mondragón se había hecho en Barranquilla contra Argentina dos semanas atrás, y con eso le entregara la victoria 1-2 al carbonero.

¡Estos son los finalistas señores! Mi candidato, lo digo, es Peñarol. Tiene en las figuras de Urretavizcaya, Estoyanoff, Pacheco, Alonso y Darío Rodríguez el rodaje y la experiencia necesarias en estas instancias. Tiene en Martinuccio y Olivera la explosión y la velocidad para desequilibrar arriba. Tiene en Corujo y Aguiar el lomo suficiente para aguantar el peso de esta final.

Con el enorme margen de error que supone aventurarse a hablar sin tener mayor idea de esto, veo a Santos dependiendo demasiado de su sobrevalorado Neymar, quien evidentemente no pudo hace una semana con la presión del Centenario y deja abierto el enorme interrogante de si será capaz de emular a Pelé ganando la Copa con su Santos o si se reducirá a ser Robinho, arrugando en una final frente a un equipo con mucho más oficio. Y aunque no todos los partidos son iguales, es prudente recordar que, de local, Santos terminó pidiendo tiempo contra Once Caldas, y que en Asunción dio muchas ventajas en una llave que tenía resuelta al terminar el primer tiempo.

El espacio de comentarios queda abierto para que se la jueguen con su favorito, para que aporten algún dato más, e incluso, para que me insulten si el campeón llega a ser Santos.

Hasta la próxima.

¡MIL GRACIAS!

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1.Riqueza

EL CAMPEON DEDIO HABER SIDO EL ONCE, DE NO SER POR LOS ARBITROS QUE LE TUMBARON EL GOL EN MANIZALES CON QUE LE EMPATABA LA SERIE A SANTOS

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2.vinniejones

Definitivamente los artículos de este señor no son para cualquiera. Nunca falta a la verdad cuando habla del América, y al Millonarios e Castelnoble se refiere como OLVIDABLE. Pobre shintax, mejor vaya y ejerza barrismo barato en los foros, estos espacios no dan para "gente" como usted. Reitero, muy bien escrito Don Juan, saludos.

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3.shintax

Ademas que el pendejo este habla de un inolvidable millonarios...., la verdad, que tipo tan baboso este bobarró, un g u e b o n es lo que es.

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4.shintax

Señor usted me parece un completo imbécil al burlase de esa forma del América. Igual, por lo que veo, le toca hablar de mi equipo si quiere hablar de la historia grande de la Copa libertadores, porque para su disgusto, mi querido Rojo escribio su nombre con corazón en muchos de esos enfrentamientos. De resto, le recomiendo que deje el resentimiento y hable con verdad, y sobre todo con respeto.

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5.suisheureux

Como se diria en NY, you talked a lot but didn't say sh!t....que enredo....ahhh y aunque te duela VERDE CAMPEON SAPO H.P

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6.maog8718

Se le nota la rabia que le produce que Nacional haya sido campeón... en fin, no merece la pena prestarle atención, porque de futbol pocon y de filosofia si que menos

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7.vinniejones

Maestrico21: Se escribe "enRedo", con una sola R, la palabra sintaxis NO lleva tilde, cosa contraria con "armó" y "párrafo". Un disfuncional de estos y criticando "sintÁxis"?... jajajaja... Quisiera ver tus escritos, sub-normal. Como siempre, muy buen redactado Don Juan, muestra un enorme conocimiento, y no me parece que ande para nada "enRRedado" en lo que este animalito menciona. El párrafo, y el texto en sí, son clarísimos y muy bien documentados. Saludos.

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8.xuanka

Muy buen escrito!!!!! que rico es revivir la historia... por mistica e historia deseo que gane el cuadro mirasol!!!! Penharol sin duda es uno de los mas grandes del continente, ya un gigante esta despertando en la escena internacional, y el gigante colombiano ya esta dando coletazos de despertar...

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9.Fenix85

No solo eso, además de los serios problemas de sintáxis este personajillo la tiene adentro con el titulo de Nacional...sufri personajillo...sufri.

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10.maestro21

ZZZZzzzZzZZZzzzzzZZZzzz Qué enrredo se armo este tipo para explicar unos sucesos.
Aparte demuestra unos serios, SERIOS, problemas de sintáxis. Nada más en el parrafo 7 repite en en 3 lineas 4 veces la palabra Santos!
¿Quién revisa estos téxtos antes de publicarlos?

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Perfil

Por JUANSEHC


Fabricado con densos componentes filosóficos, políticos y periodísticos, Sebastián Huertas es actualmente aspirante a PhD en economía en la Universidad de Los Andes. Se le diagnosticó como enfermo terminal de fútbol la tarde del 25 de junio de 1986, cuando Diego Maradona despachó a Bélgica con dos joyas dignas de un versículo en la biblia. A partir de allí, es una Nº 5 la que sale por el oriente e ilumina sus días. Son Zidanes, Batistutas, Linekers, Valderramas, Prosineckis, Baggios, Bengoecheas y demás, las supernovas que nunca se apagan en su firmamento y lo inspiran hasta para hablar de amor.


Descripción

Definitivamente este espacio NO es una cátedra de historia. NO es terapia reconstructiva en la que tiramos lamentos del tipo "Todo tiempo pasado fue mejor". NO es una cuenta de cobro cuyo formulario se diligencia diciendo "Mi equipo fue/es mejor/más grande/con más 'aguante' que el suyo". ¿Será muy pretencioso entonces hacer de él el llamado a reconstruir ese hermoso romance que comenzó en 1948? ¿El esfuerzo por reconquistar a nuestro oscuro objeto de deseo -a nuestra diva- pateándola, acariciándola, o contándole un cuento para que vaya a dormir en un ángulo?... ¡TRATEMOS!



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Sobre esta entrada

Esta página contiene una sola entrada realizada por Juan Sehc y publicada el 22 de Junio 2011 2:01 AM.

EL FÚTBOL SIN RONALDO es la entrada anterior en este blog.

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