Parodiando uno de los agüeros más populares de nuestra sociedad en la noche de Año Nuevo, me dispondré a ingerir las 12 uvas en mi última entrada del 2010 evocando lo que promete el 2011 traer consigo en materia de fútbol. Espero no tener que apelar a la habilidad del personaje que encarnó alguna vez Catalina Sandino en "María Llena Eres De Gracia" para digerirlas enteras, porque algunas son complicadas, no se dejan masticar.
1. En nombre de los que en otro tiempo fueron grandes y, por supuesto, de sus hinchadas. De aquellos cuyos envejecidos y roídos trajes de presidentes fugitivos tras un golpe de estado, de magnates en bancarrota, atraen más y más polillas por año. Le vendría muy bien al fútbol colombiano que los llamados "históricos" volvieran a pelear allá arriba, que renacieran las rivalidades más enconadas de nuestro balompié. Pero que renazcan con la pelota, no a puñal como algunos pretenden recuperar la grandeza del club de sus amores. No convirtiendo estos espacios en la pared que agarran a cabezazos todos los días en su desesperado intento por destruir una sociedad que busca acogerlos. La primera uva porque el torneo colombiano vuelva a ser un banquete, con los grandes de siempre animando, no sirviendo las mesas ni recogiendo migajas.
2. Porque los pela'os de la Sub-20 hagan respetar la localía en el Mundial. Porque la corte de Eduardo Lara tenga el talento y la sensibilidad suficiente para verse en el espejo de Sudáfrica, y entiendan lo triste que es ser un local-invitado. Que así como desde arriba en las graderías o desde el TV se les va a exigir a los muchachos NO Sangre, NO sudor, NO lágrimas, sino la testosterona suficiente para hacer sentir a los otros 31 seleccionados a donde y contra quien vinieron a jugar, los de a pie mostremos una buena cara del país. Que cumplamos con algo más que con llenar los estadios. Que le mostremos a la prensa y al turismo extranjeros que acá los personajes como el que interpretó la Sandino son apenas un puñado. Y que la Sub-20 no se conforme solo con la plaza asegurada que tiene como organizador del Mundial, sino que haga un Suramericano digno y vaya más allá, peleando por una plaza a los Olímpicos de Londres.
3. La tercera uva la busco entre las más pequeñas y la mojo en champagne porque probablemente hay que pasarla entera. Va por la Selección Colombia de mayores cuyo D.T. es ese padre alcohólico, violento e irresponsable que le niega a sus hijos la posibilidad, al menos, de ilusionarse con juguetes nuevos, con ropa de marca o con viajes en vacaciones porque el dinero que había lo destiló en noches de juerga cuando aún habían vacas gordas. La versión actual del seleccionado colombiano, en palabras de su propio técnico, no permite soñar con goleadas, con gestas épicas, con fútbol de ataque, con verticalidad, con explosión. Sentarse frente al TV a ver un partido de esta Selección Colombia, es ver cualquiera de los sainetes montados por el gran Roberto Gómez Bolaños: uno siempre sabe qué va a pasar, e igual se ríe a carcajadas. Claro, para el caso de la Selección también sabe qué va a pasar, pero no sonríe. Solo sirve para prolongar el lamento.
4. En contraste, el aspecto de la uva Nº 4 es jugoso, delicioso. Es de esas cosas buenas a las que terminamos acostumbrándonos por más que nunca dejan de sorprendernos. La cuarta uva va por el apasionante desenlace que siempre ofrece la UEFA Championsleague en el primer semestre del año. Los cruces de octavos de final que se establecieron en el sorteo del pasado 17 de diciembre, más los choques subsecuentes de cuartos y semifinales, auguran jornadas en las que valdrá la pena arriesgar todo lo que se pone en juego cuando se capa clase o se huye del trabajo por unos minutos para degustar este manjar que ofrecen los mejores clubes del viejo continente. A ver si el brasilero Leonardo es capaz de defender la corona del Ínter, cuando en la última edición, conducido por Don José Mourinho, dejó en el camino al maturanesco equipo de Guardiola para vencer después en la final al Bayern München y levantar la orejona después de 45 años.
5. Contrario a aquello de "No hay quinto malo", la quinta uva es la extensión de otro lamento. Después de tener clubes colombianos entre los semifinalistas de la Copa Libertadores de América desde 1985 hasta 1996 (tiempo en que se cuentan 5 subtítulos y un "título"), después de que el Cali jugara la final de 1999, de que América y Medellín fueran semifinalistas en 2003, Once Caldas Campeón en 2004 y Cúcuta semifinalista en 2007, el certamen surcontinental parece asustar a nuestros clubes en el último tiempo. De ser constantes animadores, los representantes colombianos ahora ejercen de bulto y cumplen actuaciones que rayan en lo vergonzoso. La uvita, claro, va por el leve pálpito que tengo de que Júnior y Once Caldas van a llegar lejos en la Copa 2011: la manera en que se arman da para ilusionarse. Con el perdón de la hinchada del Tolima, y de la gente de Ibagué, la serie ante Corinthians pinta mucho más que jodida.
6. La sexta uva, va en nombre de algo demasiado ajeno que no estaría de más que se volviera propio: la Copa Sudamericana. En las nueve versiones de vida que tiene este torneo (ganado ya por peruanos y ecuatorianos) lo único que tenemos para recordar es la final que perdió Nacional de manera vergonzosa ante San Lorenzo de Almagro en 2002 (vergonzosa, aclaro, por el lamentable comportamiento de la hinchada verde en el juego de ida celebrado en Medellín), y la mucho más que digna actuación de Millonarios en 2007 donde fue semifinalista cayendo ante América de México. Es una cruz pesada la que en el segundo semestre del 2011 cargarán Independiente Santa Fe, Deportivo Cali y Equidad: darle a Colombia su primer título en esta competición. ¿Es demasiado? Que entonces por lo menos emulen lo hecho por verdes y azules.
7. Uva número siete por los Fabián Vargas, Farid Mondragón, Freddy Guarín, Miguel Calero, Juan Pablo Pino, Christian Zapata, Vladimir Marín, James Rodríguez, Mario Yepes, Carlos Sánchez, Víctor Hugo Montaño, Darwin Quintero, Mao Molina... y bueno, está bien: por los Falcao García e Iván Ramiro Córdoba. Estos señores hacen que la bandera tricolor se mueva un poquito cada fin de semana. Sus actuaciones dan para pensar que se puede armar un seleccionado "ligeramente" más digno que el que hay actualmente. Son embajadores de lujo del fútbol colombiano en el exterior. Algunos, como el caso de Carlos Sánchez, por citar a uno, anunciaron su arribo al fútbol del exterior con mucha menos papayera que, por ejemplo, Giovanni Moreno, y sin embargo su rendimiento ha sido infinitamente superior al del antioqueño quien, salvo un par de reportajes en Clarín, no es mucho más lo que ha cosechado en su, hasta ahora, desventurado paso por Racing. Hecha la excepción, uva número siete por los que con hombría, talento y disciplina dicen en el exterior "soy colombiano".
8. Uno tiene derecho a ser pobre y feo, pero no pendejo. Evidentemente el peso de la Federación Colombiana de Fútbol a nivel suramericano es pluma. Y bueno, a nivel FIFA ni hablar. Creo que esto no se daba en tiempos en que la Federación y la Dimayor eran manejadas por varones y no por peleles del corte de Bedoya, Jessurum y demás. En tiempos de Don León Londoño y Alex Gorayeb, se le puso coto a las persecuciones de que era víctima nuestro fútbol por cuenta del narcotráfico, y en la época de Don Alfonso Senior se consiguió incluso la sede de la Copa Mundo. Hoy permitimos que nos amañen sorteos de Copa Libertadores, que nos impongan un calendario de eliminatoria que, más allá de la incapacidad de quienes juegan la eliminatoria, se presta para que Argentina y Uruguay, por ejemplo, decidan la suerte de la tricolor en la última jornada. La octava uva de esta velada porque vuelvan los caudillos, los tipos que aman más al fútbol que al dinero, quienes tienen más cojones que avaricia...
9. Valen buenos recuerdos también. Vale lo que este año nos produjo ese profundo pero ajeno orgullo de ser latinos. La presentación de Uruguay en la Copa Mundo de Sudáfrica rayó en lo épico. Citando a Estudiantes de la Plata, a Independiente Santa Fe, y a otros cuantos quienes históricamente han maquillado su estirpe con garra y sufrimiento, el seleccionado Charrúa sorprendió a muchos instalándose entre los cuatro mejores del planeta. Ya es inolvidable esa campaña que le dio para ganar su grupo por encima del favorito Francia, del local Sudáfrica (al que paseó 3-0), y de México. Se complicó más de lo necesario para vencer a los coreanos en octavos e ir a enfrentar a Ghana en cuartos donde, literalmente, la mano de Luís Suárez escribió una tragicomedia sin precedentes. Esa guerra que perdió con Holanda en semifinales por muy poco, y el espectacular juego de ida y vuelta que le regalaron al mundo junto con los alemanes peleando por el tercer lugar. Por un histórico que está de vuelta, y que seguramente vendrá a la Copa América a presentar credenciales, va la la novena uva. Salud por el Maestro Tabárez y sus dirigidos.
10. Siguiendo con la retrospectiva, creo que vale una uva por los viejos buenos tiempos. Porque cada 5 de septiembre es inevitable hablar del 5-0. Porque este año Freddy Rincón metió la pelota por entre las piernas de Bodo Illgner por vígesima vez, porque Higuita y Henao no paran de agarrar penales contra Olimpia y Boca respectivamente. Porque Andrés Escobar salta cada vez más alto para ganar el cabezazo y hacer una y otra vez su gol en Wembley... Si. Todos lo pedimos a gritos. Empujémonos la décima uva porque vuelvan los buenos tiempos del fútbol colombiano. Porque este año con la Copa América, con el Mundial Sub-20, con el comienzo de la Eliminatoria, con los torneos continentales, nuestro fútbol vuelva a los primeros planos. Que los diarios no haya que desempolvarlos sino comprarlos al día...
11. La penúltima uva no tiene nada que ver con la pelota, pero es una pared que entre todos podemos devolver: la que se le vino encima a millones de compatriotas por cuenta del invierno. Hay muchos canales para hacerles llegar la ayuda que necesitan. No nos dejemos ganar de la indiferencia. La décimoprimera uva de la noche, uva virtual (pero ayuda real), porque en el 2011 la vida le cambie para mucho más que bien a todos esos colombianos que hoy no saben hacia donde mirar.
12. Termino este ritual con la última uva de la noche. No podía ser de otra manera: Va por ustedes. Por quienes avalaron y/o atacaron CON ARGUMENTOS lo que escribí. Por quienes sus limitaciones cerebrales no les dio para ir mucho más allá del insulto personal. Por quienes compartieron y comentaron mis escritos en las redes sociales, por todos ustedes que se tomaron su tiempo para leerme y elaborar un concepto que siempre nos llevó a un sano y constructivo debate.
Finalmente son ustedes la razón de ser de este espacio, así que a su nombre...
A todos ustedes, ¡SALUD, PAZ, AMOR, DINERO, BUEN FÚTBOL... MUCHA ARMONÍA EN SUS HOGARES Y QUE EN 2011 TODO SALGA COMO LO TIENEN EN EL LIBRETO!
HASTA LA PRÓXIMA.
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Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario1.juacko12
A tu salud Blogger, no solo que el buen fútbol vuelva a Colombia, también por que algunos comentaristas y periodistas dejen trabajar a los clubes y sobretodo a los de Bogotá, si estos Señores no hablan mas, no meten la mano y dejan trabajar le aseguro que los dos Históricos de Bogotá encabezaran la parte alta de la tabla y por la eliminación de los Hinchas que creen que apoyar un equipo es agrediendo a los hinchas contrarios.
Salud, Felicidad, Bendiciones y Sobretodo buen pero buen Fútbol en todos los rincones de Colombia.
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Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario2.phoccs
Salud!
Comparto las 12 uvas, porque quiero volver a sentir el futbol colombiano corriendo en mis venas, quiero festejar un titulo de mi selección y de alguno de los clubes que nos representa en los torneos surcontinentales, quiero ver de nuevo esas gestas historicas en el balompie nacional que por muchos años no se han vuelto a ver... Salud! Juan por tu blog, muchos exitos para el año que comienza y también para todos los foristas.
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Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario3.Willyes
Desafortunadamente soy joven, y no pude gozar de los buenos años del fútbol colombiano, tenemos buenos jugadores, y por eso anhelo que logremos mejorar y volver a ser protagonista de los diferentes torneos y copas internacionales, para ondear la bandera de colombia como quienes lo hacen en el exterior, ojalá lleguen al fútbol de arriba, donde prima el dinero, personas futboleras y no mas capitalistas...muy buenas sus doce uvas...y que viva el fútbol colombiano
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