La jerarquía no es una pepita que se venda en frascos chiquitos en las farmacias. Es una condición especial con la que se nace o no, que se tiene o no; no se aprende, porque nadie la puede enseñar, y tampoco se puede transmitir, aunque sí se puede contagiar (si se la tiene desde la cuna). La jerarquía fue, sin duda, el factor que marcó desequilibrio en la primera de las dos jornadas de las Eliminatorias al Mundial de Suráfrica-2010, en la que Colombia perdió su invicto.
Jerarquía fue la que exhibió Uruguay en El Campín en su histórica victoria sobre Colombia. Jerarquía fue la que le faltó al equipo dirigido por Jorge Luis Pinto para darle vuelta al marcador en contra. Jerarquía fue la que expuso Argentina ante las adversidades (marcador en contra y tempranera expulsión de Carlos Tévez) y así evitar una dolorosa caída en su feudo. Jerarquía fue la que dispersó en Santiago ese insípido Brasil de Dunga para, sin llegar a jugar nada bien, terminar con la sonrisa dibujada en el rostro, producto de un generoso 3-0. Jerarquía fue la que, de nuevo, ofreció Ecuador, como en los tiempos de 'Bolillo' Gómez y Luis Fernando Suárez, para recomponer el camino gracias a un triunfo 3-1 sobre Bolivia.
El técnico colombiano planteó un partido para neutralizar el juego aéreo, una de las fortalezas de los dirigidos por el 'Maestro' Tabárez, y terminó perdiendo ¡por una pelota aérea, en un córner! Escogió hombres de estatura física, pero al equipo terminó haciéndole falta ¡estatura futbolística! La pérdida del invicto es una anécdota, porque lo que de verdad preocupa es la pérdida del norte. Mientras el 2007 estuvo cargado de satisfacciones, el camino recorrido en este 2008 en el tránsito que esperamos nos conduzca a Suráfrica ha sido lánguido: dos empates y una derrota, con apenas un gol anotado en 270 minutos.
Contra Uruguay, Colombia careció de los argumentos tácticos, técnicos y humanos necesarios para reaccionar. Jamás se pudo asimilar el golpe del gol en contra y se terminó ofreciendo una imagen lamentable. La defensa lució demasiado nerviosa, en el mediocampo el experimento de la estatura no funcionó y no hubo manejo ni liderazgo y, ¡qué dolor de cabeza!, los delanteros siguen divorciados del gol. Hugo Rodallega, finito en México con su equipo, dilapidó dos muy claras. Pero, en general, el conjunto no funcionó, los jugadores se dejaron llevar por el desespero y acabaron tratando de ser cada uno el héroe de la ocasión.
Uruguay jugó simple, y bien. No bonito, bien. Sólido en defensa, con personalidad para apretar bien arriba, disciplinado con y sin el balón en su poder. Supo dosificar el aire y las fuerzas y se vio más entero que el local al cabo de los 90 minutos. Pegó primero y sacó provecho del desespero de Colombia, con un fútbol al que generaciones anteriores de los 'charrúas' no nos tenían acostumbrados: toque lateral, triangulación, diagonales al espacio libre. No fue el equipo que pegaba por doquier, sino uno que cada vez interpreta mejor el libreto lírico de Óscar Washington Tabárez.
A los jugadores colombianos hay que agradecerles la entrega, las ganas, el esfuerzo físico que realizaron en el partido. Eso es innegable. Pero, no basta. Como tampoco fue suficiente contra Perú y Ecuador. El talento aparece a cuenta gotas y el equipo necesita generar demasiadas opciones claras de gol para convertir solo una. Y así, se sabe, el tránsito en una Eliminatoria tan competitiva y pareja como esta es tortuoso. Se arrancó el partido en el tercer lugar de la tabla de posiciones y se terminó la fecha en el quinto, sometidos a un eventual y siempre complicado repechaje. Ah, y acosados por Chile, Ecuador y Perú.
Viene el duelo contra los australes en la capital andina. Durísimo partido por las urgencias de ambos. Chile se estrelló contra un Brasil práctico y contundente y no puede darse el lujo de volver a caer en su patio. Colombia lo ha hecho mejor de visita, donde el esquema amarrete de Pinto suele surtir mejores efectos. Un partido para no equivocarse, para demostrar en la cancha lo que se tiene, no a través de los micrófonos de los medios de comunicación.
Un dato para pensar: Uruguay fue el directo responsable de que Colombia no asistiera a Corea-Japón 2002 ni a Alemania-2006. En la primera ocasión nos superó por gol diferencia y en la segunda, por un punto. Ahora, vuelve a ser la piedra en el zapato con esta inesperada victoria en la altura de Bogotá. Nos la montaron, dirían las abuelas, y lo peor es que, por ahora, no encontramos el antídoto para evitar que sigan amargándonos.
Paraguay sigue de líder luego de celebrar el empate 1-1 en el Monumental de Buenos Aires como si fuera una victoria. Los comandados por 'El Tata' Martino jugaron un excelente partido, especialmente por la aplicación táctica, hasta que Lionel Messi juntó su genialidad con la contundencia del 'Kun' Agüero para decretar el empate. Hasta ese momento, y entre otras cosas gracias a la expulsión de Tévez, los 'guaraníes' aplicaron el libreto de manera excepcional. Después, sin embargo, perdieron el norte, acudieron al tradicional pelotazo, al 'bartolazo' para rechazar y pudieron perder. Merecieron perder.
Argentina no cesa de sorprender. Jugador por jugador, posee la mejor nómina del área; sin embargo, está lejos de funcionar como un equipo y, por eso, depende de las genialidades individuales. Como contra Colombia, perdió a Tévez prematuramente, cuando ya tenía el marcador en contra, y se le hizo cuesta arriba. A diferencia de los nuestros, en el caso de los argentinos para el segundo tiempo se notó la mano del técnico y al menos llegaron al empate. De hecho, pudieron ganar de no haber mediado sendos errores de definición de Coloccini y Agüero (dos increíbles). Salvó los papeles, aunque no las críticas, gracias a una alta dosis de sacrificio, entrega y ¡jerarquía!
El Brasil de Dunga solo le gusta a Dunga. Este, un técnico resultadista, sigue aferrado al resultado y más pronto que tarde morirá en su ley. Llegó con la urgencia de obtener un resultado satisfactorio y lo consiguió sin sustos. Pero, ¡qué feo y qué mal juega este Brasil! Como Argentina, depende de sus individualidades, pero su caso es más dramático: no estuvo Kaká y Ronaldinho es una sombra. Para su fortuna apareció Luiz Fabiano y lo sacó a flote. Como se dice en la calle, ganó con la camiseta.
Ecuador, por su parte, pareció recuperar la memoria. La de aquellas recientes épocas de alegría con 'Bolillo' Gómez y Luis Fernando Suárez y la de las gestas épicas de Liga Deportiva Universitaria en la Copa Santander Libertadores que lo consagró como el mejor del continente en 2008. Bolivia no era un rival de demasiado peso específico, pero había que ganar bien y eso fue lo que hicieron los de Vizuete. Un rival más que se agrega a la lista de escollos que tendrá que superar Colombia si quiere regresar a un Mundial.
Por primera vez en lo que va corrido de la Eliminatoria, algo así como el 40 por ciento del camino, Colombia quedó por fuera de los que irán directamente a Suráfrica-2010. Es, entonces, cuando hay que mostrar la casta, exhibir la garra y, sobre todo, ofrecer jerarquía. Si la hay, por supuesto...
Se reanuda el torneo doméstico
El próximo viernes, con el partido Cali-Pasto, regresan las emociones de la Copa Mustang-II. El torneo está bien interesante y, para alegría de la capital de la República, sus dos tradicionales representantes son protagonistas de primer orden. Millona
rios, que viene de vencer 3-0 al Cúcuta, visita a un recompuesto Junior de Barranquilla que todavía no pudo sacarse de encima la sombra del descenso. Partido que debe resultar entretenido, por la calidad de las nóminas enfrentadas.
Santa Fe, por su parte, regresa a El Campín, donde recientemente logró sufridos y valiosos puntos. Los de 'Bolillo' Gómez esperan al Atlético Bucaramanga, otro que lucha por seguir en la máxima categoría y realiza una buena campaña hasta ahora. Habrá que armarse de paciencia y llegar al estadio a sabiendas de que el visitante, como lo hicieron Huila y Quindío, se preocupará más por no dejar jugar que por intentar hacerlo. Ojalá el receso les haya servido a los 'cardenales' para continuar los progresos en el esquema defensivo y, sobre todo, para avanzar en el ofensivo.
La Equidad, el tercero de la casa, estará en el Pascual Guerrero frente al subcampeón América. Los de Alexis García se recuperaron en la última fecha (vencieron 1-0 a Nacional), pero se mantienen lejos del nivel del segundo semestre del año pasado y, por ahora, se encuentran por fuera de los ocho mejores. Cali es una plaza dura y, por ende, será una prueba interesante para los 'aseguradores'.
Ojalá el receso haya servido para aplacar los ánimos que se estaban calentando, especialmente en el tema del arbitraje. Se acercan la parte más candente del torneo y, en un ambiente enrarecido por las malas actuaciones de los pitos y las incendiarias declaraciones de algunos, el torneo puede perder el buen tono que ha mantenido hasta ahora.
Carlos Eduardo González Ll.
Vote a favor o en contra de este comentario [# votos]
Voto a favor del comentario Voto en contra del comentario1.YolitaRoja
Considero que debemos seguir respaldando a Pinto, pero si lo van a cambiar que sea por uno extranjero, como Alfaro por ej. pero por favor NADA DE CULEBREROS, NOOO POR FAVOOORRRR!!!
Adicione su comentario