Luego del emocionante título ganado en Ibagué, y de haber tenido la inmensa fortuna de dar la vuelta olímpica junto a los jugadores que quedarán para siempre en nuestra historia, supe lo que es vivir y festejar un campeonato. Ese momento único ha sido la máxima alegría con este equipo de fútbol al que sigo desde 1986. Las duras épocas, nueve años, de haber transitado por la categoría B se convirtieron en la mayor pesadilla futbolística vivida por esta inmensa hinchada que nunca se avergonzó, que, por el contrario, se multiplicó y que domingo a domingo cumple religiosamente acompañando al equipo donde juegue.
Lugar para opinar sobre el Cúcuta Deportivo. Todo lo relacionado con fútbol y sus hinchas, lo más valióso y al que más se le explota.