Sin finalizar el torneo, ya comenzó el festival de rumores entorno al futuro del Atlético Nacional. Que unos se van, que otros llegan, en fin, la misma historia de siempre cuando ocurren este tipo de situaciones, por demás cansonas y aburridoras, cuando deberíamos estar platicando de otros asuntos más emocionantes como los rivales del Cuadrangular, la posición en la tabla de la Reclasificación, entre otros. Antes de contarles mi parecer sobre algunos de los comentarios realizados por varios de ustedes, queridos lectores, quiero repetir algo que dije desde que empecé a administrar este importante espacio: no me interesa, y creo que a muchos de ustedes tampoco, recibir comentarios desagradables e insultantes, que en nada aportan al debate sano y abierto, ni a construir opinión pública, que creo es el fin de este blog. Por favor, insisto, recibo cualquier clase de opiniones, sin importar si están o no de acuerdo...
Y nada. Qué decepción tan grande. Suficiente habíamos tenido ya en la semana previa con la eliminación en la Copa Libertadores (aunque era un poco más predecible), como para aguantar tremendo golpe tan bajo, como el que nos pegó Chicó el pasado sábado, al derrotar a Nacional, por primera vez en su historia, y dejar al Verde casi eliminado de la Copa Mustang I. ¿Ahora a quién le echamos la culpa? Qué tema tan cansón. Que el técnico, que los dirigentes, que los jugadores... Ya qué importa. Nacional necesita mucho más que su propia victoria el próximo domingo en Neiva, y cuando uno depende de lo que hagan los demás, el asunto se complica.Honestamente, el tema debería tener su punto final el domingo. Si, está bien que el alma de hincha le dice a uno que la esperanza es lo último que se pierde, y que quién quita que al...