El primer paso grande en lo económico lo dio la empresa privada, encabezada por Postobón, quien creyó en el fútbol local y decidió patrocinar el fútbol colombiano convirtiéndose en el nuevo patrocinador oficial ("Title Sponsor") de la liga local. Para hacerse a este patrocinio la empresa de gaseosas se comprometió a pagar la nada despreciable suma de 45 mil millones de pesos por los próximos 5 años, es decir; 9 mil millones de pesos anuales. Del total pactado, la empresa de gaseosas se comprometió a adelantar a la Dimayor 25.000 millones de pesos, quien en su momento dijo que esa plata se le entregaría a los clubes para que estos pagaran sus deudas laborales y tributarias y se pusieran al día. Desafortunadamente en la actualidad no se sabe que pasó con ese dinero adelantado, pues los clubes siguen exactamente en la misma situación o peor que en la que se encontraban para finales de 2009, fecha en la cual se concretó el mencionado patrocinio.
En el ámbito legislativo, el gobierno ha hecho todo tipo de esfuerzos, y hasta piruetas jurídicamente discutibles, para aprobar una normatividad que permita la salvación de los clubes y el fútbol en general. La máxima expresión de lo anterior es la llamada "Ley del Fútbol", que se espera sea la carta de salvación económica para los clubes y el "tatequieto" definitivo para los violentos que tanto afectan este deporte. A fecha de hoy, la ley se encuentra aprobada y solo le hace falta la sanción presidencial para que entre en vigencia. Esto ya es un avance muy importante, pues iniciativas como esta ya se habían adelantado anteriormente, pero nunca antes habían superado las instancias definitivas.
Por su parte, los clubes, liderados por la iniciativa de Millonarios en cabeza del señor Arango, están haciendo un gran esfuerzo para dejar de lado sus estructuras obsoletas y anacrónicas, incluyendo a sus dirigentes y dueños, para organizarse como nuevas entidades que permitan la gestión de los mismos como verdaderas empresas dentro de una industria que crece y cada vez trae consigo más desafíos. (Es preciso aclarar que Millonarios, América y otros clubes no se están transformando por el proceso que regula la Ley del Fútbol, simplemente se están constituyendo como entidades nuevas que compran los activos de las viejas). Sumado a lo anterior, hay que resaltar la enorme fe de los hinchas, quienes a pesar del pésimo desempeño de su equipo a nivel deportivo, económico y administrativo, se volcaron masivamente a comprar acciones de la nueva sociedad, viabilizando así todo el proceso y demostrándonos lo que significa y de lo que es capaz el fútbol.
Igualmente ha habido otro actor fundamental en todo este proceso y son los medios de comunicación, quienes han seguido muy de cerca todo el acontecer de la industria del fútbol colombiano en los últimos años y han estado vigilantes para poner en conocimiento público y denunciar todos los hechos que rodean esta apasionante y muy particular industria.
Para no olvidar otros puntos que también son un factor importante en todo este proceso de transformación, hay que mencionar que actualmente somos la sede de un mundial sub-20, que el fútbol femenino está en una etapa de crecimiento y desarrollo importante en el país, que tenemos un número importante de jugadores en el exterior, que la Dimayor y la Federación están gestionando un crédito de 50 mil millones de pesos ante el Gobierno para ayudar a los clubes a pagar sus deudas, entre otros. Todos elementos que suman a la hora de comenzar una nueva era como la que está por venir.
Expuesto todo lo anterior, nunca más vigente y más válido para el fútbol colombiano el lema del actual líder del Partido Verde: "TODOS PONEN", pues todas las herramientas y condiciones están dadas para que nuestro fútbol entre en una nueva fase de desarrollo, que debe ser liderado por la transparencia, el profesionalismo y la capacidad de ejecución de planes en el corto, mediano y largo plazo.
Ahora si se acabaron las disculpas y las cortinas de humo, pues existiendo todas las condiciones para que el fútbol se encarrile por buen camino, se trata única y exclusivamente de organizar, hacer buen uso y ejecutar todas las herramientas que están puestas sobre la mesa. En este aspecto, es evidente que quienes tienen la mayor responsabilidad en todo este proceso son los entes rectores del deporte y en especial del fútbol a nivel nacional, es decir: Federación Colombiana de Fútbol, Dimayor y Coldeportes, quienes tienen en sus manos la posibilidad para sacar adelante el deporte nacional. En adelante el lema es: "TODOS EXIGEN" para que el proceso se ejecute de buena manera, pues de no ser así, los dirigentes deportivos finalmente tendrán que dar un paso al costado para que se inyecte sangre nueva al fútbol, pues ya no habrá excusa que valga.
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