Se fue la primera década de este siglo, década en la que la Selección Colombia dejó una enorme cosecha de dudas y frustraciones, década en la que deambuló por las canchas de Suramérica (y algunas de Europa) mostrándose como el esperpento al que la redujeron las últimas presidencias y sus respectivos cuerpos técnicos.
El siglo XXI comenzó para Colombia, futbolísticamente hablando, con la designación de Luís Augusto García como seleccionador nacional. García llegó para reemplazar a un Javier Álvarez que volvió de Brasil destrozado, más que por su torpeza, por su soberbia, luego de que Ronaldinho y compañía hicieran fila en el arco de Róbinson Zapata para embocarla en aquel suficientemente recordado y lamentado episodio de Londrina, facturándole así la osadía de su célebre frase "al que cojamos mal parado lo goleamos".
Álvarez no lo había hecho mal hasta allí con el equipo de mayores. Luego de la, más que vergonzosa, cobarde presentación de Colombia en la Copa Mundo de 1998, donde era "dirigida" por el actual entrenador, la Tricolor cumplió con una notable actuación en la Copa América de 1999 en Paraguay, pasando primera en su grupo donde venció a Uruguay 1-0, a Argentina 3-0 (la noche de los penales de Martín Palermo) y 2-1 a Ecuador, pero un par de errores individuales en el juego de cuartos de final ante Chile (un par de errores de Hámilton Ricard en el juego de cuartos de final ante Chile) pusieron a los muchachos en el aeropuerto El Dorado antes de lo previsto.
Álvarez entonces agarró el equipo pre-olímpico a comienzos del 2000, arriesgando innecesariamente lo que había conseguido en su primer año de gestión. Y bueno, ese desacierto del antioqueño desencadenó en la llegada de García, quien tenía en la Copa De Oro de la CONCACAF su primer compromiso.
Sin mostrar un fútbol brillante y sin tener al frente rivales que lo exigieran a fondo, Colombia se instaló en la final de La Copa De Oro luego de vencer 2-1 al Perú de Maturana en semi-finales para enfrentar a Canadá. Allí, el gol que Diego Gómez acostumbraba a hacerse por partido en aquella época sumado al penal que Faustino Asprilla le entregó en las manos al arquero canadiense, acabaron con las posibilidades de que la Tricolor se alzara con el trofeo.
Sin embargo, a la Copa De Oro se fue solamente a cumplir con la invitación. Definitivamente el objetivo era la Eliminatoria a Korea/Japan 2002 que comenzaba a finales de marzo, y que tenía a Brasil (con varios de Londrina a bordo) como primer gran desafío. Fue 0-0 en El Campín. Sin arriesgar demasiado, sin cuidarse demasiado: muy a lo García. Fue el comienzo de una campaña mucho más que aceptable. La Colombia de García llegó a ofrecer pasajes brillantes de fútbol, especialmente como visitante, como aquella noche en Santiago de Chile donde la chalaca de Jairo Castillo, tras la gran jugada de Juan Pablo Ángel sobre la raya de fondo, le dio a la Selección la única victoria de su historia en tierras australes. Como el sinnúmero de opciones de gol que se desperdició en el Morumbí ante los brasileros, en un juego que perdió en el último instante con un cabezazo de Roque Junior luego de la irresponsable expulsión de Castillo.
La gestión de García al frente del seleccionado comenzó a generar inconformidad luego de la derrota 1-3 ante Argentina en Bogotá, la noche en que Gabriel Batistuta vino y brindó un verdadero recital (pregunto, además de Brasil, ¿alguien logró vencer a la Argentina de Bielsa en esa Eliminatoria?), se le apuntó con el láser cuando Colombia sucumbió ante todo el rodaje y toda la experiencia de José Luís Chilavert, también en El Campín: fue 0-2 frente a los paraguayos, y se le crucificó por empatar 2-2 con Venezuela en San Cristóbal en abril de 2001, aún cuando con ese resultado se mantenía en la zona de clasificación directa con cierta tranquilidad.
Fue justamente ese resultado ante los venezolanos el detonante de una avalancha de errores y de improvisación que aún hoy no para. No estoy dando por sentado que García hubiera llevado al seleccionado a disputar el mundial asiático, ni mucho menos. Hablar sobre lo que pudo ser, sobre suposiciones, es absolutamente necio e irresponsable; sin embargo la campaña que traía García, la cierta regularidad que mostraban sus resultados, no dificultan imaginar un desenlace más decoroso que el que finalmente ocurrió.
Amparado bajo esa impresionante actividad lingüística de la que siempre hizo alarde, escondido detrás de los logros de la generación más brillante de nuestro fútbol, sin la que nunca hubiera tenido su cuarto de hora, apareció Francisco Maturana (después de entregarle a la Federación Peruana un equipo desahuciado antes de terminar la primera vuelta de esa misma Eliminatoria), hablando de "la identidad" que perdió el fútbol colombiano en la Era García. Se hizo con el puesto más por descarte (y por desgaste) que por mérito.
Tras su debut en el Monumental de Núñez, el que no hubiera muerto enterrado hasta el cuello y apedreado se lo debe a que la siempre enorme figura de Óscar Córdoba redujo apenas a un 3-0 en contra lo que pudo ser algo infinitamente peor que lo de Londrina. Ese día lo único digno que mostró la Selección fue su nuevo uniforme, que para mi gusto fue una de las mejores camisetas que vistió la Tricolor.
Luego vino una de esas entregas de cartón de bachiller por ventanilla que ante la familia y amigos se disfraza y se maquilla para que parezca la ceremonia de graduación de un doctorado: La Copa América Colombia 2001. El torneo había sido cancelado por el secuestro de algún dirigente/empresario colombiano días antes de su comienzo, pero la labor, principalmente de Andrés Pastrana -quien realmente fue la camiseta 10 de aquella selección-, logró que 48 horas antes se confeccionara un torneo Sub-21 con evidentes ribetes circenses, cuyo "gran nivel" técnico y táctico se puede resumir en que Víctor Aristizábal fue el máximo goleador. Con la notabilísima ausencia de Argentina, Colombia afrontó este torneo relámpago con su seleccionado absoluto que llevaba más de un mes concentrado: lo menos que podía hacer era ganar esa Copa. La final fue apenas 1-0 ante México, que terminó jugando con nueve.
Obvio, es innegable que en algún recoveco de la historia, que en un lugar de esta llamado "anales", aparecerá que Colombia se alzó con la Copa América en 2001, ¿pero realmente la ganó?... el debate sigue abierto.
De vuelta a la realidad, Colombia sumó apenas un punto de los seis que disputó como local ante Perú y Ecuador por la Eliminatoria. Sumó uno más ante Uruguay en Montevideo, se vio incapaz de hacerle más goles a una selección chilena que terminó jugando con 7 hombres en Bogotá y a la que apenas venció 3-1, cuando necesitaba golear para cuadrar caja. En la última fecha la pantomima en Asunción no fue suficiente. Paraguay permitió que Colombia hiciera lo que quisiera en Defensores Del Chaco (tanto así que Aristizábal marcó tres goles), el equipo de Maturana ganó 4-0 pero Argentina y Uruguay habían sellado su propia suerte en Montevideo con el 1-1 pre-fabricado que jugaron. Colombia se quedó fuera del Mundial de 2002 por un gol, y el premio de consolación fue el tener la mejor defensa de la Eliminatoria.
En 2002, año de Mundial (y como es lógico), la Selección solo se juntó en las embajadas para el tema de las visas y en el aeropuerto para viajar a servir de sparring, bajo las órdenes de Reinaldo Rueda, a quienes si clasificaron a la Copa Mundo. No vale la pena profundizar en ello.
El 2003 comenzó con la crónica de un fracaso anunciado: La ratificación de Francisco Maturana al frente del combinado patrio. La muerte del camerunés Mark Vivien Foe en pleno juego contra los nuestros, y el grotesco título de "El Príncipe de Saint-Etienne" que Javier Hernández Bonnet le endosó a Giovanni Hernández tras un gol normal contra Japón, fue lo único para recordar que dejó el intento de la Colombia de Maturana por disputar decorosamente la Copa Confederaciones en Francia.
El comienzo de la Eliminatoria rumbo a Alemania 2006 fue, para no dramatizar, un auténtico desastre: se perdió en el debut 1-2 con Brasil en Barranquilla, se cayó de una manera triste ante Bolivia 4-0 en La Paz el día que Colombia "lloró" la renuncia de su "gran goleador" a seguir vistiendo la camiseta amarilla, derrota 0-1 en Barranquilla contra Venezuela (por empatarles de visitante despidieron a García) y empate ante Argentina 1-1 también en Barranquilla. Cosechando un punto sobre 12 posibles, Maturana le dijo adiós a la Selección para, espero, nunca más volver (aunque gateó y se inventó la figura de "manager" desde donde ejerce ahora quien sabe qué clase de complot contra el crecimiento de nuestro fútbol). Dejó un auténtico cadáver y a la vista no había quien le dijera "levántate y anda".
Pero caminando sobre las aguas apareció Reinaldo Rueda en 2004, y debutó en Lima con un contundente 2-0 sobre los peruanos jugando uno de los mejores partidos de la Selección en los últimos 10 años. Cayó ante Ecuador en Quito 2-1 sobre la hora, goleó 5-0 a Uruguay en Barranquilla, empató a cero en Santiago de Chile, empató 1-1 con Paraguay como local, fabricó un 0-0 de dimensiones artísticas frente a Brasil en Maceió una noche en que a Mario Yepes inexplicablemente le anularon un gol legítimo, y cerró ese 2004 con una victoria apretada 1-0 sobre Bolivia en Barranquilla con gol del mismo Yepes. El cuerpo que Maturana había dejado abandonado en alguna cajuela de los parqueaderos de la Federación aún estaba con vida.
En ese mismo 2004 Colombia fue a jugar la Copa América en Perú, donde debía defender el "título" "ganado" en 2001. En tierras incas, usando un equipo alternativo que tuvo como base al Once Caldas que venía de ser campeón de la Copa Libertadores, y enfrentando a las verdaderas representaciones de los otros países del continente, la Tricolor llegó a semi-finales, donde cayó con Argentina, y obtuvo un dignísimo cuarto lugar.
El 2005 comenzó con una prudente ilusión de llegar al Mundial de Alemania. Aunque las dudas volvieron a atormentar en los dos primeros partidos de ese año (empate 0-0 ante Venezuela y derrota por la mínima ante Argentina), ambos en condición de visitante y en los que para el equipo de Rueda el arco contrario era un lugar de peregrinación, en la siguiente jornada doble el equipo se destapó y despachó del Metropolitano a Perú con un un contundente 5-0 y al arribista Ecuador de Suárez por 3-0. Esos resultados lo ubicaron cuarto y por primera vez, en 15 fechas, el seleccionado colombiano dependía de sí mismo para ir al Mundial.
Una nueva invitación a la Copa De Oro de la CONCACAF supuso un alto en el camino de la Eliminatoria. Recurriendo a un equipo alternativo, con la idea de cumplir, de probar variantes y de, sobre todo, darle descanso a los "titulares", en Miami Colombia recibió baile de Honduras y Panamá, y tras ganarle solamente a Trinidad & Tobago se ubicó en los cuartos de final por descarte, al ser uno de los mejores terceros en un torneo que agrupa a doce selecciones. Allí, el gol de Abel Aguilar desde la media cancha ante los mexicanos, puso al experimental equipo de Rueda en semifinales donde debía enfrentar otra vez a los panameños. Fue 3-2 a favor de los del istmo y otra vergüenza para el inventario.
Claro, no importó mucho. La atención, las energías y la ilusión estaban concentradas en el siguiente juego de Eliminatoria. Sería el 4 de septiembre de ese año ante los uruguayos en el Centenario. Frente al rival directo un empate bastaría para resolver el tiquete en Barranquilla ante Chile en la siguiente jornada.
Y el juego comenzó bien. Tressor Moreno inquietó dos veces rematando de afuera, Ángel y Rey mostraron algún peligro ante la portería de Carini, Soto y Restrepo manejaban con cierto criterio la pelota en el medio, Calero respondió sin problemas ante los esporádicos ataques de los charrúas... parecía todo tranquilo.
Se jugaba dentro del libreto que Reinaldo Rueda había escrito para ese partido, hasta que la siniestra figura del que por estos días completó 11 años en el Ínter de Milán (quien fue a Montevideo a disociar, a distraer la atención de los muchachos en la concentración hablándoles de premios, primas y demás: a sindicalizarlos) apareció en toda su dimensión para cometer un par de errores groseros que sirvieron de sponsor a la trilogía de Marcelo Zalayeta. Se cayó 3-2 en Montevideo, luego de que se lograra igualar un 2-0 en contra.
Luego fue un inexplicable (e imperdonable) empate ante Chile en Barranquilla que dibujó para la última jornada un panorama idéntico al de cuatro años atrás: Había que ganarle sí o sí a Paraguay en Asunción, y dependíamos de que Uruguay no le ganara a Argentina.
Paraguay hizo lo suyo: dejó ganar a Colombia; en tanto que Uruguay venció a Argentina en Montevideo en otro resultado previamente convenido, lo que supuso otro Mundial desde la comodidad de nuestros hogares. Claro. El del Ínter hizo un notable esfuerzo por desviar la atención al salir a decir que Uruguay y Argentina no eran confiables. ¿Lo fue acaso su rendimiento y el del equipo en general durante la Eliminatoria?... Claro, otra vez el tipo, junto al gran Mario Alberto Yepes, había conformado la mejor defensa de América. Otro de esos contentillos que nos encantan.
2006: Año de Mundial (Ver 2002). Para recordar, un gol de arco a arco de "Neco" Martínez ante Polonia en algún amistoso.
En honor a la justicia y a la coherencia el proceso de Rueda debía continuar, pero 2007 nos sorprendió con la "buena nueva" del nombramiento de Jorge Luís Pinto. El entrenador santandereano, cuya única credencial era el título obtenido el año anterior con un Cúcuta armado a base de chequera, inmediatamente desvió la atención de los medios y de la afición hacia sus célebres cámaras hiperbáricas. Ellas lo podían todo. Ellas confeccionaban la convocatoria, ellas armaban el once titular, ellas introducían variantes durante el juego.
Nueve goles en contra (0-5 ante Paraguay y 2-4 ante Argentina) en sus dos primeras presentaciones en la Copa América de Venezuela, y una victoria de papel 2-1 sobre Estados Unidos, supusieron la rápida eliminación del torneo sur continental al que llevó casi la totalidad de los jugadores con los que, en principio, trabajaría la Eliminatoria hacia Sudáfrica 2010. Quiso acallar el estruendo del fracaso en Venezuela y disimular lo gigantesco del ridículo hecho escondiéndose detrás del rendimiento de algunos "históricos" de la Selección, quienes simplemente le recomendaron bajarle a la carga física de los entrenamientos, pues venían de una temporada larguísima y muy exigente.
Pinto se la jugó con la suya (y con los suyos) e hizo un arranque de Eliminatoria para ilusionarse: 0-0 con Brasil en Bogotá y Bolivia en La Paz, y dos triunfos consecutivos en la capital (frente a Venezuela 1-0 y frente a Argentina 2-1); 8 puntos sobre 12 posibles eran un botín de lujo.
En las dos primeras salidas de 2008 siguió sumando y conservando el invicto: 1-1 en Lima y 0-0 en Quito. 10 puntos sobre 16 seguían siendo un patrimonio digno. Pero perdió ante Uruguay 0-1 en Bogotá y 4-0 en Santiago ante Chile, y ni siquiera las cámaras hiperbáricas pudieron evitar su fulminante destitución.
Para no desentonar y para ser consecuentes con los últimos "procesos" que se venían "desarrollando", se hacía necesario improvisar. Y fue precisamente eso, el instinto y no la razón, la que hizo que la Federación recurriera a Eduardo Lara para que se pusiera como carne de cañón. Lara es un adulto mayor de unas cualidades humanas enormes, alardea de la bondad de un pensionado viudo. Lleva mucho tiempo enseñándoles a los jugadores menores colombianos a comer en la mesa, con cubiertos y con la boca cerrada. Los forma como personas y luego los convierte en futbolistas. Sus equipos han jugado campeonatos suramericanos y mundiales Sub-17 y Sub-20 inolvidables. Es el gurú de las selecciones menores. Pero claro, todo eso lo logró con muchachos formados íntegramente por él, por lo que mandarlo de la noche a la mañana a lidiar con personajes llenos de resentimiento (como el del Ínter) fue arrojarlo al agua atado y con una piedra al cuello.
Y el hombre no lo hizo mal. Más allá de que su debut fue enmarcado por una dolorosísima derrota como local ante Paraguay 0-1, y más allá de que sus sobreactuadas lágrimas luego del 0-0 en el Maracaná, con el que cerró el 2008, magnificaran un empate que no supo a nada, llegó hasta donde las limitantes (humanas y futbolísticas de sus dirigidos) le permitieron.
El 2009 se fue rápido, tal vez porque todos conocíamos el desenlace. Comenzó con triunfo 2-0 en Bogotá ante Bolivia, derrota por igual marcador en Puerto Ordaz ante Venezuela, y se cayó 1-0 ante la Argentina de Maradona en Buenos Aires jugando muy bien y generando varias opciones de gol.
Luego, como si todo estuviera ganado (o perdido), como si no hubiera nada por qué jugar, la improvisación continuó. En una jugada más administrativa que deportiva, en un demagógico acto que supuso algún contentillo para la periferia, la Selección salió de Bogotá y remató la Eliminatoria jugando sus partidos como local en Medellín. En un Atanasio Girardot que relativamente cumplió en cuanto a asistencia (no tanto en cuanto al famoso "aguante") la Colombia de Lara sufrió más de lo necesario para vencer a Perú (1-0) y a Ecuador (2-0). Aún cuando regresó derrotada 3-1 de su periplo por Uruguay, conservaba las opciones intactas: debía vencer a Chile en Medellín para seguir en carrera, pero allí los experimentos pasaron factura. Toda la "magia" que los Giovannis desparramaron en el torneo local enfrentando a Envigado, Quindío, Pereira, Huila, Pasto y demás (con el perdón de estos equipos y de sus simpatizantes) no apareció contra los chilenos. No es para echarles toda la carga encima por no haber podido/querido jugar ese partido como se debía. La culpa ni siquiera es de ellos. Ellos son apenas otro eslabón en esa cadena de irrespetos que llevó a Oviedos, Tressores, Pachequitos, Aristis, McNellys y demás a enfundarse la Nº 10 de Colombia, cuando al licuarlos seguramente no salga un crespo de la cabellera de Valderrama (no solo por talento sino por hombría).
El encanto de esa última fecha fue que, además de los tres puntos en Asunción (que son quizás los únicos que Colombia tiene asegurados al comienzo de cada eliminatoria), esta vez Argentina si ganó en Montevideo, justo cuando no hacía falta... para nuestros intereses, claro.
El 2010 fue igual a 2002 y 2006: con la frustración de no tener a Colombia en el Panini, y con el vano orgullo de ver a la del descomunal (y por momentos vulgar) movimiento de caderas en la ceremonia de clausura de la Copa Mundo. Pero nos dejó algo mucho peor: El entrenador que nombraron para dirigir este "nuevo" proceso.
Espero que dentro de 10 años el inventario sea mucho más alentador. Por ahora muchas veladoras y muchas plegarias para que nuestro entrenador sea ligeramente menos chambón y más racional de lo que acostumbra, seguramente así llegaremos un poco más allá.
Y bueno, creo que por estos días siguen vigentes los saludos de Año Nuevo, así que un muy Feliz 2011 para todos...
¡MIL GRACIAS!
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario1.vinniejones
Habló bien de Javier Álvarez, de Reinaldo Rueda y, relativamente de Pinto. En otro escrito dijo que el Nacional de 1990 fue el mejor equipo colombiano que vio en Copa Libertadores. Claro, cuando se es pequeño y miserable, "por default" se siente perseguido. Propio de esa ralea a la que pertenece el tal darthlink87. Aprenda a leer. Saludos.
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario2.darthlink87
Totalmente deacuerdo, se le nota al blogger el odio viceral que le tiene a los paisas y en especial a Nacional, bueno tipico de los envidiosos de pillos, al unico Dt que alabo con toca monumentalidad fue al chiqui jejeje que chiste, asi si estamos mal.
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario3.juligzill
La seleccion Colombia lleva mas de 10 años sin un 10
y el creador de la seleccion Colombia ha estado en Europa
desde muy joven, Daniel Cruz el 10 que necesita la seleccion Colombia
Nos llevara al mundial 2014
Debuto a los 18 años en el Ajax y a ctualmente es figura en el
futbol Belga
Vale la pena verlo y darle una oportunidad en la Seleccion
de seguro nos llevara al mundial 2014
http://www.youtube.com/watch?v=VqbRG7Km7m0
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario4.juligzill
La seleccion Colombia lleva mas de 10 años sin un 10
y el creador de la seleccion Colombia ha estado en Europa
desde muy joven, Daniel Cruz el 10 que necesita la seleccion Colombia
Nos llevara al mundial 2014
Debuto a los 18 años en el Ajax y a ctualmente es figura en el futbol Belga
Vale la pena verlo y darle una oportunidad en la Seleccion
de seguro nos llevara al mundial 2014
http://www.youtube.com/watch?v=VqbRG7Km7m0
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario5.amafefra
excelente articulo de la triste radiografia de nuestras selecciones en estos diez años. hasta me pareció jocosa la descripcion de lara. ademas deseo remarcar la lamentable labor de cordoba en el partido en mención, aunque no se me hace raro ya que si miramos bien, este jugador cuando se pone la camiseta de la seleccion QUIERE RECUPERAR EL BALON CON LA MIRADA. buen analisis de vinniejones con las dos jugadas de gol en brasil. cordial saludo y que esta decada sea mejor, aunque sugiero a quien tenga el poder suficiente para que cambie al esperpento de entrenador que tenemos (lease gordillo gomez)
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario6.vinniejones
Raimundinho, el "gol" de Adriano se produjo en la jugada siguiente. Obviamente esa jugada no habría terminado igual empezando de un saque de Dida, como efectivamente fue, que empezándola en un saque de mitad... saludos.
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario7.raimundinho
1-0 a uruguay con gol de Jairo Castillo. 3-0 a Bolivia gon dos goles de Angel (ambos dirigidos por García) y le puedo nombrar varios más, aunque sí estoy de acuerdo con ud. que la plaza debería seguir siendo Barranquilla. Pero esa NO es ni por el p...s la principal razón. Ojo con la subjetividad regionalista.
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario8.raimundinho
Excelente resumen don Sebastián. Perfecta descripción de una decada de muchas penas futbolísticas de la tricolor y del fútbol colombiano en sí (excepto la Libertadores del Once, y las dignas actuaciones de Cúcuta y Millonarios en la Libertadores y la suramericana respectivamente). a mí me queda ya más que claro que los que se enorgullecen del efímero título de la Copa América 2001 y defienden a maturana y gómez en el actual proceso de la selección, son personas de mínimo conocimiento del mundo del fútbol (dentro y fuera de las canchas), y por ello ya no vale la pena desgastarse en discusiones con ellos. 100% de acuerdo en su resumen y puntos de vista sobre esta década, incluyendo la horripilante actuación de Córdoba en Montevideo(secundado por Amaranto Perea, ya que Yepes infortunadamente estaba suspendido).
Un par de datos. 1) El 0-0 del equipo de Rueda en Brasil debió ser 1-1 ya que Adriano metió un taponazo que entró de pica-barra como metro y medio al arco colombiano. 2) En la eliminatoria en la que Maturana eliminó a Perú y Colombia; aparte de ese lúgubre dato, Maturana perdió ese duelo, Colombia-Perú, las dos veces de local. 0-1 dirigiendo a Perú en Lima y 0-1 dirigiendo a Colombia en Bogotá. y a García y a Pinto los echaron por muchísimo menos. Y recuerde las palabras del Bolillo para esta nueva etapa anunciando su "performance": "Échenme en la eliminatoria, no antes" Priceless. Feliz año también. Mauro.
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario9.destructionlsp
99% de acuerdo con el artículo! la federación de fútbol está manejada por mafiosos que no quieren hacer crecer nuestro fútbol, y lleno de tecnicos incompetentes, periodistas nefastos y resentidos y jugadores mercenarios.
Digo 99% porque hay una parte en la que No estoy de acuerdo con Ud:
en la parte donde dice "Toda la "magia" que los Giovannis desparramaron en el torneo local enfrentando a Envigado, Quindío, Pereira, Huila, Pasto y demás (con el perdón de estos equipos y de sus simpatizantes) no apareció contra los chilenos."
Que casualidad que no haya nombrado a su millitos en ese combo de "equipítos" que quizo decirles, cuando cualquiera de esos equipos mencionados por Ud es muy superior futbolísticamente a millitos, y peor si eres del santa fe.. Asi que a la final tienes algo de "rosca" de la que tanto criticas en este post.
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario10.vinniejones
Mejor descrito para dónde?... la primera decada de este siglo solo nos trajo desgracias y mentiras a nivel de Selección. Yofutbol habla de carencias, y la suya evidentemente es de comprensión de lectura. Juansehc en su escrito no está demeritando los logros de las personas a las que se refiere, esos son innegables. Está cuestionando su condición humana, lo que es completamente diferente y aceptable. Aprende a leer entre líneas amiguito, saludos.
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario11.yofutbol
Buen resumen aunque a esas estadisticas le hacen falta datos que rubrican las caarreras deportivas de los personajes que usted alude con terminos desobligantes y despectivos. Para comentar el futbol no es necesario desprestigiar a quienes han dejado una gran huella ¿o quien puede negar que dichos jugadores y tecnicos han dejado en alto el nombre de Colombia, pero bueno asi es la envidia. Seria bueno ver de cortos y dentro de un terreno de juego a estas personas que hablan de futbol con tanta pasion y odio. definitivamente siempre se habla de loque mas carecemos.
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario12.Leonca77
Grohl por eso bolivia ganó la copa america del 97, paraguay la del 99, peru la del 2004 y venezuela la del 2007...
:o
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario13.Leonca77
Colombia no ha podido clasificar a los mundiales por escoger una plaza que le da problemas de local...
en Bogota no hay un solo partido que la seleccion haya jugado bien..
o que alguien me diga 1 solo partido en que si se haya jugado bien..
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario14.futboltotal
Excelente columna. Mejor descrita no puede estar la decada que pasó. Lo unico que no comparto es ensañarse de esa manera contra I.R. Cordoba. En todo caso entre gustos no hay disgustos. Lo lamentable es que la nueva decada no puede comenzar de peor forma con Bolillo y Maturana a bordo.
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario15.edgarcamiloplazas
Brillante! qué gran artículo. Lo felicito y si no es molestia lo citaré desde plazaspiensa.blogspot.com. saludos!
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario16.SADJAMA
En efecto, la dirigencia es una de las causas por las cuales nuestro futbol no evolucione, ni mucho menos se obtengan resultados. Me gustó la forma como Juan abordó la linea temporal de esta década que dejó más fracasos que logros. Donde creo que hay mutuo acuerdo es las decisiones pasadas para sacar al Chiqui, ahi la influencia del Doctor Maturana fue más un problema de egos que de resultados (Estadíticamente, Chiqui fue más que el, sin importar las épocas donde Nacional brilló con su futbol y sus "Angeles caídos"). Sigo insistiendo, Bolillo Gómez no es la solución para un nuevo proceso, que de nuevo no tiene nada. Hay que dejar trabajar a los de esta nueva Generación (Juan Carlos Osorio, Alexis García, Leonel Alvarez) o confiar nuestra gran esperanza a un extranjero que sea un buen seleccionador. Buen artículo!
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario17.grohl
para mí no hay reparos en la consecución de la Copa América 2001. Los torneos siempre se organizan para que el local brille y llegue lo mas lejos posible. Nadie se pregunta si Inglaterra en 66, Argentina en el 78 o Francia en el 98 realmente ganaron el mundial, estaban en casa y aprovecharon tal condición
Adicione su comentario