Es cierto que el desespero nos superó. Es real que este equipo atraviesa su peor momento deportivo. Las constantes derrotas y las malas actuaciones del equipo es algo que ya nos colmó la paciencia. Es un golpe muy fuerte a todas las ilusiones que teníamos para este 2008, pero las imágenes observadas en las que las se rompen los vidrios del vehículo es algo inaceptable.
Todos los hinchas del Cúcuta hemos sufrido momentos muy tristes. Hemos visto peores equipos que el actual, sufrimos demasiado y de un momento para otro, tal vez de manera impensada, logramos la gloria deportiva. El inolvidable título y las grandes gestas en la Copa Libertadores fue algo maravilloso. Inolvidable. Pero eso ya pasó. Ya se disfrutó. Ya es historia. Y no quiere decir que por ello siempre debamos ser campeones y siempre, cuando salgamos al campo, nos den los tres puntos porque sí.
Estas malas rachas suelen pasar. Hay varios equipos, incluso con mayor infraestructura deportiva y mejores ingresos que nosotros, que no atraviesan un buen momento. Como Deportivo Cali, América, Nacional y Medellín. Nuestro equipo se desarmó desde comienzo de año. Se trajo a un entrenador (Sarmiento) que no aportó nada y no se contrató a un solo jugador de jerarquía. Y eso, en gran parte, es culpa de la mediocre dirigencia que nos ha conducido en los últimos campeonatos. Y por todos esos errores la hinchada reaccionó, pero esa no es la forma. Menos contra los jugadores que bien o mal han dejado todo en el campo en los momentos de gloria, no tan lejanos, que disfrutamos hace poco.
Es indiscutible que este equipo no juega a nada. Pero aún es más preocupante el bajísimo autoestima que existe. La carencia de motivación de los futbolistas y la falta de unión entre el grupo.Yo creo que el ciclo de varios jugadores está cumplido. Y bajo ese concepto son muchos los que no deberían continuar en el club y soy de los que piensa que se deben tomar decisiones muy pronto. Inmediatas como la cancelación de contratos.
No apoyo los actos de violencia de la hinchada sobre los futbolistas. No lo justifico. Muchas veces estando en el estadio reaccioné feo por alguna derrota, pero eso no sirve de nada. Soy de los que cree que hay otras maneras de reaccionar ante malos momentos, pero nunca las agresiones. Tengo la fe de que si el grupo se mentaliza positivamente y si se habla claro entre el cuerpo técnico y los jugadores, se puede salir de esta muy mala racha deportiva
Sigamos unidos en la tribuna. Apoyemos al equipo y empecemos a vivir una semana definitiva. El domingo enfrentaremos a nuestros hijos canarios y hay que ganar. Pero eso lo conseguiremos si seguimos unidos como una familia. Si los jugadores entienden que para nosotros es un partido muy especial y puede ser, en caso de un triunfo, el motivo de reconciliación de los futbolistas con nuestra noble y pasional afición. Será un partido decisivo para lo que falta del campeonato y este tipo de divisiones entre hinchada y equipo no sirve. Luego, al final del campeonato, se deberán realizar balances, pero ahora es tiempo de apoyar, reclamar pacíficamente y rodear a los jugadores porque ellos son los únicos que nos sacan de este horrible último lugar que tenemos en este campeonato.
¿Cómo ven ustedes este presente del Cúcuta?, ¿qué opinión les merece la agresión de los hinchas al bus del Cúcuta el domingo anterior?, ¿cómo imaginan el partido del domingo a las 3:30 p.m. contra Bucaramanga?
Nota de La Opinión sobre el futuro del equipo
Un saludo.
General Santander
cucutaesdeprimera@gmail.com
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No soy hincha del Cúcuta pero rescato varias cosas. La primera es el llamado a la no-violecia. Si bien es la forma más fácil y eficaz de llamar la atención de los jugadores y de hacerles sentir la rabia del hincha, es también la formas mas costosa en términos de consecuencias: después menos van a querer jugar a algo (v.gr. Ricardo Ciciliano en Millonarios). Así que la invitación tiene que seguir en pie y en todos los estadios: NO A LA VIOLENCIA.
Lo segundo, aunque bien sabido, es las ganas de jugar a nada del Cúcuta. Me parecía incluso ver al Millonarios goleado por Chicó éste año o el goleado por Quindío el año pasado. A esos jugadores les falta actitud, compromiso. Necesita la hinchada recordarles que el estadio se llena si juegan bien y que si no pasa eso, pues no comen a tiempo. Para eso hay mecanismos diferentes a la violencia. Recuérdenles que de ustedes es que comen...que no roben.
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