Corea del Norte terminó el primer tiempo en ceros, con disciplina y convicción plena de que ese era su mayor botín ("Si no están jugando por el 0-0, entonces mi nombre es Kim Jong-il", dijo Peter King, de Sports Illustrated). Así lo vio Andrés Marocco de ESPN: "Heróico empate: Corea del Norte ordenados, presionadores y rapiditos ante un Brasil sin variantes, con el mismo nivel del Kaká del Madrid, sin explosión".
Al final Brasil sacó el partido adelante, con un 2-0 que parecía irse de largo a tres o cuatro, pero se quedó en un angustioso 2-1. "No me ha gustado nada Brasil, sin ritmo, sin movilidad, solo Robinho y Maicon hicieron algo distinto", escribió Julio Maldonado. A otros no les disgustó tanto, vieron más de diez pases seguidos y algo de lírica (en el pase-gol de Robinho, por ejemplo). Eso sí, todos auguran que a Dunga lo aplastará la prensa brasilera - 'burro' le dirán -, y que el Brasil de hoy va a mostrar mucho más.
Por el momento, tenemos el Mundial con menos goles de la historia: "23 goles en 14 partidos. Es el peor registro goleador en la historia. Record anterior: México'86 (28 goles)", reveló Radio Estadio, Onda Cero, de España.
Y una anécdota de Antonio Casale, para terminar. La paso sin confirmar: "Increíble pero cierto, los jugadores norcoreanos tuvieron que dejar a un familiar preso para garantizar su regreso, cosas de un régimen, ojo". Mientras allá están presos los familiares de los norcoreanos, en Sudáfrica están presos todos los jugadores, debajo de los palos.
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